Sin titulo - relato 8
Como quien dice la curiosidad mata al gato y espero no matar la tuya al contarte mi primera experiencia con el spanking.
Como ya te había contado antes un increíble morbo y gusto por este me nació de la lectura de S&M y fue como poco a poco empecé a indagar si le apetecía el juego y los azotes a mi pareja, para esto comencé con un juego de rol el que solo yo sabia el desenlace pero que poco a poco fue gustando a mi niña si mi niña me transforme en una pareja paternalista y con mucho interés en sus castigos de niña, me sorprendí al saber que solo en dos ocasiones había recibido de parte de su madre una tunda que la hiciera recapacitar, mi cariño se fue acompañando de algunos reproches y una que otra nalgada suelta para saber si aceptaba su rol y entraba en juego en un inicio fue muy suave, en nuestros momentos de intimidad pero no como castigo, solía azotar con mis manos sus nalgas en los momentos más cercanos al clímax.
Pero no fue sino hasta cuando ya asentados en Stgo. y lejos de sus padres con una independencia mayor empecé a alcanzar mi meta azotar ese trasero que entre mis manos era un anhelado tesoro.
Las discusiones de ya una pareja más madura fueron haciendo de este juego algo un poco más divertido mi amenaza ante su inmadurez en algunos aspectos lo hacían cada vez más excitante, fue un viernes previo a nuestro regreso en que en una fiesta Black como habíamos denominados con nuestros amigos que sucedió.
Ella lucia radiante con su pelo suelto un velo negro sobre su rostro zapatos de taco medias negras un vestido vaporoso sobre sus rodillas, un jersey con cuello sin mangas y sus labios delineados al igual que sus ojos como una femme fatale, su fantasía para esa noche no se podía arruinar hacer el amor en medio de la fiesta en el cuarto independiente mientras los demás bailaban y departían; la mía darle su primera azotaina.
Entre algunos tragos y baile fue creciendo nuestro calor y pasión para jugar más le pedí sus interiores a lo que obedeció trayéndolos hecho un puñado desde el baño, pude percibir su aroma y humedad lo cual me volvió loco de pasión y comencé a ser mas insinuante en mis caricias a lo que ella respondió con un vamos, cogiendo mi mano subimos las escaleras para desaparecer en el cuarto un abrazo y beso pasional donde mis manos pudieron recorrer su cuerpo mis labios devorar su cuello el tiempo nos fue quitando nuestra ropa pero ella quebró la magia espera cerrare la puerta con llave. pero si yo le puse respondí ,no te creo dijo y lo hizo ella esos fueron mis cinco segundos de gloria y los cinco segundos de su error un nuevo abrazo dio pie a nuestra desnudes total para comenzar a amarnos saboreándonos cada parte de nuestro cuerpo alejados de la fiesta. Como es obvio no sentimos el subir de las escaleras y el repentino abrir de la puerta de dos de sus compañeras invitadas ¿lo tendría planeado? quise seguir más ella no pudo y se avergonzó, luego las emprendió conmigo que como que le había puesto a llave a la puerta arruinando su mágico momento entonces yo vi el mío y diciéndole algo así mi niña creo que no fui yo quien cometió el descuido sino que tu quien no creíste en mi y ahora me culpas y me dejas así , a no ya debes empezar a comportarte y parándome le puse llave a la puerta ni lo pienses me dijo ella ya se murió el momento no estaré tranquila como se te ocurre bajemos y tomándola de un brazo mientras subía sus medias la puse en mi regazo y le dije ya no más niñerías y plas deje caer el primer azote grito sorprendida y cayo el segundo su protesta insultante de que te crees y un déjate un huevón se fue confundiendo con la lluvia de azotes que caían en sus nalgas su pataleo fue diluyéndose en el momento en que ya su trasero era de color rojo no se porque mi reto empezó a energizarse y sus lagrimas y llanto a ser gemidos, mi segunda mano comenzó a acariciar su vagina al ritmo de los azotes (cosa que había aprendido del best seller " Adiós a Jeannette" de Harolds Robbins) y su respiración fue en aumento ya no lloraba sino que gemía fue cuando ya mi erección casi no podía en que la pare bese incline y poseí sintiendo el calor de sus nalgas que comenzaron una carrera frenética para acabar en un abrazo confundido en beso, luego un te amo y no te portes más mal que ya sabes que mis promesas se cumplen un yo también te amo y un gracias de ella fueron el inicio de una nueva vida.
