... Tu foto me inspiró...
La puerta estaba entreabierta, la luz de la luna llena llamó mi atención. Ahí estaba, sentada de espaldas a mí. El brillo de la luna iluminaba su cuerpo. Suave y sigilosamente me decidí a entrar. Mi corazón latía como un potro desbocado. Mis manos se atrevieron a deslizarse por su espalda, sentí como se estremecía su piel. Mi lengua lamía sus glúteos tersos mientras mis manos acariciaban sus muslos. Mis labios disfrutaban de la suavidad de su espalda encontrándose con lunares hermosos colocados estratégicamente por la divina genética. Mis manos temblorosas subían a sus pechos duros, presintiendo el rechazo. Mi boca llegaba hasta su cuello. Su perfume me embriagaba. Me perdía besando sus hombros, su piel delicadamente suave me envolvía. Mi boca se arriesgaba a coincidir con sus labios, mis labios buscaban sus besos, y boca a boca buscando sentir sus labios carnosos, su dulce lengua...exquisito paladar que me estremecía…mis manos descubrían su vientre y se deslizaban hacia su sexo húmedo, ardiente, deseoso…