TIRAMISÚ
INGREDIENTES
3 yemas
50 g azúcar fino
250 g queso Mascarpone
"2 claras
150 ml café fuerte
3 cucharadas soperas de ron negro
50 gr. chocolate amargo
24 boudoir galletas

PREPARACIÓN:
En un bol pon las yemas y el azúcar y bate hasta conseguir una crema pálida y espumosa. En otro bol pon el queso y ablándalo con una cuchara hasta que quede cremoso añadiendo poco a poco la crema de las yemas y cuando la mezcla sea homogénea, añade las claras batidas a punto de nieve. Hazlo con cuidado para no dejar escapar todo el aire que le has incorporado. En un plato hondo pon el café y el ron . Ten a mano las copas donde vayas a servir y vete alternando con una capa de galletas untadas en el café, un poco de la crema del queso, un poco de chocolate rallado, más crema, etc. Acabando con chocolate rallado. Refrigera hasta la hora de servir. "
Receta copiada de una tal Cristina que la colgó en la red...
Sí, vale, ahora ya sé la receta, ¿pero y su historia?¿Y su tradición? Si alguien me pudiera echar una manita, que es para un trabajo de clase y no tengo tiempo.
Gracias.
3 yemas
50 g azúcar fino
250 g queso Mascarpone
"2 claras
150 ml café fuerte
3 cucharadas soperas de ron negro
50 gr. chocolate amargo
24 boudoir galletas

PREPARACIÓN:
En un bol pon las yemas y el azúcar y bate hasta conseguir una crema pálida y espumosa. En otro bol pon el queso y ablándalo con una cuchara hasta que quede cremoso añadiendo poco a poco la crema de las yemas y cuando la mezcla sea homogénea, añade las claras batidas a punto de nieve. Hazlo con cuidado para no dejar escapar todo el aire que le has incorporado. En un plato hondo pon el café y el ron . Ten a mano las copas donde vayas a servir y vete alternando con una capa de galletas untadas en el café, un poco de la crema del queso, un poco de chocolate rallado, más crema, etc. Acabando con chocolate rallado. Refrigera hasta la hora de servir. "
Receta copiada de una tal Cristina que la colgó en la red...
Sí, vale, ahora ya sé la receta, ¿pero y su historia?¿Y su tradición? Si alguien me pudiera echar una manita, que es para un trabajo de clase y no tengo tiempo.
Gracias.
Cuando Harry encontró a Sally
Hace tiempo copié un trozo del diálogo de una conocida película. Más tarde lo perdí, pero no hace mucho volví a verla, reboviné y lo "robé" de nuevo.
Ahora os lo presto un poquito:
"Te quiero cuando tienes frío estando a 21ºC;
te quiero cuando tardas una hora para pedir un bocadillo;
adoro la arruga que se te forma aquí cuando me miras como si estuviera loco;
te quiero, cuando después de pasar el día contigo mi ropa huele a tu perfume... Y quiero que seas tú la última persona con la que hable antes de dormirme por las noches.
Y eso no es porque esté solo ni porque sea nochevieja. He venido aquí esta noche porque cuando te das cuenta de que quieres pasar el resto de tu vida con alguien, deseas queel resto de tu vida empiece cuanto antes."

Fragmento de "Cuando Harry encontró a Sally"
Ahora os lo presto un poquito:
"Te quiero cuando tienes frío estando a 21ºC;
te quiero cuando tardas una hora para pedir un bocadillo;
adoro la arruga que se te forma aquí cuando me miras como si estuviera loco;
te quiero, cuando después de pasar el día contigo mi ropa huele a tu perfume... Y quiero que seas tú la última persona con la que hable antes de dormirme por las noches.
Y eso no es porque esté solo ni porque sea nochevieja. He venido aquí esta noche porque cuando te das cuenta de que quieres pasar el resto de tu vida con alguien, deseas queel resto de tu vida empiece cuanto antes."

