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comida cruda pero no tanto
se sirve comida cruda a tres manos.
Acerca de
que dios reparta suerte
Sindicación
 
El principio del fin
Vi al payaso sin su nariz de goma
Indefenso, sin poder hacer reír.
Vi al predicador hablando de sodoma y gomorra
Anunciando enfurecido el principio del fin
el principio del fin

Vi el camino dividirse en mil senderos
Demasiados cuando no se sabe adonde ir.
Vi al escorpión danzando en un círculo de fuego
Resignado porque era el principio del fin
el principio del fin.

Vi el otoño acercarse sigiloso
Con su carga de lluvia y dolor
Vi a la autoridad venir a por nosotros, mi amor
Cuando nos hicieron fotos supe que esto se acabó
supe que esto se acabó.

Vi las olas estrellarse en las rocas.
Vi la tumba que quedó a medio cavar
Vi la silla con tres patas sosteniéndose a ti
Y al instante supe que era el principio del fin
el principio del fin.


José Ignacio García Lapido
Incluido en su álbum "Luz de ciudades en llamas"



Slobodan Hilezkor
Das Boot!
 
A ti que eres roja
Anoche soñé contigo; mejor dicho, con tus letras. Leía un e-mail tuyo, lo recuerdo perfectamente. Aceptabas proposiciones no formuladas explícitamente, nos ofrendabas tu cuerpo.

Me he levantando con taquicardia, claro.


Slobodan Hilezkor
Das Boot!
 
Relaciones de pareja y espinas de pinsapo viejo


Ya expliqué otra vez que, de un tiempo a esta parte, todos mis amigos y amigas están rompiendo sus relaciones de pareja y que yo, que había sido el soltero por definición del grupo, era el único que andaba emparejado. Echando un vistazo más detenido, las cosas son peor de lo que yo esperaba. No es que me preocupe, es tan sólo que es un coñazo quedar con ellos (con ellas no, las chicas liberadas son mucho mejores que las atadas; a los chicos, sin embargo, es como si les faltara un brazo. Me pregunto el porqué de esta diferencia).

Me dijeron el otro día, por activa y por pasiva, que se sentían solos, que "se les pasaba el arroz", cosas de esas. El Gordo se ha comprado una Play Station 2, igual que yo. Ni siquiera quiero sacar el tema porque él la ha conseguido para hacer algo en sus horas libres (o sea, para no sentirse sólo en una ciudad de tres millones de habitantes en la que no conoce a nadie) y a mí me la ha regalado mi chica. El Viejo también ha cortado con su pareja, una niña lindísima y tan borracha como él. El otro día la tensión (sexual y emocional) se sentía en el aire, incluso sus manos llegaron a rozarse en más de un momento (todos apartaron la mirada menos yo, voyeur impertérrito). El Facha sigue tirándose (y perdón por usar un verbo tan especialmente feo) a la hijastra de una ex-ministra (¿pensará en su ex-novia mientras le hace el amor?). El Loco está liado, a la vez, con una francesa y una alemana. Ninguna de las dos le gustan, ha sido arrastrado a sus bocas por no tener nada mejor que hacer (triste pero cierto); y, mientras, sigue haciendo caso omiso de los mensajes sms de su ex, que insiste en verlo, en tocarlo, en recordarle a cada caricia que... ahora está con otro.

Las relaciones de pareja son caóticas, irracionales, extrañas. Lo emotivo, lo visceral, se impone a lo cerebral, pausado y razonado. Y así nos va. Pocas son las parejas que puedan presumir, después de unos años, de tener una vida en común "perfecta". Yo conozco pocas, muy pocas. A bote pronto me vienen a la cabeza tres parejas. Tres parejas, seis personas... conozco a cientos, sin embargo. Es para hacerte pensar. La mayor parte de los que conozco están en la banda de edad de los 23-35, pero incluso los que están por encima o por debajo sirven como ejemplo para lo que digo: mi hermana pequeña y sus amigas (20-21 años) están amargadas, hartas de relaciones sin sentido. Tengo un amigo, antiguo profesor mío, que acaba de cumplir los 42. Dejó escapar al amor de su vida, una napolitana, hará ya una década. Vive encadenado a su recuerdo y a su trabajo. Es infeliz. Todos son infelices. Odio salir los sábados por la noche porque no hago más que encontrarme caras infelices y sonrientes (con un güisqui cualquiera puede carcajearse de la mala sombra de su destino). Dejé de frecuentar bares de ambiente gótico porque estaba hasta los mismísimos cojones (con perdón) de la tristeza mal disimulada, de sus bromas sombrías.

