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Reflexiones, apuntes, pespuntes y demás colores de la vida...
Acerca de
De licenciada en Bellas Artes a empleada en "loquesalga", pasando por chapucillas, animadora socioculturall, azafata de tierra, restauradora de arte a las puertas o vaya "usté" a saber. Por Internet me dedico a forear o bloggear. Descubriendo nuevos e interesantes blogs, posteando cositas en el mío, etc., mientras me debato entre si soy artista o artesana; expresando aquí mis reflexiones, opiniones, pensamientos, ideas, imágenes o relatos ( propios o ajenos). Y todo esto en mi tiempo libre, que últimamente es bastante escaso; tiempo que quizás debería ocupar en dibujar, pintar, o preparar exposiciones... Stu.
Sindicación
 
Adiós al Tomate
No importa, vendrá "El Patata", el "huevo podrido" o el "¿qué me ejta'h contando Mari?
En fin, más se perdió en la guerra. :-)
 
Teresa
Teresa es la niña que fui
reflejo de mi espejo,
espejo de pequeña mulata,
sensible y constante
inquieta y vivaz,
siempre ocupada,
saca tiempo para lo importante.
Seria y divertida
lectora insaciable
cada cosa en su momento
y cada momento para alguna cosa.
Motivo para volver a la meseta,
es mágica porque cree en la magia,
transparente en sus intenciones
la ingenuidad que hace genuina
a mi niña que va creciendo,
17 años ya,
Toda una pequeña mujercita.


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Mierda con la distancia
La distancia en la esgrima
Por Carlos Coronado

"En mi primera colaboración hacia referencia a los tres pilares sobre los que se sustenta la esgrima, que son: la velocidad , la distancia y el tiempo.
Ya vimos como la velocidad de las acciones en la esgrima es fundamental . Comprobamos que lo importante no es realizar una acción a una gran velocidad , sino ejecutarla en su correcta medida adaptándonos a la velocidad de nuestro adversario.

Con la distancia ocurre lo mismo. Es un elemento básico al igual que la velocidad; la distancia de una acción debe de ser la adecuada para que una estocada o parada sea efectiva al cien por cien.

Existen varias distancias estándar para la práctica de la esgrima. La primera sería la distancia de seguridad . Esta es la distancia mínima por la que dos tiradores si ejecutaran un fondo no se tocarían. Es decir, es una distancia lo suficientemente alejada para poder descansar durante un asalto sin temer por ser tocados. Aunque no debemos fiarnos pues lo que para nosotros puede ser un distancia prudente de seguridad, puede ser una distancia de tocado para nuestro oponente. Se aconseja nunca bajar la guardia, ni física ni mental.

Otra distancia es la llamada distancia de tocado. En líneas generales es la distancia que hay entre dos tiradores existiendo peligro de recibir un tocado. Para que sirva de referencia , es cuando las puntas de las armas se cruzan por el tercio débil. Cuando nos encontramos a esta distancia es muy probable ejecutar un tocado con éxito. Eso dependerá no solo de la distancia que en este caso sería la correcta, sino de la velocidad y del tiempo en el que se realiza.

La distancia de tocado es un trecho en el que todos nuestros sentidos deben estar alerta, calibrando el movimiento de nuestro adversario, previendo cualquier acción , sintiendo la mas leve presión en el arma...etc.

Por último existe la distancia de cuerpo a cuerpo es en esta distancia cuando se cruzan los tercios fuertes de las armas y existe el peligro del contacto cuerpo a cuerpo. Es muy importante también manejarse correctamente en las distancias cortas, aunque las armas de la esgrima actual ( el sable , el florete y la espada) son armas de longitud, no podemos renunciar a tocar cuando su espacio de acción se ve reducido.
Cuando entramos en el cuerpo a cuerpo no debemos retroceder , ya que de esta manera facilitamos el tocado al oponente, al ofrecerle ampliar el espacio entre ambos y así el hueco por donde maniobrar con su arma.

Como podemos comprobar es muy importante conocer en que distancia nos hallamos, para poder realizar un tipo u otro de acción."



Autor: Carlos Coronado


Sí, todo eso está muy bien, pero la distancia de seguridad te lleva al límite cuando te acorralan y la de tocado te mata cuando te desconcentran gritándote ¡¡¡DISTANCIA, DISTANCIA!!!!
Sólo eso.
 
L' ombra del vent
Yo no sé de críticas literarias, de bestsellers.
Creo que se podría decir que mis gustos literarios son bastante simples, vulgares o mundanos, pero no es algo que me importe mucho. Si me gusta un libro me gusta y punto, me da igual que lo hayan leído 300 millones de personas antes que yo (o lo lean después), o que nadie haya oído hablar de él. Que no, que no soy ninguna intelectual (si habláramos del cine igual la cosa cambia un poco, pero centrémonos en el tema que nos ocupa ahora).
A la hora de escoger un libro me guío por cualquier cosa: desde libros que tenía pendientes de leer pero aún no había tenido oportunidad, aquellos que se me antojan por lo que sea, lo que pillo por casa de mis padres, biografías de personajes históricos que me
atraen, o libros en los que se haya basado alguna película que me haya gustado mucho.
El caso es que no salgo a la calle sin un libro en la mano. El libro me salva de todas las esperas del día, de los huecos vacíos, del rutinario caminar cuesta arriba sin sorpresas.
Las dos últimas semanas he cargado con "la sombra del viento". Lo he paseado por toda Barcelona sin importarme su peso, mientras leía cómo los personajes a su vez se paseaban por toda Barcelona. Eso sí es magia y lo demás tonterías.
Nada más empezar a leer el ya citado libro, una chica sentada frente a mí en el metro me sonreía. Cuando la miré me habló:
- Es mi libro preferido.
- Bueno, acabo de empezar a leerlo, pero parece que empieza bien.-

No carece de privilegio el hecho de poder leer un libro que se desarrolle en tu ciudad, una ciudad que te gusta y a la que adoras... Poder leer un pasaje que se desarrolla en la avenida Tibidabo mientras subes por ella. Sí, incluso me llegué al nº 32 de la avenida Tibidabo (cerca de mi trabajo) a ver el palacio de los Aldaya, mientras no despegaba mi ojos de las páginas del libro.
Pasear por la ciudad con los pies y con la mente. La Barcelona de ahora y la de la postguerra. La Barcelona real y la imaginada. ¡Todas me gustan!
La verdad es que la sombra del viento me ha gustado mucho, para mí que ese Zafón escribe muy bien (no como la del Burka, que tela) y encima, me recuerda a la forma de escribir de mi amigo Pablo, que es un nuevo talento por descubrir.

Y quien no lo haya leido aún, pues ya sabe lo que tiene que hacer.
P.D: No me valen sucedaneos con Madrid, que ya he visto algo por ahi en la librería, que parece que quiere repetir el éxito cambiando de ciudad, hummm...