Secretos y obviedades
Hace unos dos años, sentada en un parque con mi mejor amiga y escuchando la canción Muñeca de trapo, me dijo:
"Tú darías tu alma por estar con X, ¿verdad?"
Me sorprendió aquello. Creía que nadie se había dado cuenta de hasta dónde llegaba ese sentimiento, y resultó que mi mayor secreto no lo era tanto.
Toda la gente dice que me guardo demasiadas cosas para mí, que parece que tengo secretos inconfesables. Pero no se pueden guardar todos los secretos.
"Tú darías tu alma por estar con X, ¿verdad?"
Me sorprendió aquello. Creía que nadie se había dado cuenta de hasta dónde llegaba ese sentimiento, y resultó que mi mayor secreto no lo era tanto.
Toda la gente dice que me guardo demasiadas cosas para mí, que parece que tengo secretos inconfesables. Pero no se pueden guardar todos los secretos.





