logotipo

img_google
El Pirata Blasfemo
Acerca de
Si quieres saber más, www.surkero.tk
Sindicación
 
Sangrar? Quizá
Es fácil encontrar sitio donde dormir, hasta tu pero pesadilla es capaz de sonreírte. Pero como tú misma dices a veces, “la procesión va por dentro”, y cualquier cruz enquistada entre el alma y el cuerpo la llevas encima.
Esto es tan fácil como un beso bien dado. No hay nada más. La esencia, y los días que pasan. Por mi parte, esperanza, y un torrente de pensamientos, no tantas emociones ahora. De tu parte sabrás tú. Lo difícil… supongo que ha habido días y meses difíciles, por incomprensión sobre todo, por el dolor de lo que no se comprende.
El otro día te leía algo mío y ayer me decías que era enrevesado. Nada de eso. A menudo tomamos caminos más largos, o más enredados, ya sea para divertirnos, para aprender, para vivir, pero siempre los finales, o casi siempre, coinciden en el mismo lugar.
Hay momentos, en los que pensar en ti no me resuelve nada. Sé, a día de hoy, lo que eres.
Podría escribir de mil cosas, pasarme la tarde escribiendo, aquí sentado. Podría contarte mil historias. Pero lo que prefiero hacer es soñar despierto, y quiero seguir andando. A veces creo que ya he hablado bastante, y que son los hechos, pobres, sencillo, ricos en matices, los que deberían hablar por si mismos.
Parece que viajo en una nave y que tú me saludas desde ahí abajo. Yo, viajando otra vez, mientras que tú cuentas con 7 dedos los días que faltan para que yo vuelva.
Y nada más lejos de lo real están mis decisiones, en cualquier momento y de un manotazo, dejando en vilo a la eternidad, queriendo desafiar a un futuro que hacemos a cada día (que no existe).
Y las ideas siguen estando cerca, mi escritura vomitiva, sanguinolenta, que deja un espacio para nuevos pensamientos. Lo siento, mujer, pero pongo atención a las voces que oigo; mis días son cotidianos, normales, a veces no despego, no sé mirar, y otros días viajo con la imaginación a cada vez menos lugares. Estructuro el viaje para visitar aquello que llamo mi esencia, entre pieles de algodón, el tiempo que nos queda, y el magnífico sol que tanto echo de menos.
De un plumazo voy, vuelvo, y lloro. No podría ser de otra manera; temperamental, sentimental, sensible… intento reconstruirme en silencio interior, ya no oigo voces, solo rezo y me confieso por dentro, queriendo abrir viejas y nuevas ventanas, pensando en lo que pasaría si estuvieras aquí, con el hábito del cuerpo enfundado en tu alma. No lo sé, nunca te he tenido de esta manera, y puede que quizá por eso te mire sin estar de muy buena manera.
Y tú, que me miras desde lejos y repites que no me crees. Tú, que para ti el océano también es bravo, pero parezco tener una deuda en tus ojos. Pareces tímida y temerosa cuando yo, ahora te miro, te miro, te digo, te siento, y tú vuelves y yo revuelvo, y entonces el mar se vuelve bravo otra vez.
Y otra vez vendrán las aguas, y las ganas, y preguntas sin respuestas. No soy más que un joven aprendiz de estructuralista de mi propia alma. Ahora no pretendo nada más, estoy en vacío, hasta que salte la llama, hasta que sangre por alguno de mis cuatro costados.
No