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Dos cuerpos insaciables
Anécdotas y curiosidades sobre la vida misma
Acerca de
Saludos cibernáutas, apasionados de la red, curiosos insaciables, ávidos del saber... espero aprender mucho con ustedes y disfrutar de vuestros comentarios y anécdotas. "La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes"... Dicen que ésta frase es de John Lennon, ¿habrá alguien por ahí que lo pueda corroborar? Básicamente eso es lo que me gusta, intercambiar ideas, opiniones, crear debates... que así sea pues!
Sindicación
 
El negro
Rosa Montero
EL PAÍS

Estamos en el comedor estudiantil de una universidad alemana. Una alumna rubia e inequívocamente germana adquiere su bandeja con el menú en el mostrador del autoservicio y luego se sienta en una mesa. Entonces advierte que ha olvidado los cubiertos y vuelve a levantarse para cogerlos. Al regresar, descubre con estupor que un chico negro, probablemente subsahariano por su aspecto, se ha sentado en su lugar y está comiendo de su bandeja.
De entrada, la muchacha se siente desconcertada y agredida; pero enseguida corrige su pensamiento y supone que el africano no está acostumbrado al sentido de la propiedad privada y de la intimidad del europeo, o incluso que quizá no disponga de dinero suficiente para pagarse la comida, aun siendo ésta barata para el elevado estándar de vida de nuestros ricos países. De modo que la chica decide sentarse frente al tipo y sonreírle amistosamente. A lo cual el africano
contesta con otra blanca sonrisa. A continuación, la alemana comienza a comer de la bandeja intentando aparentar la mayor normalidad y compartiéndola con exquisita generosidad y cortesía con el chico negro.
Y así, él se toma la ensalada, ella apura la sopa, ambos pinchan paritariamente del mismo plato de estofado hasta acabarlo y uno da cuenta del yogur y la otra de la pieza de fruta. Todo ello trufado de múltiples sonrisas educadas, tímidas por parte del muchacho, suavemente alentadoras y comprensivas por parte de ella. Acabado el almuerzo, la alemana se levanta en busca de un café. Y entonces descubre, en la mesa vecina detrás de ella, su propio abrigo colocado sobre el respaldo de una silla y una bandeja de comida intacta.
Dedico esta historia deliciosa, que además es auténtica, a todos aquellos españoles que, en el fondo, recelan de los inmigrantes y les consideran individuos inferiores. A todas esas personas que, aun bienintencionadas, les observan con condescendencia y paternalismo. Será mejor que nos libremos de los prejuicios o corremos el riesgo de hacer el mismo ridículo que la pobre alemana, que creía ser el colmo de la civilización mientras el africano, él sí inmensamente educado, la dejaba comer de su bandeja
y tal vez pensaba: "Pero qué chiflados están los europeos".
 
Comentario:
La anécdota es deliciosa, conmovedora y ejemplarizante en muchos sentidos. Un canto a la comprensión y al respeto hacia las diferencias. Te felicito.
 
Comentario:
Nos estamos convirtiendo en una sociedad desconfiada.. Cosa peligrosa..
 
Comentario:
Esas situaciones de poder donde creemos que somo mejores que los otros por que nacimos y nos criamos en determinadas circunstancias, lo unico que hacen es mostrarnos lo ignorantes que somos. Aca en America latina hemos olvidado la sabiduria de los que depectivamente llamamos indios.
 
Comentario:
Si es que....a veces recelamos de todo y de todos...no solo en europa, en casi todo el mundo, tememos a lo "desconocido".

Un bikiño!biko azul
 
Comentario:
Fíjate... una de mis especialidades: arrancar sonrisas!
 
Comentario:
Me arranacaste una sonrisa!!! La verdad ya me acostumbre al recelo de los nativos, alla ellos con sus represiones y miedos.
No