Como ya te había contado antes un increíble morbo y gusto por este me nació de la lectura de S&M y fue como poco a poco empecé a indagar si le apetecía el juego y los azotes a mi pareja, para esto comencé con un juego de rol el que solo yo sabia el desenlace pero que poco a poco fue gustando a mi niña si mi niña me transforme en una pareja paternalista y con mucho interés en sus castigos de niña, me sorprendí al saber que solo en dos ocasiones había recibido de parte de su madre una tunda que la hiciera recapacitar, mi cariño se fue acompañando de algunos reproches y una que otra nalgada suelta para saber si aceptaba su rol y entraba en juego en un inicio fue muy suave, en nuestros momentos de intimidad pero no como castigo, solía azotar con mis manos sus nalgas en los momentos más cercanos al clímax.
Pero no fue sino hasta cuando ya asentados en Stgo. y lejos de sus padres con una independencia mayor empecé a alcanzar mi meta azotar ese trasero que entre mis manos era un anhelado tesoro.
Las discusiones de ya una pareja más madura fueron haciendo de este juego algo un poco más divertido mi amenaza ante su inmadurez en algunos aspectos lo hacían cada vez más excitante, fue un viernes previo a nuestro regreso en que en una fiesta Black como habíamos denominados con nuestros amigos que sucedió.
Ella lucia radiante con su pelo suelto un velo negro sobre su rostro zapatos de taco medias negras un vestido vaporoso sobre sus rodillas, un jersey con cuello sin mangas y sus labios delineados al igual que sus ojos como una femme fatale, su fantasía para esa noche no se podía arruinar hacer el amor en medio de la fiesta en el cuarto independiente mientras los demás bailaban y departían; la mía darle su primera azotaina.
Entre algunos tragos y baile fue creciendo nuestro calor y pasión para jugar más le pedí sus interiores a lo que obedeció trayéndolos hecho un puñado desde el baño, pude percibir su aroma y humedad lo cual me volvió loco de pasión y comencé a ser mas insinuante en mis caricias a lo que ella respondió con un vamos, cogiendo mi mano subimos las escaleras para desaparecer en el cuarto un abrazo y beso pasional donde mis manos pudieron recorrer su cuerpo mis labios devorar su cuello el tiempo nos fue quitando nuestra ropa pero ella quebró la magia espera cerrare la puerta con llave. pero si yo le puse respondí ,no te creo dijo y lo hizo ella esos fueron mis cinco segundos de gloria y los cinco segundos de su error un nuevo abrazo dio pie a nuestra desnudes total para comenzar a amarnos saboreándonos cada parte de nuestro cuerpo alejados de la fiesta. Como es obvio no sentimos el subir de las escaleras y el repentino abrir de la puerta de dos de sus compañeras invitadas ¿lo tendría planeado? quise seguir más ella no pudo y se avergonzó, luego las emprendió conmigo que como que le había puesto a llave a la puerta arruinando su mágico momento entonces yo vi el mío y diciéndole algo así mi niña creo que no fui yo quien cometió el descuido sino que tu quien no creíste en mi y ahora me culpas y me dejas así , a no ya debes empezar a comportarte y parándome le puse llave a la puerta ni lo pienses me dijo ella ya se murió el momento no estaré tranquila como se te ocurre bajemos y tomándola de un brazo mientras subía sus medias la puse en mi regazo y le dije ya no más niñerías y plas deje caer el primer azote grito sorprendida y cayo el segundo su protesta insultante de que te crees y un déjate un huevón se fue confundiendo con la lluvia de azotes que caían en sus nalgas su pataleo fue diluyéndose en el momento en que ya su trasero era de color rojo no se porque mi reto empezó a energizarse y sus lagrimas y llanto a ser gemidos, mi segunda mano comenzó a acariciar su vagina al ritmo de los azotes (cosa que había aprendido del best seller " Adiós a Jeannette" de Harolds Robbins) y su respiración fue en aumento ya no lloraba sino que gemía fue cuando ya mi erección casi no podía en que la pare bese incline y poseí sintiendo el calor de sus nalgas que comenzaron una carrera frenética para acabar en un abrazo confundido en beso, luego un te amo y no te portes más mal que ya sabes que mis promesas se cumplen un yo también te amo y un gracias de ella fueron el inicio de una nueva vida.
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