<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[Maldita Srta. Ming...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/srtaming/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Sólo amamos aquello que no poseemos por completo.]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><item><title><![CDATA[EL BESO]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/srtaming/c_65.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Todos somos modelados y remodelados por aquellos que nos han querido, y aunque ese amor pueda pasar, no somos sino su resultado... Un resultado que muy probablemente ellos no reconocen y que nunca es exactamente lo que pretendieron. <br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Srta. Ming]]></author></item><item><title><![CDATA[La música se desliza hacia mí]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/srtaming/c_64.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Espere señor. ¿Para qué lado queda casa?<br/>Ellos apagaron la luz<br/>Y la sombra se mueve en la esquina.<br/>No hay señales en este cuarto,<br/>Cuatro mujeres, de más de ochenta,<br/>Cada una con pañales.<br/>La la la, oh… la música se desliza hacia mí,<br/>Y puedo sentir la melodía que tocaban<br/>La noche en que me dejaron<br/>En este instituto privado sobre la colina.<br/><br/>Imagínenlo. Una radio sonando<br/>Y todos aquí estaban locos.<br/>Me gustó y bailé en un círculo.<br/>La música se derrama sobre la razón<br/>Y, de una manera divertida<br/>La música ve más que yo.<br/>Quiero decir que se acuerda mejor;<br/>Recuerda la primer noche aquí.<br/>Estaba el sofocante frío de Noviembre,<br/>Hasta las estrellas estaban adheridas al cielo<br/>Y esa luna demasiado brillante,<br/>Pasando a través de los barrotes para pegarme<br/>Con un canto en la cabeza.<br/>He olvidado todo el resto.<br/><br/>Me atan a esta silla a las 8 A.M.<br/>Y no hay señales que indiquen el camino,<br/>Sólo la radio, sonando para ella misma<br/>Y la canción que recuerda<br/>Más que yo. Oh, la la la<br/>Esta música se desliza hacia mí.<br/>La noche en que llegué bailé en un círculo<br/>Y no tuve miedo.<br/>¿Señor?<br/><br/> <br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Srta. Ming]]></author></item><item><title><![CDATA[NUEVA WEB EN PREPARACIÓN]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/srtaming/c_63.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>www.srtaming.com<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Srta. Ming]]></author></item><item><title><![CDATA[DESEADA MONOTONIA NAVIDEÑA]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/srtaming/c_62.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>El tiempo simula ser elástico e interminable.<br/><br/>Bellas mujeres que nunca nadie vio cara a cara<br/>publicitan fragancias,<br/>prometiendo triunfo a cambio de unas cuantas monedas.<br/>Niños al borde de la esquizofrenia<br/>superponen sus pedidos<br/>ante la continua oferta de viajes hacia la felicidad.<br/>Mujeres, cubiertos de negro sus cráneos bien pensantes -se supone-,<br/>remueven los frutos de cáscara chamuscada<br/>que paseantes ociosos tragan entre compra y compra.<br/><br/>Y luces, sobre todo luces.<br/><br/>La calle se exhibe artificialmente bella y triste,<br/>cual estrella de cine a punto de ser devorada <br/>por extrañas mezclas narcóticas, <br/>sin lograr soportarse a sí misma…<br/><br/>En el reducido círculo familiar<br/>(la madre, la hermana y la niña pequeña)<br/>se mueven apresuradas porque<br/>aunque paradójicamente parece que, <br/>el tiempo vacacional ofrece relajo,<br/>hay demasiados temas por finiquitar.<br/>La madre le dice a la niña pequeña que vigile el horno, <br/>la misión de la niña es hundir un largo palillo metálico<br/>en el puding de escórpora.<br/>Cuando éste salga sin restos, <br/>entonces deberá apagar el horno.<br/>La mayor es la encargada de ir a por las bebidas,<br/>no importa que vaya cargada;<br/>por algo es la mayor.<br/>La madre corre al mercado <br/>-abierto hasta última hora de la tarde-<br/>a buscar algo que se pone en la ensalada, <br/>pero sólo de vez en cuando.<br/><br/>En cuanto se cierra la puerta,<br/>la niña camina hasta la cocina.<br/>Odia esa cocina y odia las cosas que ha visto<br/>en esa cocina.