logotipo

img_google
No puedo respirar cuando tú me miras
Pensamientos, confesiones y cualquier cosa que pase por mi mente.
Acerca de
22. Spanish. Fangirl. Student. Funny. Dreamer. Ironic. Independent. Crazy.
Sindicación
 
No sirve de nada
Cuando le cuentas a alguien tus sentimientos, suele ser para desahogarte, que te aconseje o que te ayude.
Pero hay veces en que no puede hacer ninguna de las tres cosas.
 
Ojalá fuera cierto
Hay días en los que repito a toda la gente que no quiero estar contigo, ni enamorarme, porque soy feliz así y no necesito a ninguna persona que me complique (más) la vida.
Tendré que repetírmelo a mí misma hasta empezar a creérmelo.
 
Duele el amor
Nunca he estado enamorada. Nunca he querido a alguien de esa forma. Nunca he necesitado estar con nadie.
Pero hoy, de repente, siento que hay un vacío dentro de mí que solo él podría llenar.
 
Pasado el tiempo
Puedes tardar años en darte cuenta de lo muchísimo que te gusta una canción. Y aun así, habrá merecido la pena.
 
No correspondido
Me encantan sus manos.
Me quedo embobada escuchándole.
Y cuando le miro... cuando le miro, él está mirando a mi amiga.
 
Salir corriendo
¿Y si en vez de luchar y seguir aguantando, solo me apetece huir?
 
Eterno retorno
Cuando llevas mucho tiempo sin sentir algo a lo que te habías acostumbrado, es difícil aceptar que todo vuelve y que el dolor cada vez es mayor.
 
Tacto
Acariciar tu mejilla, coger tu mano, abrazarte...
Hay cosas por las que uno mataría y que, sin embargo, no puede tener.
 
Saborear los momentos
Agridulce, seco, irregular. Con el regusto que deja el saber que cualquier tiempo pasado, esta vez sí, resulta que fue mejor.
 
Sin cerrar los ojos
Soñar despierta puede ser muchísimo mejor que hacerlo mientras duermes. Solo que, de vez en cuando, una acaba por preferir la fantasía.
 
Un día tras otro
A veces te echo tanto de menos que creo que no puedo soportarlo
 
A quién le importa
Me da igual que me mires raro, o te quedes callado o que te dediques a criticarme con tus amiguitos.
Me río de tí y de todos los idiotas que, como tú, se dejan llevar y se incorporan al rebaño. Y, como ellos, te vuelves previsible, aburrido e insulso.
No soy mejor ni peor, simplemente soy diferente y no me avergüenzo de ello ni voy a cambiar por tí.
 
Here I am
Hay algo especial en una chica que sabe lo que quiere y cómo lo quiere. Tiene el poder de hechizar a todo el mundo a su alrededor, no te das cuenta y ya te sientes atraído por ella. Da igual su estatura o su estilo.
Ella es quien atrae a la gente en busca de respuestas. Tiene voz y no le da miedo alzarla. Y todos se preguntan, ¿cómo consigue ser así?
 
Mi soledad y yo
Aunque estés rodeado de mucha gente, puedes sentirte tan solo como en una isla desierta.
Te enfada que nadie sea capaz de ver ese vacío, esa tristeza en tus ojos.
En esos momentos, es mejor estar solo de verdad.
 
No es lo mismo... pero casi
Hay algunas personas que te gustan solo porque te recuerdan a otra, sin preocuparte en conocer cómo son de verdad. Solo porque hace ese mismo gesto, o su voz es similar, o tiene el pelo casi idéntico y te dan ganas de pellizcarte solo para recordarte que no es la misma persona a la que un día quisiste.

Ya lo decía el gran Groucho Marx:
"¿Sabe por qué estaba con esa mujer? Precisamente porque me recuerda a usted. Por eso estoy ahora cenando con usted. Porque usted me recuerda a usted. Sus ojos. Su garganta. Sus labios. Todo en usted me recuerda a usted. Excepto usted. Creo que está bien claro. ¡Que me ahorquen si lo entiendo!”.
 
Pérdidas que no duelen
Puedes perder a una persona sin necesidad de que deje este mundo, simplemente porque te deje a tí o porque deje de ser lo que solía.
Una amistad muere, y en cierto modo ya no importa porque estaba herida desde hacía mucho tiempo.
Una aparente pérdida puede acabar resultando una victoria.
 
De toda la vida
Hay sentimientos que existen desde siempre, es difícil recordar cuándo empezaron y más aún saber si alguna vez pasarán.
Incluso aunque uno intente evitarlo, los amores imposibles duelen.
 
Sin pretenderlo
La tristeza puede apoderarse de tí aunque hagas todo lo posible por evitarlo.
Llegarte a la cabeza, bajar hasta los ojos y quedarse en el corazón.
Y de repente no sabes cómo poner remedio.