This is our night
Apenas hablaban y, cuando lo hacían, solo eran conversaciones triviales en las que ninguno de los dos se atrevía a decir lo que en realidad pensaba. Los gestos y las miradas hablaban por ellos, sin que ninguno fuese del todo consciente de lo que el otro sentía, hasta aquella noche de cumpleaños.
Fue una declaración indirecta, sin palabras, pero que ambos supieron entender e hizo que sus corazones se acelerasen. Ella no podía creerse la suerte que había tenido, y él solo pensó a partir de aquel momento en la forma en que, por fin, podrían estar juntos.
Fue una declaración indirecta, sin palabras, pero que ambos supieron entender e hizo que sus corazones se acelerasen. Ella no podía creerse la suerte que había tenido, y él solo pensó a partir de aquel momento en la forma en que, por fin, podrían estar juntos.





