Lips like sugar
Él era incapaz de entender qué había ocurrido. Aquellos días, pasó tanto tiempo a solas que hasta se le olvidó el sonido de su propia voz, hasta que, sin querer, una tarde escuchó una conversación que le devolvió la esperanza.
Cogió el coche y, unos minutos después, aparcó en un campo que apenas conocía y que parecía desierto. Tardó unos segundos en verificar que, unos metros más allá, bajo un árbol, una chica contemplaba el paisaje.
Se acercó en silencio y, desde cerca, vio que tenía entre las manos un cuaderno de dibujo y un lápiz. Sonrió al reconocerse en el papel. Pisó una rama que le delató y, cuando ella se dio la vuelta, la besó con una desesperación que ni él mismo había reconocido.
Cogió el coche y, unos minutos después, aparcó en un campo que apenas conocía y que parecía desierto. Tardó unos segundos en verificar que, unos metros más allá, bajo un árbol, una chica contemplaba el paisaje.
Se acercó en silencio y, desde cerca, vio que tenía entre las manos un cuaderno de dibujo y un lápiz. Sonrió al reconocerse en el papel. Pisó una rama que le delató y, cuando ella se dio la vuelta, la besó con una desesperación que ni él mismo había reconocido.





