Bring the pain
Tengo muchas compañeras, pero pocas amigas, amigas de verdad se entiende ¿no? De esas que te prestan el hombro y la mano y el cuerpo entero cuando estás triste. Que se ríen mas fuerte que tú cuando estás feliz y que pegan saltos de canguro cuando festejan que te pasó algo bueno.
Hasta ahí, todo bien. Mejor tener pocos amigos pero que sean d elos buenos. El problema es que, a veces, ni siquiera el tener pocos te garantiza que puedas confiar en ellos y, cuando menos te lo esperas, llega la decepción.
Hasta ahí, todo bien. Mejor tener pocos amigos pero que sean d elos buenos. El problema es que, a veces, ni siquiera el tener pocos te garantiza que puedas confiar en ellos y, cuando menos te lo esperas, llega la decepción.





