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Vestida por el mundo
Opiniones sobre aquello que leo, veo o escucho... y un cuento de vez en cuando
Acerca de
VESTIDA POR EL MUNDO ¡Bienvenidos a mi blog personal! Intentaré colgar algo cada día, artículos, comentarios de libros y, de vez en cuando, relatos. Gina Lollobrigida fue “desnuda por el mundo” (o “Desnuda frente al mundo”) en la versión fílmica de la novela de Tom T. Chamales, un libro que ha estado desde tiempos pretéritos en la librería de mis padres y que, a pesar de eso y de mi afición por la lectura, aún tengo pendiente de leer.
Sindicación

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DISFRUTAR, ENTRETENERSE E INCLUSO APRENDER
“La diabetes se llevaba a la gente por delante hasta que unos tipos descubrieron la insulina en 1923. También la anemia era mortal hasta que en 1934 descubrieron el tratamiento a base de higado”
Q de Quien – Sue Grafton

Leer es una afición para mi, un entretenimiento, llámalo pasión por la lectura. Leo porque me gusta pero no aspiro a desconectarme de la realidad aunque, en ocasiones, lo consigue. Si es que más de una vez, sumergida profundamente en una historia, mis libros han visto pasar paradas de metro o de bus donde supuestamente tenia que apearme.
En ocasiones, me he sentido identificada con los personajes, he simpatizado con otros, he odiado a unos pocos. Hay personajes que se han convertido en “amigos” a través de una serie de novelas. Es curioso, pero unos cuantos son mujeres y ya forman parte de mi imaginario lector: Kiin (que tiene la culpa de mi nick), Kinsey Millhone o Thursday Next han compartido conmigo muchos ratos de ocio. Últimamente estoy enfrascada terminando de leerme mi colección del Abecedario del Crimen de Sue Grafton. Su personaje, Kinsey, es completamente distinto a mi en muchas cosas y, no obstante, me siento cómoda y ya, después de tantos libros juntas, somos casi de la familia. Conseguí los que me faltaban, de la N de Nudo a la Q de Quien y ando terminando este último con la esperanza de que su “R is for Ricochet” esté pronto editada en castellano. He consultado la página de Tusquets pero parece que, de momento, nos hemos quedado en la Q.
A veces, sin proponérmelo, aprendo cosas de los libros. Cosas sencillas, muchas veces. El fragmento del inicio corresponde a la página 142 del libro que estoy leyendo y, en unas pocas líneas, nos brinda una buena cantidad de información que, probablemente, no nos sirva para nada, pero nunca se sabe. No por poco útiles dejan de ser enriquecedores.
Se hablaba hace algún tiempo en los foros de Bookcrossing si leer te hacia mejor persona o no. Yo no creo que leer nos haga mejores ni peores, pero si estoy convencida que, de vez en cuando, nos hace pensar. Y eso, no tiene que ser malo. En todo caso, si además de entretenerte y disfrutar con la lectura, aprendes algo nuevo ya puedes decir aquello de “no te acostarás sin saber una cosa más”. Total, el saber no ocupa lugar.
 
LA PRIMAVERA LA SANGRE ALTERA
En cuanto hace dos días de sol y calor, la gente ya se quita los refajos y demás prendas de abrigo y a lucir barriga, que son cuatro días. Bueno, en todo caso, las que no la han lucido durante todo el invierno, porque estaba cansada de ver chicas con las "chichas" de la cintura al aire en pleno helor invernal. Pa pillar un dolor de riñones de no te menees, pero ya se sabe, gusto con sarna, no pica.
Llamadme antigua pero, a pesar de que esta semana me estoy dedicando a lavar toda la ropa de invierno que aún me ponía una semana atrás y que tiendo a volverme loca con el tema “¿Y hoy que me pongo”, yo soy de las que se toman bastante en serio lo de “hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo”. Y no, no es que yo utilice sayo, ni capa ni sayo (ni siquiera hice un sayo de mi capa, pero mejor lo dejamos), pero prefiero ser precavida. Cuando salgo del trabajo el aire no es precisamente cálido, así que la chaqueta es necesaria y se agradece. E igual por las mañanas, a primera hora. He desempolvado mis tres o cuatro “nikis” de media manga, de punto o algodón, aquellas faldas que dan calor en verano pero que en invierno se notan demasiado finas (la de seda rústica es mi favorita). Y hoy, por primera vez en el 2005, he prescindido de las medias (iba a decir “me he quitado las medias” pero sois capaces de pensar que me las endosé en la medianoche de fin de año y no me las he quitado hasta hoy… menuda rasqueta iba a necesitar…). Por un lado, la liberación del nylon es una gozada. Pero también tiene sus desventajas. Y es que eso de “donde hay pelo, hay alegría” no se lo cree ya nadie.
A estas alturas del año es bastante probable que, aunque llueva, las temperaturas se mantengan, y no sólo eso, sino que vayan haciendo subir el mercurio hasta que comencemos a depender física y psicológicamente del aire acondicionado o del ventilador (a falta de pan, buenas son tortas).
En esta época del año siempre estoy especialmente activa, no sé si son las hormonas, el polen o simplemente que a mi la astenia primaveral lo único que hace es acelerarme. Y ya se sabe, que la primavera... la sangre altera.
 
