...Malas Temporadas...
En la vida hay una continuidad de sucesos que transcurren de maneras tan insospechadas que no te dan tiempo a reaccionar o asimilar los acontecimientos. Es similar a un camino lleno de baches pero no los puedes ver, sabes que están ahí, pero no sabes en qué momento te los encontrarás; caes y si corres con suerte te levantas y continúas pero puede que te hagas un esguince, te fractures el tobillo, la pierna, la cintura, etc... hasta llegar a no poder levantarte. Tu estado anímico se reciente, tus fuerzas internas se debilitan, tu razonamiento se empobrece y la vida pasa sin sabor, sin color, sin aromas... Todo tu resurgimiento dependerá de ti, ayudado por tus circunstancias (soy yo y mis circunstancias), por tu entorno, por los seres que te quieren... pero en definitiva y por sobre todas las cosas siempre dependerá de ti. TU eres el único capaz de actuar por y para tu bienestar, el único que realmente te quiere y que no desea verte así. Hay que trabajar el ser individual, trabajando el propio bienestar se podrá cooperar con el prójimo consiguiendo una cadena de seres individuales positivos, alegres y satisfechos consigo mismos...
Parezco una discípula de Osho o Buda pero nada más lejos de mi realidad!!!
¡¡¡QUÉ VIDA TAN DURA Y YO TAN FRÁGIL!!!
Aunque para malas temporadas la última película de Manuel Martín Cuenca y como protagonistas principales Javier Cámara y Leonor Watling... No tiene desperdicio.
Parezco una discípula de Osho o Buda pero nada más lejos de mi realidad!!!
¡¡¡QUÉ VIDA TAN DURA Y YO TAN FRÁGIL!!!
Aunque para malas temporadas la última película de Manuel Martín Cuenca y como protagonistas principales Javier Cámara y Leonor Watling... No tiene desperdicio.