Bring the pain
Estar parado al borde de un precipicio tiene algo positivo: sabes que vas a caer sin remedio, que de un momento a otro estarás en el aire y en unos segundos habrás tocado fondo.
La parte buena de despeñarse es que, mientras estás en el borde, tienes la seguridad de que pasará, y a veces saber algo con certeza es lo único positivo.
La parte buena de despeñarse es que, mientras estás en el borde, tienes la seguridad de que pasará, y a veces saber algo con certeza es lo único positivo.