Fragmento de "Cuando Harry encontró a Sally"
Desierto
Suele ocurrir que cuando te invitan a las mejores fiestas, nunca puedes ir...
Una vez me invitaron a un desierto, pero yo no pude ir.
Desde entonces la idea de vagar por el desierto se me antojaba atractiva, imaginándome la calidez de su sol, la suavidad de sus dunas, la dureza de su recorrido, mientras lo dibujaba y escribía sobre él.
Cuando empecé a escuchar rumores de que por el momento, ese desierto no se podía transitar, fue cuando vino la segunda invitación, esta vez sin aparente fecha de caducidad.
"Algún día..."
Es cuando la emoción te embarga ante tales palabras rodeadas de esperanza.
Pero llegan las lluvias y los vientos que lo asolan todo sin dejar lugar al entendimiento.
Un buen día alguien te comenta que ese desierto ya no existe, que donde había dunas ahora hay mar.
Una vez me invitaron a un desierto, pero yo no pude ir.
Desde entonces la idea de vagar por el desierto se me antojaba atractiva, imaginándome la calidez de su sol, la suavidad de sus dunas, la dureza de su recorrido, mientras lo dibujaba y escribía sobre él.
Cuando empecé a escuchar rumores de que por el momento, ese desierto no se podía transitar, fue cuando vino la segunda invitación, esta vez sin aparente fecha de caducidad.
"Algún día..."
Es cuando la emoción te embarga ante tales palabras rodeadas de esperanza.
Pero llegan las lluvias y los vientos que lo asolan todo sin dejar lugar al entendimiento.
Un buen día alguien te comenta que ese desierto ya no existe, que donde había dunas ahora hay mar.
Esta cosa que me ha salido en el ojo...
- Martes 14 de Febrero, noche -
Este bulto que tengo en el ojo sigue creciendo por momentos.
No entiendo bien a qué se debe, si a una legaña maligna que un día decidió instalarse y criar, o si simplemente se trata de alguna especie de grano furioso, extraño forúnculo o virus alienígena...
Esa cosa lleva instalada en mi ojo desde Octubre y se niega a desaparecer. Lejos de toda esperanza, el pasado fin de semana le dio por criar, y ahora le ha salido un pequeño apéndice, que se añade al ya apéndice anterior. Es horrible, cualquier día echará a caminar por sí sólo (ojalá), ya que es evidente que tiene vida propia. De hecho, si no me lo estirpan ya, terminará siendo más grande que mi ojo derecho.
Si al menos se independizara y me dejara tranquila... Claro, que este sería capaz de volver...
Este bulto que tengo en el ojo sigue creciendo por momentos.
No entiendo bien a qué se debe, si a una legaña maligna que un día decidió instalarse y criar, o si simplemente se trata de alguna especie de grano furioso, extraño forúnculo o virus alienígena...
Esa cosa lleva instalada en mi ojo desde Octubre y se niega a desaparecer. Lejos de toda esperanza, el pasado fin de semana le dio por criar, y ahora le ha salido un pequeño apéndice, que se añade al ya apéndice anterior. Es horrible, cualquier día echará a caminar por sí sólo (ojalá), ya que es evidente que tiene vida propia. De hecho, si no me lo estirpan ya, terminará siendo más grande que mi ojo derecho.
Si al menos se independizara y me dejara tranquila... Claro, que este sería capaz de volver...
Salsa
Que para gustos se hicieron los colores es un hecho. Así, a algunos nos gusta la esgrima, mientras que a otros, les gustan otro tipo de cosas, como puedan ser la salsa, o simplemente, el intento de establecer records personales a base de bocadillos de leche condensada.
A mí la salsa no es que me entusiasme, pero la otra noche cumplí, y después de tres meses de dar largas a mis amigas "salseras", acabé en "El palacio de la salsa".
Aquello era como Dity dancing (pero sin Patrick Swazy) (bueno y con menos variedad musical).
