CACHARRO HACE UNO DE SUS ÚLTIMOS SERVICIOS AL PARTIDO COMO MILITANTE DESTACADO: UNIR AÚN MÁS A FEIJÓO Y BARREIRO
Se dice, se comenta, se rumorea que...
Cacharro ha metido la pata. No se sabe si por defender a un compañero senador o por dar la nota, pero sus declaraciones sobre la llegada de Zapatero a la Moncloa, si bien tienen mucho de verdad porque todos sabemos por qué ganó las elecciones, no son afortunadas ni políticamente correctas. Éstas fueron zanjadas inmediatamente por el presidente del PPdeG, Núñez Feijóo, y esta mañana el propio Cacharro parece que las va a rectificar, lo cual le honra.
Cacharro, que fue el único de los 90.000 militantes que se dedicó a dar la nota durante todo el proceso congresual -a Corcoba ya ni se le cuenta porque él solo milita en sí mismo- consigue unir a Feijóo y a Barreiro. Primero porque quiso hacer la puñeta a Feijóo las semanas antes del Congreso, lo cual a la vista de todos está que no consiguió; segundo porque está intentando desde hace unas semanas hacerle la puñeta a Barreiro en Lugo, lo cual tampoco va a conseguir.
Feijóo y Barreiro son otra generación, que defiende las mismas ideas pero con otro estilo y con otros modos más acordes a estos tiempos y al respeto. La militancia ha decidio que es la hora de Feijóo en Galicia y la de Barreiro en Lugo, aunque Cacharro no lo quiera ver. Hoy están más unidos que nunca, y gracias a Cacharro. Quién lo iba a decir...
Cacharro ha metido la pata. No se sabe si por defender a un compañero senador o por dar la nota, pero sus declaraciones sobre la llegada de Zapatero a la Moncloa, si bien tienen mucho de verdad porque todos sabemos por qué ganó las elecciones, no son afortunadas ni políticamente correctas. Éstas fueron zanjadas inmediatamente por el presidente del PPdeG, Núñez Feijóo, y esta mañana el propio Cacharro parece que las va a rectificar, lo cual le honra.
Cacharro, que fue el único de los 90.000 militantes que se dedicó a dar la nota durante todo el proceso congresual -a Corcoba ya ni se le cuenta porque él solo milita en sí mismo- consigue unir a Feijóo y a Barreiro. Primero porque quiso hacer la puñeta a Feijóo las semanas antes del Congreso, lo cual a la vista de todos está que no consiguió; segundo porque está intentando desde hace unas semanas hacerle la puñeta a Barreiro en Lugo, lo cual tampoco va a conseguir.
Feijóo y Barreiro son otra generación, que defiende las mismas ideas pero con otro estilo y con otros modos más acordes a estos tiempos y al respeto. La militancia ha decidio que es la hora de Feijóo en Galicia y la de Barreiro en Lugo, aunque Cacharro no lo quiera ver. Hoy están más unidos que nunca, y gracias a Cacharro. Quién lo iba a decir...