COMO EL VIENTO
A veces el viento mueve montañas, a veces parece que el viento pueda mover montañas, y otras el viento dice que puede mover montañas, pero jamás lo sabremos de cierto, porque nuestros ojos no verán movimiento alguno. Luego están los vientos que no podrían mover montañas, porque no tienen fuerza ni voluntad.
Así son los sentimientos de las personas, hay sentimientos que podrían mover el corazón de los que rodean a esa persona sintiendo, transportándolos a mil lugares diferentes, llenos de emociones fuertes, duraderas, especiales… Normalmente son las personas sin egoísmo, llenas de energía y vitalidad. Aquellos que se preocupan de su entorno y que atesoran a las personas por lo que son, no por lo que tienen. Coleccionistas de sonrisas y sentimientos nobles. Huracanes de mil vientos que todo lo mueven, aunque nunca alardeen de ello.
Luego, hay otras que podrían mover con sus sentimientos y sus
emociones a los demás, pero se quedan ahí, en un quizás pudiera… Es triste, no intentarlo, cuando está ahí, con un solo empujoncito, esta fuerza interior, podría cambiar vidas, y aportar a los demás aquello que les hace sentir. Así es que, se esconden tras una puerta, esperando que alguien les empuje a ellos, en vez de salir hacia fuera y mover montañas ellos mismos.
No saben lo que podrían aportar a sus vidas y a los demás, se acomodan, atorados en un rincón, sin saber su propio potencial, su carisma y su poder para mover cualquier montaña.
Los hay que son los que hablan y hablan sobre los sentimientos, lo que saben hacer sentir, lo que han hecho sentir, lo que podrían si quisieran, pero no hacen porque en realidad, no saben como, y pierden tanta fuerza hablando de lo que no realizan, que no tienen energías ni recursos para desatar sus emociones y realmente mover montañas. Se pasan la vida hablando y no hacen… Los que presumen de mover esas montañas, ser los mas fuertes, pero en realidad, es todo palabra.
Y por último, están los que ni sienten ni padecen, aquellos que son incapaces de hacer sentir a los demás, porque están huecos de sentimientos bonitos, sin embargo, están podridos por dentro de
egoísmo y avaricia. Solo se preocupan por ellos mismos, no tienen tiempo para los demás, y se arropan en las cosas vanas, que no tienen importancia ni valor alguno. Se arropan en lo que pueden conseguir de los demás con lo vano y lo efímero, acumulan trastos, y cosas que ocupan espacio, pero no encierran vida ni espíritu.. Esos, ni se molestan en alardear, porque en realidad no les importa un pepino lo que los demás piensen o sientan. Viven para sí, y jamás podrán compartirse, ni adornar un corazón de sentimientos inolvidables, compartidos y agradables...
Y eso es todo lo que tengo que decir sobre el tema… aunque no se porque me ha salido eso hoy, que nadie se de por aludido.
Me gustaría que todos fuésemos ese viento primero, los que quieren, pueden y son, vientos fuertes, que arrastran con sus buenos sentimientos, haciendo felices, a todos los que le rodean, o al menos que lo intentásemos.
Así son los sentimientos de las personas, hay sentimientos que podrían mover el corazón de los que rodean a esa persona sintiendo, transportándolos a mil lugares diferentes, llenos de emociones fuertes, duraderas, especiales… Normalmente son las personas sin egoísmo, llenas de energía y vitalidad. Aquellos que se preocupan de su entorno y que atesoran a las personas por lo que son, no por lo que tienen. Coleccionistas de sonrisas y sentimientos nobles. Huracanes de mil vientos que todo lo mueven, aunque nunca alardeen de ello. Luego, hay otras que podrían mover con sus sentimientos y sus
emociones a los demás, pero se quedan ahí, en un quizás pudiera… Es triste, no intentarlo, cuando está ahí, con un solo empujoncito, esta fuerza interior, podría cambiar vidas, y aportar a los demás aquello que les hace sentir. Así es que, se esconden tras una puerta, esperando que alguien les empuje a ellos, en vez de salir hacia fuera y mover montañas ellos mismos. No saben lo que podrían aportar a sus vidas y a los demás, se acomodan, atorados en un rincón, sin saber su propio potencial, su carisma y su poder para mover cualquier montaña.
