Miedo a perder el control
El amor es una locura para mí. Me siento no correspondida y no consigo contener mis sentimientos. Tengo miedo a perder el control y ser rechazada por ese a quien tanto quiero sin saber el por qué. En la distancia siento miedo, miedo a la mentira, un miedo irracional del todo y que me lleva a imaginar multitud de situaciones que tan siquiera llegan a forjarse en la mente del protagonista... ¿Tengo demasiada imaginación?¿Realmente se puede ser tan apático como para no sentir nada? No sé, tengo dudas, muchas dudas, tengo miedo de estar haciendo el ridículo o de estar loca. Simplemente parece el tiempo pasa demasiado rápido para mí y no consigo sacar nada en claro. Me dejas, te dejo, déjame, pues ya sabes... O lo tomas o lo dejas, eso no está hecho para mí. Tengo tanto amor dentro que a veces tengo que vomitarlo.
Comienza la despedida
Pues supongo que no está demasiado bien comenzar con un texto que no ha sido escrito por mí, sólo quiero compartir este capítulo de Rayuela con quien quiera leerlo, porque lo que me hace sentir es... algo único. Leí el libro el curso pasado, cuando me hablaron del realismo mágico de hispanoamérica en clase de lengua y literatura castellanas. Quízá debería haberme decantado por las letras. El caso es que hace unos días un perfecto desconocido al cual llegué no por demasiado lícitas vías, me dijo si recordaba ese capítulo y, realmente no sé cómo pude olvidarlo. Ahora me acordaré de él. Me acordaré como acostumbro a recordar a personas que conozco un día y no vuelvo a ver y con las cuales me obsesiono durante un tiempo hasta casi conseguir pensar en ellas sólo una vez cada dos meses, aun a sabiendas de que ellos no deben recordar ni que pasé por el mismo lugar el mismo día que ellos... Cosas que pasan.
RAYUELA, de Julio Cortázar
Capítulo 7
RAYUELA, de Julio Cortázar
Capítulo 7





