Hate that I love you
Ella era, al mismo tiempo, la causa y la cura de todos sus males. No soportaba tenerla cerca, la odiaba con tantas fuerzas que la única solución era besarla con esa pasión y esas ganas que se escapaban a su control, que parecían decirle que el mundo estaba a punto de terminarse y que solo esos ojos oscuros y misteriosos serían un refugio seguro.