Los hay que son los que hablan y hablan sobre los sentimientos, lo que saben hacer sentir, lo que han hecho sentir, lo que podrían si quisieran, pero no hacen porque en realidad, no saben como, y pierden tanta fuerza hablando de lo que no realizan, que no tienen energías ni recursos para desatar sus emociones y realmente mover montañas. Se pasan la vida hablando y no hacen… Los que presumen de mover esas montañas, ser los mas fuertes, pero en realidad, es todo palabra. Y por último, están los que ni sienten ni padecen, aquellos que son incapaces de hacer sentir a los demás, porque están huecos de sentimientos bonitos, sin embargo, están podridos por dentro de
egoísmo y avaricia. Solo se preocupan por ellos mismos, no tienen tiempo para los demás, y se arropan en las cosas vanas, que no tienen importancia ni valor alguno. Se arropan en lo que pueden conseguir de los demás con lo vano y lo efímero, acumulan trastos, y cosas que ocupan espacio, pero no encierran vida ni espíritu.. Esos, ni se molestan en alardear, porque en realidad no les importa un pepino lo que los demás piensen o sientan. Viven para sí, y jamás podrán compartirse, ni adornar un corazón de sentimientos inolvidables, compartidos y agradables...Y eso es todo lo que tengo que decir sobre el tema… aunque no se porque me ha salido eso hoy, que nadie se de por aludido.
Me gustaría que todos fuésemos ese viento primero, los que quieren, pueden y son, vientos fuertes, que arrastran con sus buenos sentimientos, haciendo felices, a todos los que le rodean, o al menos que lo intentásemos.
Comentario:
hay mucha variedad y no se xq siempre nos toca la variedad q menos nos gusta, ojala todos supieramos expresar nuestros sentimientos tan abiertamente, q hicieramos felices a los demas
Besitos salados de CHOI
Besitos salados de CHOI
Comentario:
Siempre se deja huella allá donde se va si eres una persona con carácter y personalidad.
Me ha recordado la paradoja, un poco al Alquimista de Paulo Coelho;)
Cuídate, beso sy un big abra:
Alma;) (f)
Me ha recordado la paradoja, un poco al Alquimista de Paulo Coelho;)
Cuídate, beso sy un big abra:
Alma;) (f)
Comentario:
Sigue soplando fuerte y salvaje, que ya parece que siento, desde aquí, tu aliento
Beso
Beso
Comentario:
No quiero alardear.
Me gusta esta apologia a la huella que se deja,huella que sin duda depende de las actitudes.
saludos
para ti
Marcos
Me gusta esta apologia a la huella que se deja,huella que sin duda depende de las actitudes.
saludos
para ti
MarcosComentario:
No se porque me has recordado a la banda sonora de Dirty Dancing: She's like the Wind.
Una canción preciosa, como tu post y también llena de fuerza y pasión, como tú.
Tu eres un vendaval que conoce y a la vez desconoce su potencial. Eres un huracan que aún siendo conocedor de su fuerza, permite que unos torpes "hombres del tiempo" dictaminen su recorrido y su disolución.
Se realmente como el viento preciosa, se libre y salvaje, sin permitir que nadie dictamine los caminos de tu corazón.
Petonets maca
Una canción preciosa, como tu post y también llena de fuerza y pasión, como tú.
Tu eres un vendaval que conoce y a la vez desconoce su potencial. Eres un huracan que aún siendo conocedor de su fuerza, permite que unos torpes "hombres del tiempo" dictaminen su recorrido y su disolución.
Se realmente como el viento preciosa, se libre y salvaje, sin permitir que nadie dictamine los caminos de tu corazón.
Petonets maca