Apuntes...
Supongo que no somos tan distintos.
Tienes una mitad elaborada, sofisticada, complicada, erudita, concienzuda, privilegiada, específica, intelectual, excepcional, interesante y atrayente.
Pero también eres sencillo, y eres humano, y eres frágil, y eres sensible, y eres dependiente, y eres introvertido, y eres cariñoso, y eres débil.
Así que la gente suele ver la cara que quieres mostrar, la que cada mañana eliges, la máscara que te pones para cada lugar, para cada persona.
¿Quién te conoce? Quién sabe. Quien tú quieras, quien sea capaz de saltar tus barreras, quien pueda verte aunque tú no le dejes.
Tu escudo no es tan complicado como crees, sólo hay que saber cómo mirar para verte.
¿Alguien sabe quién eres? Quizá sea lo que buscamos, a quien no permitimos existir, quizá queramos lo que nos impedimos aceptar.
Puede que sea miedo.
Puede que sea mala suerte.
Puede que exijamos demasiado.
Lo cierto es que hay gente condenada a no encontrar y a quejarse.
A nosotros no nos resulta tan fácil encontrar alguien con quien pasar unos días, unas horas.
Encontrar personas es algo más que buscar cuerpos.
Pero es que además nos enamoramos de quien no debemos.
Difícil destino el de los soñadores.
Que tengas suerte.
No serás el único que pase sus noches solo.
Tienes una mitad elaborada, sofisticada, complicada, erudita, concienzuda, privilegiada, específica, intelectual, excepcional, interesante y atrayente.
Pero también eres sencillo, y eres humano, y eres frágil, y eres sensible, y eres dependiente, y eres introvertido, y eres cariñoso, y eres débil.
Así que la gente suele ver la cara que quieres mostrar, la que cada mañana eliges, la máscara que te pones para cada lugar, para cada persona.
¿Quién te conoce? Quién sabe. Quien tú quieras, quien sea capaz de saltar tus barreras, quien pueda verte aunque tú no le dejes.
Tu escudo no es tan complicado como crees, sólo hay que saber cómo mirar para verte.
¿Alguien sabe quién eres? Quizá sea lo que buscamos, a quien no permitimos existir, quizá queramos lo que nos impedimos aceptar.
Puede que sea miedo.
Puede que sea mala suerte.
Puede que exijamos demasiado.
Lo cierto es que hay gente condenada a no encontrar y a quejarse.
A nosotros no nos resulta tan fácil encontrar alguien con quien pasar unos días, unas horas.
Encontrar personas es algo más que buscar cuerpos.
Pero es que además nos enamoramos de quien no debemos.
Difícil destino el de los soñadores.
Que tengas suerte.
No serás el único que pase sus noches solo.