<br/>Antes de abrir el horno se fija<br/>en la pequeña cucaracha, <br/>mínima,<br/>atrapada entre el horno y el plástico que <br/>soporta los mandos de la cocina.<br/>Saca la bandeja e introduce el palillo.<br/>Aún sale mojado.<br/><br/>Se va al baño, se observa en el espejo.<br/>Camina desmandada hasta el cuarto de su madre <br/>y saca del armario<br/>el pequeño cesto blanco con alguna ropa interior:<br/>ligueros, medias, bragas y más ligueros.<br/>Se tumba sobre la cama cubriéndose con todo aquello.<br/>Y sueña con ser una actriz famosa, vestida de fiesta.<br/>Una actriz igual de bonita que su madre, <br/>pero no con sus deseos <br/>sino con los de ella misma<br/>y con sus estudiados movimientos.<br/><br/>La cama de su madre huele bien, huele a su madre.<br/><br/>Deja la estancia, colocando antes cada objeto en su lugar,<br/>dirigiéndose, de nuevo, hacia la cocina.<br/><br/>Suena el teléfono y vuelve a la habitación.<br/>Un tío paterno que nunca llama, <br/>preguntando insistentemente por la madre.<br/>“Si mi madre no está tienes que decirme lo que ocurre.”<br/>El pobre hombre se niega hasta que ya no puede negarse más:<br/>“Tu Padre ha Muerto.”<br/>“Ah, vale, perfecto.”<br/>Cuelga el teléfono<br/>y se tumba de nuevo sobre la cama<br/>pero esta vez no se imagina como una actriz<br/>esta vez sólo se fija en lo blanca que es la habitación.<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Srta. Ming]]></author></item><item><title><![CDATA[UN FIN DE SEMANA ENCANTADOR]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/srtaming/c_60.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>El teléfono sonó mucho más tarde de lo acostumbrado. <br/>La mujer, descalza sobre la moqueta, <br/>embadurnaba de crema su cara frente al espejo. <br/>El baño, a pesar de estar dentro del cuarto, <br/>le quedaba demasiado lejos, <br/>así que tuvo que delegar en su marido, <br/>aunque era ella la que solía contestar habitualmete a Todas las llamadas. <br/>Era Alfredo, quieren invitarnos a pasar el próximo fin de semana en su casa de la playa. <br/>Qué alegría -observó ella colgando su bata en el gancho de la puerta-, tampoco podía llamar más tarde, ¿no? <br/>El hombre se encogió de hombros, <br/>apagó la lamparita de su mesilla y se sumergió bajo la manta.<br/><br/>Llenaron el maletero del coche con dos bolsas de viaje. <br/>Llevaban demasiado tiempo queriendo cambiarlo porque…<br/>no tenían hijos, pero sí maletas y <br/>sobre todo a ella <br/>le gustaba viajar con bastante equipaje. <br/>Emprendieron camino mientras la mujer se quejaba,<br/>en voz baja,<br/>acerca de tener que seguir a los anfitriones<br/>hasta el lugar de destino.<br/>Prefería ir a su aire -decía sentada con un ramo flores (listo para ser ofrecido) sobre su regazo-.<br/>Para algo sirven los mapas.<br/>Maldito fin de semana…<br/><br/>Al llegar a la casa se saludaron efusivamente,<br/>colocando torpemente las maletas<br/>en el primer lugar que les vino bien<br/>tratando de no parecer apresurados.<br/>No se trata de quién eres sino de quién pareces ser.<br/>Palabras de admiración <br/>recorriendo cada una de las estancias.<br/>Hasta el acabado de los suelos es importante<br/>cuando nada te espera en el cielo.<br/><br/>Algo más relajados<br/>pasaron el fin de semana entre<br/>periódicos deportivos, <br/>barbacoas,<br/>botellas de cerveza a punto de estallar del frío,<br/>sol,<br/>olor a crema protección 36<br/>y pensamientos.<br/><br/>Lo hemos pasado genial.<br/>Y nosotros también.<br/>A ver si volvemos pronto.<br/>Sin duda, esto hay que repetirlo cuanto antes.<br/>(Qué hombres tan hombres.)<br/><br/>De vuelta a casa el camino se dividía en dos coches.<br/>En el que salió primero la mujer decía:<br/>¿Pero qué se creerá esa furcia?, ¿que por tener lo que tiene es mejor que yo?<br/>El hombre callaba y conducía,<br/>ella pasaba la vista de un objeto a otro a través de la ventanilla.<br/><br/>En el otro coche, la mujer decía:<br/>Lo he pasado genial este fin de semana,<br/>tenemos que quedar con ellos más a menudo.<br/>Son encantadores. Y ella es una buena mujer.<br/><br/>Es la una de la madrugada, voy a dormir casi seis horas.<br/>Lo he pasado bien. La verdad es que son estupendos.