DISTRAIDA POR EL MUNDO
Por regla general, no acostumbro a encontrarme a gente conocida. Es hasta cierto punto lógico, porque soy de esas personas que va por la calle enfrascada en sus pensamientos y también puede que sea porque no soy una gran fisonomista.
Una amiga con la que estudié siempre se encontraba a alguien cuando salíamos por ahí, no importa donde fuéramos. Parecía que tenía un imán para atraer a los conocidos. Estoy convencida que si hubiéramos ido al Desierto del Gobi de expedición, se hubiera encontrado a una antigua compañera del instituto en mitad de una duna.
Mi compañero me comenta casi cada día al famoso que se ha encontrado por la calle, desde Marlene Morreau (con la que se tropezó delante del Corte Inglés) hasta el popular Luisma de “Aída” (con este actor se cruzó hace poco).
No es que no haya visto a personajes famosos por la calle en alguna ocasión, porque una vez me crucé con Joan Manel Serrat, he coincidido con Loquillo en el cajero automático y hará unos meses que vi a Joel Joan en las inmediaciones de mi casa. Lo más curioso fue un día, hace varios años, cuando una amiga y yo pasamos a recoger a otras dos amigas por el teatro donde habían ido a ver una obra de la pareja Paco Morán – Joan Pera. Mientras nosotras charlábamos en la puerta del teatro, ellos dos esperaban tranquilamente el autobús a poco más de un metro de distancia.
Pero no acostumbra a ser algo habitual, como le pasa –por lo que parece- a otra gente.
Hoy me he encontrado en el andén del metro a una amiga que hacía prácticamente un año que no veía. Y si no llega a ser por ella, que me ha reconocido, seguramente nos habríamos cruzado sin vernos.
Pero el encuentro más gracioso que me ha ocurrido últimamente fue encontrarme a una chica que conozco de Bookcrossing al salir del ascensor. Al abrir la puerta, la miré, pensé que su cara me era especialmente familiar, pero supongo que me pareció increíble encontrarme allí a una bookcrossera. Menos mal que ella tomó la iniciativa y dijo, en voz bajita, mi nombre (mi nick), con la esperanza de que pasara inadvertido si se había equivocado o que yo me girara si no era el caso. La verdad es que me hizo mucha ilusión el encuentro, por lo inesperado. Han tenido que pasar dos años (que es más o menos el tiempo que debemos conocernos) para que nuestros horarios coincidan de tal forma que nos encontremos en el vestíbulo del edificio.
Debería haber titulado este blog: “Distraída por el mundo”, porque esa característica mía es proverbial.
 
LA FERIA DE LA TIERRA
El día 23, además de ser el día del libro, de la rosa y de Sant Jordi, también comenzó la “Fira de la Terra” que este año celebraba su 10º aniversario y que tuvo como marco el popular Parc de la Ciutadella de Barcelona.
El año pasado fuimos por casualidad. Tenemos costumbre de ir, algunos domingos, a este parque. Algunos domingos, mientras mi compañero y el peque juegan a baloncesto, yo me estiro sobre la hierba a leer un libro mientras tomo el solecito. Otras veces, vamos a pasear a pie o con bici. Siempre está muy concurrido, el césped ocupado por gente de pie, sentada o estirada, practicando tai-chi, jugando, tocando la guitarra. Hay niños en los parques infantiles, bicicletas de todo tipo circulando por los caminos de tierra, montones de personas haciendo fotos en el mamut y alrededores, remando en el laguito.
Ayer el parque estaba abarrotado. Había muchísimas paraditas vendiendo o informando de casi cualquier cosa relacionada con la ecología, la artesanía, las energías alternativas, la solidaridad, la espiritualidad, la comida, etc. Si hay algo que especialmente me guste de esta feria es la percepción de olores y colores. Te asalta el olor a comida o el suave perfume del sándalo de una barrita de incienso, te atrae el color de las faldas colgadas en una de las paradas, de las frutas, de los pendientes, de las piezas de artesanía, de los bolsos de algodón, de los boles llenos de comida… Y se abre el apetito, además, porque hay tantas paraditas para degustar comida de otros países que es imposible no sucumbir a la tentación. También algunas de ellas ofrecen talleres, si no recuerdo mal vi un taller de alfarería para niños, otro en el que hacían piezas de dominó con objetos reciclados y un tercero donde se podía ver –o experimentar- como se pinta en seda.
Si de algo sirve esta muestra es para mostrarnos la riqueza de nuestro mundo, aunque aquí esté representada en pequeña escala. De todo lo que nos podemos perder si nuestro pequeño rincón del universo se va al traste. De porqué vale la pena trabajar en pro de la tierra, de cuidarla y tratar de mejorarla. Sería una lástima que se perdieran tantas cosas.


