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No puedo respirar cuando tú me miras
Pensamientos, confesiones y cualquier cosa que pase por mi mente.
Acerca de
22. Spanish. Fangirl. Student. Funny. Dreamer. Ironic. Independent. Crazy.
Sindicación
 
Capítulo 16
Le dieron el alta dos días después, cuando los dolores ya habían desaparecido por completo y la única secuela visible era un chichó en la frente. José Antonio fue a recogerla y la llevó a casa, preguntándole cada dos segundos si se encontraba bien.
- Venga, te invito a comer -dijo la chica entrando por la puerta- Tiene que haber algo en el congelador.
- No debería dejarte cocinar -bromeó- Estás convaleciente.
- Podemos pedir algo, hay un chino aquí cerca.
- Por mí está bien.
José Antonio se sentó en el salón mientras Lena llamaba al restaurante y se cambiaba de ropa. Era la primera vez que estaba en su casa, pero era tal como la había imaginado: paredes pintadas de colores claros, estanterías llenas de libros, apenas una o dos fotos y demasiado espacio. No le extrañaba que se sintiese sola en una casa así.
La chica regresó unos minutos después, con un par de refrescos y patatas fritas. Se sentó junto a él y le miró con una enorme sonrisa.
- No sé cómo darte las gracias.
- No tienes porqué -aclaró dando un sorbo a su vaso- Has sido una paciente estupenda.
- Lo digo en serio -matizó- Te has portado genial estos días.
- Te lo mereces.
Sabía que realmente él lo sentía así. Se preocupaba por ella y la cuidaba como nadie había hecho jamás, y Lena deseaba decirle que era la persona más increíble del mundo y que nunca olvidaría todo aquello, pero en lugar de eso se cayó y siguió sonriendo.
- Quiero hablarte de Verónica -dijo él- Aunque no te apetezca.
- No es eso, es que...
- Esperé tus cartas, una llamada, un mail o lo que fuese.
- Creí que estarías enfadado -se justificó- Me porté como una idiota.
- Aún así, esperé -repitió- Pensaba que no había sido solo un presentimiento.
Lena no entendía sus palabras pero, cuando José Antonio le miró como si pudiese ver todo lo que llevaba dentro, tuvo la sensación de que las cosas empezaban a tener sentido. Aquel abrazo fue mucho más intenso que todo lo que había sentido en 19 años.
No