Perdon por la tardanza
Hola, bueno, mis disculpas por mi irregularidad al publicar los blogs. La verdad que no se que es lo que me pasa, cada vez me noto peor, aunque esto no es una disculpa para no dedicar al menos 15 minutos de mi vida a este mundo....pero no se...y no será por falta de acontecimientos (la muerte del papa, escandalos, bodas, injusticias,....).
En fín, que perdonarme de nuevo, intentaré darle un poco más de vida al blog.
En fín, que perdonarme de nuevo, intentaré darle un poco más de vida al blog.
Cuando las oportunidades se pierden.
Uno de los asuntos mas complicados en esta vida, es sin duda, el universo de las oportunidades. En cualquier momento o lugar, todo el mundo siempre desea una, hasta me atrevería asegurar que incluso puede ser crucial en la vida tenerla. A veces aparecen cuando menos lo esperas y otras veces no aparecen cuando más las necesitas, pero siempre están ahí, como un huracán, como un soplo.
Lo más curioso, es que la mayoría de las veces en que disponemos de una oportunidad, no nos damos cuenta. Por no decir también, que también la mayoría de las veces en que nos creemos con la fortuna de tener una a nuestro alcance, no es así, siendo solo una ilusión dentro de nuestra cabeza..... Entonces, ¿Cómo nos podemos dar cuenta que hay una oportunidad pasando por delante de nuestras narices?. Yo no lo se, ¿alguien lo sabe?.
Lo que si sé reconocer, como indica el título, son las oportunidades perdidas. ¡Diablos! ¿Y quien no, verdad?, porque pasado el tiempo, es muy sencillo entonces reconocerlas, por su olor a fracaso, su sabor a amargura y sobre todo por el dolor que causan en el recuerdo de lo que podía haber pasado y no pasó.
Es muy triste recordar una oportunidad perdida, a veces me acuerdo mucho de mis oportunidades perdidas, no por ser masoquista, sino porque no se me ocurre otra forma de poder reconocerlas si vuelven a aparecer, porque de nuestro pasado, nos duela o no, tenemos que aprender.
Las Oportunidades no se pierden, porque alguien mas las toma por ti.
¿QUIEN ME HA ROBADO EL MES DE ABRIL?
(Joaquín Sabina)

En la posada del fracaso
donde no hay consuelo ni ascensor,
el desamparo y la humedad
comparten colchón.
Y cuando por la calle
pasa la vida como un huracán,
el hombre del traje gris
saca un sucio calendario del bolsillo
y grita:
"¿Quien me ha robado el mes de abril?
Pero, ¿cómo pudo sucederme a mí?
¿Quién me ha robado el mes de abril?
Lo guardaba en el cajón
donde guardo el corazón."
La chica de BUP casi todas
las asignaturas suspendió
el curso que preñada
aquel chaval la dejó.
Y cuando en la pizarra
pasa lista el profe de latín,
lágrimas de desamor
ruedan por la página de un bloc
y en él escribe:
"¿Quién me ha robado el mes de abril?
¿Cómo pudo sucederme a mí?
Pero, ¿Qúién me ha robado el mes de abril?
Lo guardaba en el cajón
donde guardo el corazón."
El marido de mi madre
en el último tren se largó
con una peluquera
veinte años menor.
Y cuando exhiben esas risas
de Instamatic en París,
derrotada en el sillón,
se marchita viendo Falcon Crest
mi vieja
y piensa:
"¿Quién me ha robado el mes de abril?
¿Cómo pudo sucederme a mí?
Pero, ¿Quién me ha robado el mes de abril?
Lo guardaba en el cajón
donde guardo el corazón..."
Ratzinger, nuestro nuevo salvador (juas).
Hola de nuevo.
La verdad que a veces me asombro mucho por lo que sucede a mi alrededor, y otras veces me asombro tanto que me convenzo una vez más que este mundo no puede ser el mío, es demasiado raro para mí.
Primero, nos sacuden en el mundo occidental, con la noticia de la muerte del papa Juan Pablo II (de nombre auténtico Karol Jozef Wojtyla), que antes de su muerte ostentaba el cargo de máximo responsable de la religión cristiana. Y claro, os podéis imaginar la conmoción de esta noticia, pues uno de los organismos más poderosos (tanto económicamente como social en el mundo occidental) no tenía ya líder.
A mi personalmente me apenó mucho, pues no me cabía ninguna duda que fue una persona de muy buen corazón, y de esas ya casi ni quedan en este mundo. Y no solo yo, sino muchas más personas estoy seguro que sintieron mucha tristeza por su muerte.
Resultó curioso también como la televisión nos bombardeó con videos antiguos de cuando Karol ejercía de sus funciones en el Vaticano, haciéndome recordar también, lo pesado y tontos que me parecían sus discursos. Sin embargo, que mas daba, en esos momentos se le recordaba tan feliz y lleno de vida....Su luz ya se apagó, y de él ya solo nos queda su recuerdo y el hueco que ha dejado en su partida.