P.D. Después de muchos años sin ir, ayer nos embarcamos en una de las pequeñas barquitas del lago de la Ciutadella a petición del peque. Fue divertido darle a los remos durante un rato, y también un agradable ejercicio. Para mi sorpresa, a pesar de darle durante media hora a los remos, no me dolían los brazos luego, ni siquiera hoy. Entre esto y que ya pude escuchar a las golondrinas al despertarme (llegaron hace ya días), me siento bastante pletórica. Y que dure.
 
CELEBREMOS SANT JORDI
El centro de la ciudad está abarrotado y hay libros por doquier. Ayer por la noche, los bookcrossers barceloneses liberaron libros en el centro (Plaza Catalunya y supongo que alrededores) después de una divertida cena a la que, desafortunadamente, no asistí (no puede ser todo). En Madrid, hubo mucha movida con la liberación de Rocinante05 en la Plaza de España (donde está la estatua de Don Quijote). En Canarias también ha habido movimiento bookcrosser con respecto a los libros.
Nosotros hemos pasado parte de la mañana en el puesto Bookcrossing del CAT-Guinardó, donde había una buena colección de libros expuestos para cazar (y espacio para liberar). Yo he llevado una docena de libros y he cazado dos que me han parecido especialmente interesantes:
- D’una butxaca i de l’altra (De un bolsillo y del otro), de Karel Capek
- CAT Un anglés viatja per Catalunya per veure si existeix (Un inglés viaja por Cataluña para ver si existe), de Matthew Tree.
No he comprado ningún libro, aunque la tentación era fuerte, pero dada la cantidad de libros pendientes de leer que tengo, ya bastante ha sido coger estos dos de la caseta de BookCrossing-Guinardó. Como no, he comprado un par de rosas, aunque ninguna de las dos era para mí. El año pasado, por cosas que no vienen a cuento, acabé empachada de rosas. Estas dos eran para dos personas por las cuales tengo un especial afecto.
Yo también quiero celebrar el día del libro con quienes me leen, para agradecer a unos su constancia en leerme, y al resto por haber aterrizado en este blog aunque sea por pura casualidad. He recopilado unos poquitos artículos aparecidos en este blog y los he convertido en un pequeño libro.
Instrucciones para imprimirlo: Imprimir el archivo a doble cara. Doblar cada página por la mitad y grapar el librito por el centro.
En un principio, había pensado editarlo en un formato pequeñito y hacer 20 o 30 ejemplares. La idea era llevarlos al CAT-Guinardó y regalarlos a quienes pasaran por allí. Pero se me echó el tiempo encima.
¿Os han regalado algún libro? ¿O qué libro habéis regalado vosotros o os habéis regalado a vosotros mismos?
¡FELIZ DÍA DE SANT JORDI!

Bájate el librito “Especial Sant Jordi” de Vestida por el Mundo.
 