Oye, todo el mundo parece ser infeliz. Yo mismo soy infeliz gran parte del tiempo, si me faltara ella sería uno más de la masa. Y gran parte de la masa, me temo, tienen relaciones estables y felices (que no logran mitigar su infelicidad). Mis amigos, no nos engañemos, eran casi tan infelices como ahora antes, cuando podían dormir cada noche en los brazos de su media naranja. De las tres parejas que antes he mencionado, las únicas que parecían perfectas, sólo dos están compuestas por al menos un miembro absolutamente feliz.

Todos morimos solos, todos vivimos solos... Bah, esto no lo leerá nadie. Somos infelices por naturaleza. No lo he dicho, la mayoría de la gente de mi entorno, infelices ellos, son gente culta, con estudios universitarios. Mi hermana, ayer mismo, me confesó que preferiría ser ignorante, haberse casado a los dieciséis (como tantas y tantas chicas de mi barrio) y llevar ya dos churumbeles colgados del brazo (Yessi y Alba, por ejemplo). Ella dice que ellos, los "ignorantes" (no estoy de acuerdo en la utilización de esta palabra en este contexto) son felices. Yo digo, más bien, que viven ajenos, y ni siquiera estoy seguro de que sea así. Creo que tienen un honrado miedo a la muerte (como diría Clive Barker), a la soledad y al fracaso. Nosotros, en cambio, tenemos nuestros ojos encharcados de la nada.

No desvarío más. Este mensaje no tiene pies ni cabeza. Ojalá no lo hubiera escrito jamás.

Ni siquiera ha servido para alegrarme un poco el día. Me temo.


Slobodan Hilezkor
Das Boot!
 
Baltimore Pride wide shut

Baltimore Pride me acogió en su establo una sola noche. Me ató a su poste más hermoso y me sedujo con un par de golpes en la grupa. Yo le coceé después del amor, qué menos.

Lucil Pride era una hermosa doncella antes de pasar aquella madrugada junto a mí, después acabó siendo lo que todas las mujeres que han pasado por mis belfos, una simple y sucia amazona de algún burdel de la interestatal.

Baltimore nunca le preguntó a Lucil acerca de la marca de los dientes en el pescuezo y ella nunca le preguntó a Baltimore acerca de la pierna rota. Antes de conocerme eran un matrimonio cualquiera, ahora se aman como auténticos cerdos.

Pero me queda un consuelo. Sé que, en las noches de luna llena, cada uno piensa en mí a su manera, y se derraman, líquidos y suspirantes, atentos a cualquier cambio de temperatura de sus cuerpos tristemente humanos. Sé que me echan de menos, sé que volverían a mí si se lo pidiera.

Sé que matarían por cabalgarme.



Sr. ZK.
 
Estoy vivo... o casi


No pasa nada, estoy vivito y coleando (más o menos como la chica de la ilustración). Por cierto que la modelo que dio vida (¿vida?) a Jeannete, la sexy vampira de Vampire: The Masquerade (Bloodlines) es Eireann Layne. En su web http://www.nnaerie.net/slithytove/images/nnaerie/ podéis encontrar muchas fotos. Como por ejemplo:




El de la izquierda es un Nosferatu. Ella, una Malkavian. Los otros dos tienen una pinta de "ghouls" bastante grande, sobre todo el notas de la camisa.

Que aproveche. Ñam (mordisquito).

Slobodan Hilezkor
Das Boot!
 
a ti que eres agria

uno. grandes días de invierno, -12 grados 7 de la mañana, una señora en BMW sale de su cochera mirando para la izquierda (por donde vienen los coches) pero a la derecha no es necesario mirar ¿verdad?, claro, por la derecha el que va soy yo y te juro que no te abrí la puerta porque aún no me había enterado del punto número dos, al menos, eso sí, espero que sepas leer mis labios.

dos. gracias gobierno progre por quitarme la beca, así me haces todo mucho más fácil. no me esperaba menos de ti, sinceramente.

Sr. ZK. aún agujero.