Muchas personas quisieron darle el último adiós, y muchas más también quisieron dárselo en persona aunque no pudieron. El Vaticano, lugar donde reposan ahora sus restos, se llenó con la visita de miles de personas llegadas de todas partes del mundo, de todo tipo de razas y culturas, tantas llegaron que se colapsó por completo el pequeño territorio del Vaticano, y tal fue el colapso, que las personas tenían que hacer colas kilométricas de hasta 10 horas para poder verlo por última vez, por no decir, de tener que esperar también la noche entera haciendo cola por estar cerrado de día.
Pero todo esto, los dirigentes de la iglesia no lo entendieron, creyendo que la gente estaba apenada por la muerte del papa por ser papa y que venía tanta gente porque la religión cristiana crecía y esta era es la era de las comunicaciones. Y lo que mas rabia me ha dado, es como se ha aprovechado la muerte por unos y otros; subiendo el precio de los billetes de avión, hospedajes, mostrando discursos y anécdotas totalmente partidistas y no objetivas de cómo fue su vida, recordando frases de textos escritos por los dirigentes del vaticano y leídas por él, aprovechando el impulso mediático de su muerte para propagar a la iglesia y un sin fin de ejemplos...
Ahora, una vez pasado todo este “show”, hay un nuevo papa, un nuevo diligente, Joseph Ratzinger, mano derecha del papa cuando estaba vivo dicen algunos, aunque ese puesto parece ser que se lo ganó el mismo y todo el mundo sabe como unas personas alcanzan el poder y como otras lo consiguen. Ahora le tenemos a él, según los votos de sus iguales “cardenales” en el momento de la votación inspirados por “el espíritu santo” para ello (y esperemos que haya sido así).
Hoy en día, las primeras decisiones de este nuevo papa ha sido celebrar su nombramiento, confirmar en sus puestos a los hombres que le votaron y volver a viejas tradiciones casi borradas por el antiguo papa. La verdad que no es un comienzo nada esperanzador para los que esperan que la religión cristiana no sea decadente, pero de todas formas, yo ya por experiencia se, que la religión es una cosa y la iglesia otra distinta.

La verdad que a veces me asombro mucho por lo que sucede a mi alrededor, y otras veces me asombro tanto que me convenzo una vez más que este mundo no puede ser el mío, es demasiado raro para mí.
Primero, nos sacuden en el mundo occidental, con la noticia de la muerte del papa Juan Pablo II (de nombre auténtico Karol Jozef Wojtyla), que antes de su muerte ostentaba el cargo de máximo responsable de la religión cristiana. Y claro, os podéis imaginar la conmoción de esta noticia, pues uno de los organismos más poderosos (tanto económicamente como social en el mundo occidental) no tenía ya líder.
A mi personalmente me apenó mucho, pues no me cabía ninguna duda que fue una persona de muy buen corazón, y de esas ya casi ni quedan en este mundo. Y no solo yo, sino muchas más personas estoy seguro que sintieron mucha tristeza por su muerte.
Resultó curioso también como la televisión nos bombardeó con videos antiguos de cuando Karol ejercía de sus funciones en el Vaticano, haciéndome recordar también, lo pesado y tontos que me parecían sus discursos. Sin embargo, que mas daba, en esos momentos se le recordaba tan feliz y lleno de vida....Su luz ya se apagó, y de él ya solo nos queda su recuerdo y el hueco que ha dejado en su partida.
Muchas personas quisieron darle el último adiós, y muchas más también quisieron dárselo en persona aunque no pudieron. El Vaticano, lugar donde reposan ahora sus restos, se llenó con la visita de miles de personas llegadas de todas partes del mundo, de todo tipo de razas y culturas, tantas llegaron que se colapsó por completo el pequeño territorio del Vaticano, y tal fue el colapso, que las personas tenían que hacer colas kilométricas de hasta 10 horas para poder verlo por última vez, por no decir, de tener que esperar también la noche entera haciendo cola por estar cerrado de día.
Pero todo esto, los dirigentes de la iglesia no lo entendieron, creyendo que la gente estaba apenada por la muerte del papa por ser papa y que venía tanta gente porque la religión cristiana crecía y esta era es la era de las comunicaciones. Y lo que mas rabia me ha dado, es como se ha aprovechado la muerte por unos y otros; subiendo el precio de los billetes de avión, hospedajes, mostrando discursos y anécdotas totalmente partidistas y no objetivas de cómo fue su vida, recordando frases de textos escritos por los dirigentes del vaticano y leídas por él, aprovechando el impulso mediático de su muerte para propagar a la iglesia y un sin fin de ejemplos...
Ahora, una vez pasado todo este “show”, hay un nuevo papa, un nuevo diligente, Joseph Ratzinger, mano derecha del papa cuando estaba vivo dicen algunos, aunque ese puesto parece ser que se lo ganó el mismo y todo el mundo sabe como unas personas alcanzan el poder y como otras lo consiguen. Ahora le tenemos a él, según los votos de sus iguales “cardenales” en el momento de la votación inspirados por “el espíritu santo” para ello (y esperemos que haya sido así).
Hoy en día, las primeras decisiones de este nuevo papa ha sido celebrar su nombramiento, confirmar en sus puestos a los hombres que le votaron y volver a viejas tradiciones casi borradas por el antiguo papa. La verdad que no es un comienzo nada esperanzador para los que esperan que la religión cristiana no sea decadente, pero de todas formas, yo ya por experiencia se, que la religión es una cosa y la iglesia otra distinta.