A CUIDARSE QUE VIENE EL VERANO
Leo en el “Que” de hoy que la gente ya comienza a cuidarse para que le entre el bikini o, en todo caso, para que la barriga y otras chichas no impidan lucirlo. En invierno, un poco de grasa extra tampoco hace demasiado daño y hasta incluso es posible que nos ayude a protegernos del frío (bueno, es un decir). Los cocidos, escudellas y otros platos invernales, así como las comidas navideñas, no son precisamente bajas en calorías y es fácil pillar unos kilos de más. Siempre es más fácil engordar que adelgazar.
También es en esta época cuando la gente comienza a desesperarse y a apuntarse a todo tipo de dietas milagrosas. Parece ser que las más populares son la de la sopa de cebolla y la dieta del pomelo. Pero si por una parte nos quitan peso, por otra no aportan nutrientes necesarios y no sé yo si es prudente jugar con la salud en beneficio de la delgadez.
Tengo presente que unos kilos de menos no me irían mal, pero hago el cálculo de mi masa corporal y descubro, para mi asombro, que estoy en el límite inferior del sobrepeso moderado y que incluso unos kilitos de más, como es el caso, pueden ser hasta saludables. Es decir, que a lo mejor estamos obsesionados por conseguir nuestro peso ideal –según tablas que nos da la báscula de la farmacia las más de las veces- y esos tres cuatro o cinco kilos que sobran tampoco son tan terribles.
Para calcular nuestro índice de masa corporal sólo tenemos que dividir nuestro peso en kilos (ej: 65 kg.) entre el cuadrado de la altura en metros (ej. 1,65 m.). En el caso del ejemplo, el índice sería de 23,88, que sitúa a la persona en un estado saludable o normal.
La tabla sería como sigue:
- Menos de 18,5 de índice de masa corporal: Delgadez extrema.
- Entre 18,5 y 24,9: Estado saludable o normal.
- Entre 25 y 29,9: Sobrepeso moderado.
- Entre 30 y 34,9: Obesidad
- Más de 35: Morbilidad
A todos nos gusta lucir tipito, pero para ello, aparte de aquellas personas cuya constitución es delgada por mucho que coman (una amiga mía comía a dos carrillos y nunca engordaba… y estaba más sana que una manzana), también es necesario tratar de hacer una alimentación sana y equilibrada, y algo de deporte. Quizá nos dejamos tentar demasiado por el picoteo entre horas (y no precisamente nos comemos una manzana o un yogur desnatado, que el chocolate y los dulces son la perdición de más de uno/a) y somos demasiado sedentarios.
Como aconsejan en el periódico, lo mejor para deshacernos de esos kilos que se nos han instalado alegremente es hacer ejercicio cada día y someternos a una dieta personalizada y equilibrada, y no hacer ni puñetero caso a las dietas milagro que nos pueden dar más de un disgusto.
Unos consejos adicionales (del mismo periódico):
- la leche, además de prevenir la osteosporosis, también puede ayudarnos a perder peso y a eliminar tripa.
- Beber mucho agua y hacer ejercicio físico va de fábula para eliminar los líquidos (que se tienen que eliminar antes que la grasa)

A veces no es necesario tener un cuerpo 10, pero con un 7 ya tenemos un notable (aunque sea bajo), así que mejor no nos obsesionemos en el “cum laude” y seamos consecuentes con nuestro cuerpo y nuestra salud. Seguro que nos lo agradecerán.


Mañana es un día de peso, el día del libro y de la rosa, Sant Jordi. Sólo quiero invitaros a pasar por el CAT-Guinardó (quienes seáis de Barcelona) para disfrutar de esta jornada tan especial. Habrá firma de libros durante todo el día (estarán diversos escritores y poetas del barrio, entre ellos Sergi Escolano, autor de “El virus Elvis” libro del que hablé hace algunos post), parada de rosas, degustación de bebidas de los Països Catalans y de platos típicos del África subsahariana, un concierto de música folk a las 12 y un taller de papiroflexia por la mañana (a partir de las 11) para los que tienen ganas de convertir un trozo de papel en mil y una cosas. Y, por descontado, una zona Bookcrossing donde podréis venir a intercambiar o simplemente cazar libros.
Donde: Plaza del Guinardó, 13 de Barcelona (metro Maragall).
 
EL CÍRCULO QUE SE CONVIRTIÓ EN SEÑAL
Yo no estoy segura de si Hideo Nakata quiso gastarles una broma a los americanos o es que todo es una casualidad… y yo pasaba por allí. Pero el sábado fui a ver con una amiga “The ring 2” (a partir de ahora “R2”) y lo que vi era una especie de cóctel peliculero, con trampa. Nakata, según leí en un artículo, no quería hacer un remake sino una secuela de “The ring” (TR) americana. Y desde mi punto de vista, se las arregló para venderles la moto, porque “R2” (y creo no estar equivocada) es una mezcla descarada de “Ringu” (la “The ring” japonesa) y “Dark water” (“DW”). No sé si las habréis visto.
Yo me negué a ver la “TR”, porque había visto la japonesa y me fastidió que los americanos sacaran una secuela cuatro años después. ¿Qué no hay temas sobre los que hacer películas?. La americana es del 2002 y la japonesa de 1998.
Ringu”, personalmente, me gustó. El terror de la película japonesa está narrado de una forma que, seguramente, tiene mucho que ver con las historias de fantasmas japonesas, y el clima es inquietante, espectral. La americana, no sé, ni siquiera se me pasó por la cabeza cogerla en el video-club para comparar. Posteriormente, vi “DW” que fue subtitulada como “No dejes que el agua te alcance”. Ambas son de Hideo Nakata, el director de esta “R2”.
Vayamos por partes, como dijo Jack:
- Seguimos con las misteriosas muertes de quienes han visto la dichosa cinta. Pero sólo sirve como punto de arranque. La cinta deja de ser el objeto importante del meollo. De hecho, parece una excusa para seguir la anterior historia.
- Un espíritu quiere apoderarse del hijo de Naomi Watts en “R2”. En “DW” también hay una niña que murió ahogada que busca una “mamá” que la cuide. Y que no se anda con chiquitas.
- El agua en “DW” juega un papel importante. Que yo recuerde, el agua no tenía protagonismo en “Ringu” (japonesa). Pero sí es una de las cosas que aparecen constantemente en “DW”. Por que el agua –sucia- parece cobrar vida y planea constantemente sobre la vida de Yoshimi y su hija.
En fin, que después de verla tengo una sensación descorazonadora. Nakata tomó sus dos películas, las barajó, seleccionó lo que mejor le parecía de cada una y creó una versión “pastiche” para la industria cinematográfica americana. Con un poco de suerte, mucha gente no habrá visto “DW” y no sabrá que, de hecho, la mitad de la película de “R2” es “DW” pero a la americana. A pesar de ello, no consiguió inquietarme ni la mitad que cualquiera de las dos películas japonesas. Y, contando que el cine (uno de los que aún quedan que no es multisalas) estaba casi vacío (Dos o tres docenas de espectadores) y eso siempre añade un poco de impresión al asunto.
Como está el patio. O faltan buenas ideas o la pereza sobrevuela peligrosamente los buenos argumentos.


