Añoranza sin más
Después de un par de meses de sentirme completamente idiota por cada cosa que hacía, conocí a una persona que me veía inteligente. Y lograba que me sintiese así, me miraba casi con admiración y supongo que también yo a él. Ese tipo de relación en la que a veces un gesto o una sonrisa lo dice todo.
Hasta que tuvimos que decir adiós. En un susurro, porque en realidad solo fue un hasta pronto y un quiero volver a verte sin que nadie más se diese cuenta. Quince personas, y nadie más lo notó. Y eso es lo bonito.
Hasta que tuvimos que decir adiós. En un susurro, porque en realidad solo fue un hasta pronto y un quiero volver a verte sin que nadie más se diese cuenta. Quince personas, y nadie más lo notó. Y eso es lo bonito.





