Cómo te echo de menos
Nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes.
Últimamente me dan ganas de pegarme un tiro cuando escucho esa frase, porque jamás había tenido tanto sentido para mí. Ni siquiera la distancia me había dolido tanto, y ahora me muero de ganas de abrazarte y que me digas que todo está bien.
Últimamente me dan ganas de pegarme un tiro cuando escucho esa frase, porque jamás había tenido tanto sentido para mí. Ni siquiera la distancia me había dolido tanto, y ahora me muero de ganas de abrazarte y que me digas que todo está bien.