Tanto “Ringu” como “The ring” están basadas en la novela de Koji Suzuki. Tendré que buscar el libro.
 
LA PRIMAVERA HA LLEGADO...
... y nadie sabe como ha pasado, aunque algunos mira que van de fresquitos ya. Y no recuerdo donde encontré esta foto.

 
VAMPIRAS Y FEMMES FATALES (DIVINAS DE LA MUERTE)
Este cuadro de Philip Burne-Jones, titulado “La vampira”, dio que hablar en su época. En 1897, precisamente el mismo año en que Bram Stoker publica su novela, Burne-Jones expone su cuadro, generando cierto escándalo. No tanto por simbolizar a una vampira “en faena” sino por las connotaciones sexuales que la postura daba a entender. En una sociedad victoriana como ella sola, el mero hecho de que la mujer esté encima en vez de debajo pone los pelos como escarpias a la gente de bien. Gente de bien que, por otra parte, relega a la mujer –en su gran mayoría- a un papel decorativo o doméstico. Si no eres un florero, a la cocina que falta gente.
Y, como de costumbre, todo esto lo saco de mi última lectura. Abandonados los Cromañones y Neandertales por un rato, he optado por un libro que trata otro de mis temas favoritos: los vampiros. En este caso las vampiras y, más concretamente, “Cuentos de vampiras”. Por el momento, me he limitado a leer el prólogo que hace un pequeño viaje a través de las leyendas y la literatura que han dado vida a las vampiras y sus más allegadas: Lilith, las lamias, Melusina y otras pérfidas mujeres del mito.
Es interesante la reflexión que hace este prólogo –que más que prólogo es un pequeño estudio en si mismo- de las connotaciones sexuales y el mito del vampiro femenino.
En el desarrollo del mito de la vampira (sobretodo, literariamente hablando) nos encontramos con el contraste entre la pureza virginal y la inocencia, y la perfidia de la mujer sexualmente activa (y chupadora de sangre, por ende). Relatos como la “Carmilla” de LeFanu o el poema de ColeridgeChristabel” ponen de manifiesto este contraste. El hombre, que aspira a la pureza y, especialmente, a la obediencia de la mujer decente, cae en los brazos malditos de la vampira sensual y ávida de sangre (¿o de semen?). El que la mujer lleve la voz cantante desestabiliza al hombre, le aparta de la sensatez y le lleva a la perdición. Caramba, caramba…
Tanto en el caso de “Christabel” como en el de “Carmilla” las connotaciones sexuales no sólo van dirigidas al hombre. Hay una carga lésbica en las dos historias que, supongo, intenta resaltar aún más el instinto demoníaco y anti-natura de la “tremenda” vampira. Tremenda, evidentemente, lo es un rato, porque transgrede las normas de conducta femenina. No es recatada, no es obediente y se pasa por el forro (de la capa) las reglas del juego.
Dos títulos de películas, sin duda, hacen mención de la idea de esta doble dualidad femenina: “Los hombres las prefieren rubias”… “Pero se casan con las morenas”. En este caso, se simboliza a la mujer sensual y desinhibida con la rubia y a la “casadera” con la morena, pero también es habitual que la rubia simbolice a la mujer virginalmente pura y la morena a la pérfida hermosa sin piedad. Si es que, nos tiñamos de lo que nos tiñamos, acaban saliéndonos pegas (y canas).
Aunque los tiempos cambien, las mujeres aún seguimos siendo incluidas, en bastantes ocasiones, en una de las categorías prototípicas creadas por los hombres y aún fomentadas por las (algunas) mujeres (desgraciadamente): decente, calienta-entrepiernas y vampira verbenera. Si eres decente, malo, porque no te pueden meter mano antes de pasar por la vicaría (pero eres víctima propiciatoria del vampiro que acecha). Si estás en la categoría intermedia, malo, porque los dejas con la entrepierna dolorida y el orgullo magullado (y también eres otra victima, seguro). Y si estás en la tercera categoría… malo también.
Que nadie se sienta aludido directamente, porque hablo de mitos y hablo de generalidades. Y, en realidad, las cosas no son negras o blancas, sino que pueden ser de una amplia gama de matices. Pero, en todo caso, nunca está de más hablar de ellas, no sea que por miedo a debatirlas, acaben convirtiéndose en dogmas.