Es curioso el ver cómo la gente se lo pasa bomba, mientras una está rumiando el por qué le han clavado 10 euros por entrar en un lugar donde la música no varía ni por un instante. Un lugar, donde por sentarte en una silla, casi te enfrentas a la panda entera (de mafiosillos de metro y medio), en el que te berrean que ese sitio está ocupado, mientras conservan una segunda silla desocupada e intacta...
Un lugar donde a mi amiga casi la pega un tío, por el mero hecho de interesarse por su lugar de procedencia antes que por su nombre de pila.
Por fortuna, me acompañaba otro amigo al que la salsa tampoco es que le entusiasme, con lo que los dos podíamos comentar la jugada:
Stu: - Pues parece que toda la música es igual.
Kaju: - Eso digo yo...
Stu: - Bueno, en realidad, es muy diferente, Kaju, ya que hay que saber distinguir y por ahi me han dicho, que una cosa es la bachata, otra el merengue y otra muy distinta la salsa... Por no hablar del reguetón.
Kaju: - Ahhhhh...
Stu: Aunque yo sigo sin saber cuándo termina una canción y empieza la siguiente.
Kaju: - Jajaja, pues me ocurre lo mismo, oye.
Así duramos un buen rato, porque cada vez que hacíamos el amago de irnos (cuando parecia que la cancion terminaba, porque mis amigas venían a sentarse), las sacaba otro Patrick Swazy de esos a bailar... Y claro, nosotros dos teníamos los bolsos de mis amigas en nuestras manos, no era plan de dejarlos en las sillas...
Al final, conseguimos que, tras la bachata que seguía al merenge y el cual seguía a la salsa, terminara y pudimos largarnos de aquel lugar, que, sin duda, no era para nosotros.
Que sí, que me parece muy bien que a la gente le guste el salseo, pero, como diría Torrente, "chavales", a mí no.
A mí la salsa no es que me entusiasme, pero la otra noche cumplí, y después de tres meses de dar largas a mis amigas "salseras", acabé en "El palacio de la salsa".
Aquello era como Dity dancing (pero sin Patrick Swazy) (bueno y con menos variedad musical).
Es curioso el ver cómo la gente se lo pasa bomba, mientras una está rumiando el por qué le han clavado 10 euros por entrar en un lugar donde la música no varía ni por un instante. Un lugar, donde por sentarte en una silla, casi te enfrentas a la panda entera (de mafiosillos de metro y medio), en el que te berrean que ese sitio está ocupado, mientras conservan una segunda silla desocupada e intacta...
Un lugar donde a mi amiga casi la pega un tío, por el mero hecho de interesarse por su lugar de procedencia antes que por su nombre de pila.
Por fortuna, me acompañaba otro amigo al que la salsa tampoco es que le entusiasme, con lo que los dos podíamos comentar la jugada:
Stu: - Pues parece que toda la música es igual.
Kaju: - Eso digo yo...
Stu: - Bueno, en realidad, es muy diferente, Kaju, ya que hay que saber distinguir y por ahi me han dicho, que una cosa es la bachata, otra el merengue y otra muy distinta la salsa... Por no hablar del reguetón.
Kaju: - Ahhhhh...
Stu: Aunque yo sigo sin saber cuándo termina una canción y empieza la siguiente.
Kaju: - Jajaja, pues me ocurre lo mismo, oye.
Así duramos un buen rato, porque cada vez que hacíamos el amago de irnos (cuando parecia que la cancion terminaba, porque mis amigas venían a sentarse), las sacaba otro Patrick Swazy de esos a bailar... Y claro, nosotros dos teníamos los bolsos de mis amigas en nuestras manos, no era plan de dejarlos en las sillas...
Al final, conseguimos que, tras la bachata que seguía al merenge y el cual seguía a la salsa, terminara y pudimos largarnos de aquel lugar, que, sin duda, no era para nosotros.
Que sí, que me parece muy bien que a la gente le guste el salseo, pero, como diría Torrente, "chavales", a mí no.






NO TOQUES AHI QUE NO HACE NADA>