Ponme una venda
De vez en cuando, todos hacemos la vista gorda. Dejamos pasar algo o hacemos como si no hubiese pasado, quizá para no herir a alguien pero, sobre todo, para no herirnos a nosotros mismos.
El problema es que, aunque no lo comentemos, lo que hemos visto se queda en nuestra cabeza. Sin querer, la herida permanece siempre abierta.
El problema es que, aunque no lo comentemos, lo que hemos visto se queda en nuestra cabeza. Sin querer, la herida permanece siempre abierta.