Rudyard Kipling se inspiró en la pintura de Burne-Jones para escribir un poema, que fue impreso en el catálogo de la exhibición.
 
FUEGO
Han pasado miles de años desde que el hombre consiguió encender el primer fuego. Es probable que el primero fuera producido por un rayo, por la lava incandescente de una erupción volcánica u otras causas naturales, pero, en cualquier caso, fue fortuito. Y el hombre, que se las sabe todas, le encontró utilidad. Si hasta Ringo Starr inventó la música con ayuda del fuego en “Cavernícola”.
Habéis acertado en que estoy otra vez metida en lecturas prehistóricas. Ahora le ha tocado el turno a “El Clan”, una lectura orientada a todos los públicos, especialmente el juvenil, que está resultando bastante interesante. Y en ella, sin duda, el fuego cumple un papel primordial: cocina los alimentos, ilumina y calienta por las noches, y mantiene a las fieras a raya. Poseer el fuego es poseer, de alguna forma, la facultad de la supervivencia, es una clase de poder. No sólo es domésticamente útil, también es un arma ofensiva y defensiva.
En realidad, nuestra sociedad está construida alrededor del fuego, directa o indirectamente, aunque la mayoría hemos perdido las habilidades para crear un fuego con dos palitos o golpeando dos piedras. Con lo fácil que es hacer funcionar la piedra del encendedor, lo sencillo que resulta encender la caldera de la calefacción dándole al piezo eléctrico, o lo práctico que es tener una pastilla “pat fuego” para encender la barbacoa.
Lástima que, a pesar de que hemos conseguido dominar al fuego, él también nos domina a nosotros. Nos las apañamos estupendamente para quemar el bosque. En Catalunya ya han sonado las alertas.
Los incendios pueden ser de varios tipos:

  • Naturales. Los que se inician de forma natural y no precisan del ser humano para desarrollarse. Son producidos por la caída de un rayo o un meteorito, o causados por una erupción volcánica. En general, por estas tierras, lo más normal es que sean por culpa de un rayo.
  • Antrópicos. O sea, causados por el hombre. Ya sean intencionados, o causados por negligencia (tirar colillas en el campo, p.e.), por accidentes, por chispas eléctricas o cristales, por fuegos controlados que se descontrolan, etc.
  • De causas desconocidas. Muchos incendios, a pesar de las investigaciones, quedan sin resolver.

De pequeña, con mis padres, habíamos ido mucho de excursión a una zona de río donde hay –o había- un merendero en el que hacían unas costillas con all-i-oli que estaban de miedo. Había un caminito, bastante empinado, que llevaba hasta un pequeño lago con cascada. Un lugar bucólico, de donde tengo buenos y malos recuerdos. Bueno, malo sólo uno, cuando se me clavó un anzuelo de pescar en el dedo por culpa de un crío.
Al principio, venía poca gente, pero poco a poco se convirtió en un sitio bastante concurrido. Y mucha gente tenía la mala costumbre de dejarlo sembrado de todo tipo de basura y de trastos. Sin darse cuenta, o sin quererse dar cuenta, de que aquellas cosas además de ensuciar nuestro medio ambiente –y molestar a otros excursionistas- podían causar un incendio.
Cuando salgáis de excursión, no olvidéis llevaros unas cuantas bolsas de plástico y recogedlo todo al marcharos. Si fumáis, no está de más llevarse uno de esos ceniceros portátiles o, a las malas, utilizad el papel de plata de los bocadillos que, ya que lo vais a tirar después, puede aún reutilizarse para que las colillas no queden esparcidas por ahí. Porque es desagradable encontrárselas y porque, mal apagadas, pueden provocar graves incendios. Como dicen los miembros del Clan del Halcón Luna: “Esos son Lugares Buenos”. Toda precaución es poca para intentar preservarlos.
Empecé hablando del fuego y nuestros ancestros. Y he terminado cantando aquello de “Todos contra el fuego”.


