Perdiendo la cabeza
Me paso el día intentando sacarte de mi cabeza, no pensar en tí: ni en todas las sonrisas que me has sacado, ni en lo serio que te pones cuando hablas de amor ni en las marquitas que se forman en tu cara cuando ríes.
Pero en cuanto me acuesto, mis sueños se encargan de recordarme que me vuelves cada día un poco más loca.
Pero en cuanto me acuesto, mis sueños se encargan de recordarme que me vuelves cada día un poco más loca.





