The speed of pain
Por la espalda, sin anestesia ni previo aviso. Cuando menos lo esperas y después de haber dado todo por esa persona. Cuando crees que el vínculo que existe es indestructible, y pones la mano en el fuego por una amistad que, al parecer, no es tan fuerte.
Esa es la traición que más duele, pero también de la que más se aprende.
Esa es la traición que más duele, pero también de la que más se aprende.