El libro recomendado: “El Clan (primera parte: Las historias de Suth y Noli)” de Peter Dickinson
Editorial Salamandra (también está en catalán).
Relata la historia de un puñado de niños huérfanos que, encabezados por Suth y Noli, viajarán por el continente africano de hace 200 mil años enfrentándose a todo tipo de dificultades, protegidos por Halcón Luna, su Primero, y por su ingenio y habilidad. Tiene una segunda parte, “Las historias de Ko y Mana”. Los capítulos que narran la aventura de este puñado de niños están simultaneados por cortos capítulos que narran leyendas inventadas por el Clan para explicar lo que les rodea. Novela recomendada a partir de 12 años.
Ficha del libro


El fuego de la foto fue encendido por la que suscribe. Aunque he de reconocerlo: me hizo falta una de esas pastillitas blancas...
 
VOLVERÁN LAS OSCURAS GOLONDRINAS
Aunque oficialmente ya hayamos entrado en la estación primaveral, yo no la considero en firme hasta que las golondrinas me despiertan por la mañana. Cada año, las oscuras golondrinas regresan a sus nidos anidar y a cazar insectos al vuelo haciendo mil y una piruetas. Pero aún no han regresado y yo, mientras tanto, sigo esperando que llegue la primavera.

De todas formas, las golondrinas que pueblan mi ciudad, según me contó mi hermano –que era o es ornitólogo aficionado-, son en realidad vencejos. Hay algunas diferencias morfológicas que distingue a unas y a otros, especialmente la forma de las alas y de la cola. Si no estoy equivocada, las golondrinas tienen la cola y las alas ahorquilladas y los vencejos apenas. Pero, para el caso, a mi me sirven lo mismo. Sus “xisclets” (chilliditos) me despiertan por las mañanas y, si miro por la ventana, las veo volar sobre los tejados de mi calle. En el invierno, aparte de las palomas, el único sonido aviar que escucho es el chillido de las gaviotas en el patio de cocinas de mi casa. Y no sé si es por culpa del efecto de eco que hace el patio, pero a mi es un sonido que me desagrada.
Este mediodía, esperando que salieran los niños del colegio, estábamos tres madres charlando, cuando a una de ellas le ha pasado rozando –afortunadamente- la cagarada de una gaviota en vuelo. Para colmo, el pedazo bicharraco se ha posado en el tejadillo de enfrente y nos miraba de esa forma desafiante y lerda que tienen las gaviotas. Si habéis visto “Buscando a Nemo”, os acordaréis que a las gaviotas precisamente no les toca un papel muy inteligente y que sus diálogos tienen poca complejidad (pío, pío).
Últimamente se ven pocos gorriones por mi barrio. Tengo la sospecha de que las gaviotas, además de alimentarse de las basuras del mercado, se los han ido zampando entre paloma y paloma. No tengo pruebas de su intervención en la desaparición de gorriones, pero sí que tengo testimonios de que no hacen ningún asco a las palomas. Mi madre se encontró, hace algún tiempo, a una de ellas zampándose una paloma tan ricamente sobre el capó de un coche.
Supongo que, junto a las simpáticas golondrinas, regresará también el murciélago que tiene su coto de caza debajo de mi balcón. Que yo sepa, los murciélagos no emigran pero quizá porque aún están los balcones cerrados o porque oscurece más temprano, no lo he visto revolotear alrededor de la farola.

