logotipo

img_google
No puedo respirar cuando tú me miras
Pensamientos, confesiones y cualquier cosa que pase por mi mente.
Acerca de
22. Spanish. Fangirl. Student. Funny. Dreamer. Ironic. Independent. Crazy.
Sindicación
 
Capítulo 17
Lena le explicó que hacía poco que había reconocido y aceptado sus sentimientos, pese a que lo que él había percibido era completamente cierto. Se estaba enamorando, posiblemente había empezado a hacerlo desde aquella tarde en su despacho en que la abrazó y consoló, pero se sintió tan estúpida que lo más sencillo había sido huir. Aquel viaje solo sirvió para que se diese cuenta de cuánto le echaba de menos.
- Tengo que hablar con Verónica -recordó José Antonio- Me he portado como un imbécil con ella.
- Espero que lo entienda.
- Pensé que me ayudaría, fue muy egoísta.
- La verdad es que sí -concedió Lena- Anda, vete ahora mismo.
Se levantó del sofá en cuanto terminaron de comer, le dio un beso en la mejilla y se marchó después de asegurarse de que tenía todo lo que necesitaba y estaría bien.
Lena pasó la tarde echando un vistazo a los apuntes y descansando. El día había sido emocionante y, después de tantos meses sintiéndose extraña y tratando de luchar contra sus sentimientos, se sentía aliviada y feliz. No había imaginado que José Antonio pudiese sentir lo mismo, pero estaba dispuesta a hacer lo que fuese necesario para poder estar con él y demostrarle lo que sentía.
Esa misma noche, cuando Lena estaba a punto de meterse en la cama, regresó con una gran sonrisa y una rosa roja.
- ¿Estabas acostada?
- Estaba a punto -respondió- No sabía que ibas a venir.
- Todo ha ido genial -dijo dándole la flor- Verónica está un poco enfadada, pero creo que lo ha entendido.
- ¿Has cenado?
- No, esperaba que me preparases algo.
Lena le besó en la mejilla cuando entró a la casa, y rebuscó en los cajones del congelador mientras él buscaba algo interesante en la televisión. Parecía increíble cómo algo tan sencillo conseguía que la casa no le pareciera tan enorme y vacía.
No