Madre no hay más que una
Las cosas malas casi siempre llegan sin avisar. De un día para otro, el mundo parece una mierda, y todo lo bueno que había parece haberse esfumado.
La gente que se supone que debería ayudarte parece empeñada en ignorar el tema, te falla y te hace sentir la mayor soledad de todas. No tienes ganas de salir, ni de ver a tus amigos, y todo lo que te apetece es que los días pasen pronto.
Y entre toda esa mierda, hay alguien que hace que, de vez en cuando, te acuerdes de lo que es sonreír, y de que la vida solía tener cosas buenas. Alguien que te apoya hoy, y te apoyará siempere pase lo que pase, porque te dio la vida y se empeña en hacértela feliz.
La gente que se supone que debería ayudarte parece empeñada en ignorar el tema, te falla y te hace sentir la mayor soledad de todas. No tienes ganas de salir, ni de ver a tus amigos, y todo lo que te apetece es que los días pasen pronto.
Y entre toda esa mierda, hay alguien que hace que, de vez en cuando, te acuerdes de lo que es sonreír, y de que la vida solía tener cosas buenas. Alguien que te apoya hoy, y te apoyará siempere pase lo que pase, porque te dio la vida y se empeña en hacértela feliz.