<br/>Mientras él pensaba, la mujer embadurnaba de crema su cara.<br/>Las pisadas sobre la moqueta se aproximaron.<br/><br/>- Buenas noches- dijo él.<br/>- Adiós, cariño- respondió ella.<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Srta. Ming]]></author></item><item><title><![CDATA[FILOSOFIA ALCOHOLIZADA]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/srtaming/c_59.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Unos amigos me presentaron <br/>a un chico en una fiesta,<br/>un chico muy agradable,<br/>eso sí... algo pusilánime.<br/><br/>Su filosofía de vida era:<br/>El viento te llevará adónde tengas que llegar.<br/>Yo le dije que sí, claro.<br/>Pero…<br/>tras unas cuantas copas, le solté:<br/><br/>"No esperes a que el viento sea el que te lleve a ninguna parte, porque hay días sin viento y es posible que te quedes anclado en una esquina y cuando quieras darte cuenta ya no haya forma de salir de ella."<br/><br/>El se acercó a la ventana y tomó aire.<br/><br/>Mientras… yo me puse otra copa.<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Srta. Ming]]></author></item><item><title><![CDATA[ABUSO IMPROCEDENTE]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/srtaming/c_58.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>En el coche.<br/>Ella era una adolescente<br/>de lo más sugerente;<br/>su pelo largo,<br/>su boca deseosa y deseada.<br/><br/>El llegó y metió<br/>la mano entre las piernas de ella.<br/>Miré dos veces, o tres.<br/>Y lo vi.<br/>Mi padre sobre la pierna de mi<br/>querida hermana.<br/><br/>¿Esto se supone que es la vida?<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Srta. Ming]]></author></item><item><title><![CDATA[RAYMOND CARVER]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/srtaming/c_57.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Es curioso.<br/>Hace años que leo a mi escritor favorito<br/>pero hoy, después de tantos años, <br/>he buscado su foto en internet.<br/>Y ha aparecido.<br/><br/>Yo le imaginaba muy delgado,<br/>con cara de neurótico -a lo Martin Amis-,<br/>ciertas arrugas provocadas por el uso (abuso para los abstemios) del alcohol.<br/>Y me aparece él, <br/>con cara de lechoncito complicado<br/>a punto de ser introducido <br/>en el horno.<br/>A veces solo,<br/>a veces acompañado de la que fuera<br/>su Mujer.<br/>Nada de talento aparente.<br/>Apariencias.<br/><br/>Talento tuvo, de sobra.<br/>¿Apariencias?<br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Srta. Ming]]></author></item><item><title><![CDATA[PENSAMIENTOS]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/srtaming/c_52.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Aquellos que sienten necesidad de revivir el pasado continuamente<br/>no tienen presente,<br/>Aquellos que insisten en hacer cábalas acerca de su futuro<br/>no tienen presente.<br/><br/>¿Entonces qué es el presente?<br/>Fugacidad, inquietud, acción.<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Srta. Ming]]></author></item><item><title><![CDATA[CREPUSCULO]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/srtaming/c_51.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Dejó su casa como el atleta deja atrás la línea de salida<br/>mientras yo me despojaba de mi ropa poco brillante<br/>decidiendo que lo más adecuado para celebrar su cuarenta y cinco cumpleaños<br/>era esperarle con mi bata rojo-ofensivo y nada más.<br/>Poco que ocultar, y menos mis deseos.<br/>Dejé la puerta entreabierta. No hay nada como penetrar sabiendo que<br/>uno es bien recibido…<br/>Más tarde comimos, brindamos doscientas veces<br/>no siendo capaces de darnos cuenta de que <br/>el mundo existía más allá de nuestra mesa.<br/><br/>Al volver a casa me tendí en el suelo,<br/>mi ropa interior adherida a mi deseo<br/>y mi deseo adherido también, pero a él,<br/>jurando que le amaba (lo más curioso es que era cierto).<br/>Las cortinas aun corridas, <br/>la potente luz casi crepuscular invadiendo en presencia.<br/>sentada sobre su cuerpo,<br/>sus brazos como raíces que me atrapaban,<br/>manteniéndome firme en la tierra<br/>y pensando que aquello debía ser lo más próximo<br/>a la felicidad de lo que uno puede estar.<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Srta. Ming]]></author></item></channel></rss>
