UN FIN DE SEMANA ENCANTADOR
El teléfono sonó mucho más tarde de lo acostumbrado.
La mujer, descalza sobre la moqueta,
embadurnaba de crema su cara frente al espejo.
El baño, a pesar de estar dentro del cuarto,
le quedaba demasiado lejos,
así que tuvo que delegar en su marido,
aunque era ella la que solía contestar habitualmete a Todas las llamadas.
Era Alfredo, quieren invitarnos a pasar el próximo fin de semana en su casa de la playa.
Qué alegría -observó ella colgando su bata en el gancho de la puerta-, tampoco podía llamar más tarde, ¿no?
El hombre se encogió de hombros,
apagó la lamparita de su mesilla y se sumergió bajo la manta.
Llenaron el maletero del coche con dos bolsas de viaje.
Llevaban demasiado tiempo queriendo cambiarlo porque…
no tenían hijos, pero sí maletas y
sobre todo a ella
le gustaba viajar con bastante equipaje.
Emprendieron camino mientras la mujer se quejaba,
en voz baja,
acerca de tener que seguir a los anfitriones
hasta el lugar de destino.
Prefería ir a su aire -decía sentada con un ramo flores (listo para ser ofrecido) sobre su regazo-.
Para algo sirven los mapas.
Maldito fin de semana…
Al llegar a la casa se saludaron efusivamente,
colocando torpemente las maletas
en el primer lugar que les vino bien
tratando de no parecer apresurados.
No se trata de quién eres sino de quién pareces ser.
Palabras de admiración
recorriendo cada una de las estancias.
Hasta el acabado de los suelos es importante
cuando nada te espera en el cielo.
Algo más relajados
pasaron el fin de semana entre
periódicos deportivos,
barbacoas,
botellas de cerveza a punto de estallar del frío,
sol,
olor a crema protección 36
y pensamientos.
Lo hemos pasado genial.
Y nosotros también.
A ver si volvemos pronto.
Sin duda, esto hay que repetirlo cuanto antes.
(Qué hombres tan hombres.)
De vuelta a casa el camino se dividía en dos coches.
En el que salió primero la mujer decía:
¿Pero qué se creerá esa furcia?, ¿que por tener lo que tiene es mejor que yo?
El hombre callaba y conducía,
ella pasaba la vista de un objeto a otro a través de la ventanilla.
En el otro coche, la mujer decía:
Lo he pasado genial este fin de semana,
tenemos que quedar con ellos más a menudo.
Son encantadores. Y ella es una buena mujer.
Es la una de la madrugada, voy a dormir casi seis horas.
Lo he pasado bien. La verdad es que son estupendos.
Mientras él pensaba, la mujer embadurnaba de crema su cara.
Las pisadas sobre la moqueta se aproximaron.
- Buenas noches- dijo él.
- Adiós, cariño- respondió ella.
Comentario:
Ming, Ming...
Comentario:
Ser y parecer..., supongo que todo es parte de la vida...
Comentario:
Me he quedado con las ganas de saber qué piensan ellos. No sé si podré dormir esta noche dándole vueltas.
Comentario:
Hace unos días no entraban mis comentarios, voy a probar suerte esta vez.
Esta última me ha gustado especialmente. Pasa lo que tiene que pasar, por supuesto. Es decir, lo que no debería pasar...
Esta última me ha gustado especialmente. Pasa lo que tiene que pasar, por supuesto. Es decir, lo que no debería pasar...
Comentario:
¡Cuanto comentarista desconocido de golpe!
Me resisto a ser uno más.
Me resisto a ser uno más.
Comentario:
que cóño sabemos...qué coño sabes tú...!!!
me estoy muriendo y jamás verás mi cara. NUNCA. pero yo sí sabré te di, a ciegas, apenas, te describen cinco palabras entrecortadas y llenas de culpa...tengo los ojos rojos y el alma negra, y tu ahí, te estoy mirando pero tu no sabes quién soy, tú tendida en el suelo... tu vestida de depravación, hermosa, hiriente, inaccesible, letal..
El te describe, yo te condeno.
Maltida, señorita Ming.
me estoy muriendo y jamás verás mi cara. NUNCA. pero yo sí sabré te di, a ciegas, apenas, te describen cinco palabras entrecortadas y llenas de culpa...tengo los ojos rojos y el alma negra, y tu ahí, te estoy mirando pero tu no sabes quién soy, tú tendida en el suelo... tu vestida de depravación, hermosa, hiriente, inaccesible, letal..
El te describe, yo te condeno.
Maltida, señorita Ming.
Comentario:
Que bien escribes.....
Nose si seras la misma Srta Ming que un dia vi en el fotolog y de la que me enamoré ....pero si eres esa solo me queda decirte que tanto tus textos como tus fotos me llegaron a los mas hondo...muy bello,bellisimo...
Nose si seras la misma Srta Ming que un dia vi en el fotolog y de la que me enamoré ....pero si eres esa solo me queda decirte que tanto tus textos como tus fotos me llegaron a los mas hondo...muy bello,bellisimo...
Comentario:
Me ha gustado especialmente.
Si acaso, la última frase tendría que haber sido:
- Adios, amor- respondió ella.
;-)
Si acaso, la última frase tendría que haber sido:
- Adios, amor- respondió ella.
;-)
Comentario:
Llegué aquí accidentalmente y he de decir que me maravillan tus poesías. Me gusta mucho porque todo es muy directo, muy sincero y nada parece pasar pero pasa. Eres muy grande, Srta. Ming.