Caja nido para vencejos
 
DE DONDE VENIMOS Y A DONDE VAMOS
Siempre me han interesado aquellas novelas que están ambientadas en los tiempos primitivos. Ya de pequeñita, ir de visita al Museu de Arqueología me gustaba, pero mi parte favorita era la entrada. Había una caverna en tres dimensiones, recreando lo que podría ser la vida del hombre en el Paleolítico. Uno de los primeros libros que leí relacionado con nuestro pasado lejano fue “Viaje al país de los Lacetas” de Sebastià Sorribas.
Desde la divertida “El fin del Pleistoceno” de Roy Lewis hasta mi última lectura, “Los herederos” de William Golding (el autor de “El señor de las moscas”) he recorrido un pequeño periplo sobre el tema. Y la lista de libros sobre la temática es bastante surtida.
Leyendo este último, me doy cuenta de cuánto hemos cambiado y cuánto no. Aquel homo sapiens vestido de pieles se ha convertido en todo un homo tecnologicus por obra y gracia del progreso y la tecnología. Pero, si nos quitan toda nuestra tecnología ¿qué queda? Pues probablemente el mismo hombre primitivo y territorial que fue antaño, seguramente con más mala leche. Cuando yo estudiaba, se consideraba como “correcto” que el hombre de Cromagnon procedía del Neandertal, pero estudios posteriores apuntan a que Neandertales y Cromagnones eran dos razas distintas y que la primera se extinguió. Según he leído, pudieron muy bien extinguirse por culpa de los homo sapiens o quizá por no ser capaces de integrarse en los cambios de su entorno. También hay una teoría de que bien pudieran haberse mezclado las dos razas, pero no se han hallado pruebas genéticas que lo sostengan.
La novela se titula “Los herederos”, y señala que la crueldad y corrupción del homo sapiens se encargó de borrar del mapa al “otro”, haciéndose cargo del legado de la evolución. Vamos, que no había sitio para los dos, ni en este lado del río ni en ningún otro. ¿Qué hubiera pasado si los Neandertales hubieran heredado la Tierra? Por un lado, seguramente seríamos más peludos/as y las empresas de depilación serían minas de oro (si es que no lo son). Quizá también fuéramos menos agresivos, como parece ser que debían ser, como se desprende de mis lecturas. ¿Habríamos progresado tanto o la Tierra aún sería un vergel donde un montón de gente peluda y algo lacónica se dedicaría a vivir en paz? Nunca lo sabremos porque el homo neanderthalensis –o mejor dicho, los restos que hemos encontrado- descansan en paz en los museos de arqueología.
Jasper Fforde resucitó a los Neandertales en “Lost in a good book”, gracias a la clonación. Pero no se les permitió mucho más que ser mano de obra barata y dócil. El proyecto para usarlos en la guerra fue un fracaso, porque no tenían la agresividad necesaria. ¿Qué hubiera pasado de convivir juntas las dos razas humanas, cada una evolucionando a su ritmo? Si ya nos matamos entre nosotros incluso por los motivos más nimios, tarde o temprano, les hubiéramos borrado del mapa. Si es que el resultado estaba cantado.

Cosillas para leer (novela):
- Los cazadores de renos (y otras), de Joan Wolf
- El Clan, de Peter Dickinson
- Madre Tierra, Padre Cielo (y continuaciones), de Sue Harrison
- El viento del mundo, de Pierre Pelot
- El clan del Oso Cavernario (y continuaciones), de Jean M. Auel
- El fin del Pleistoceno (muy divertida), de Roy Lewis
- La guerra del fuego (y otras), de J.H. Rossny, Aîné
- El secreto de la Diosa, de Lorenzo Mediano
- Nublares, de Antonio Pérez Henares

Algunos enlaces interesantes:
- Sobre “Los herederos” (comentario de Anika entre libros)
- Viaje al país de los Lacetas (comentario)
- Sobre el destino de los Neandertales
- ADN y Neandertales
- Sobre los Neandertales

Vale ¡ya paro! :-D
 
COMUNIDAD DE VECINOS
Estabamos todos hasta el moño. A la mayoría de nosotros, la palabra “derrama” nos hacía sufrir en silencio los más variados estados de desánimo. Durante dos largos años, nos habíamos vaciado los bolsillos para recolectar dinero y rehabilitar la fachada, los patios, las tuberías y no sé cuantas cosas más. La anterior vez, la puñalada vino por culpa de las humedades y de las filtraciones de la azotea. Los dos vecinos del séptimo desarrollaron colas y branquias después de padecer una inundación tras otra.
Todo comenzó cuando un vecino no identificado (o su perro) se orinó en el ascensor. Miguel, del cuarto, entró, resbaló y, con la cabeza, rompió el espejo. La portera, al ver el estropicio, se llevó las manos a la cabeza.
- Madredemiadelamorhermoso – exclamó blandiendo la escoba -. Ay, señor Miguel, que la ha hecho usted buena… que romper un espejo son siete años de mala suerte.
Quizá tenía razón, a veces creo que el dichoso espejo nos hizo una mala pasada. Pero, mi parte racional y terrenal me decía que aquello eran tonterías, y que, en realidad, se trataba de que el edificio era muy viejo.
Claro que, después de que Miguel –mi mujer y yo jugábamos los sábados al Remigio con él y Carmen, su esposa- utilizase el cráneo como ariete, la casa se nos vino encima.
Cuando la fachada lucia sus esgrafiados en todo su esplendor de edificio casi-catalogado, comenzaron a subir las aguas freáticas que, sinceramente, a mi me suena a “aguas menores” por mucho que la palabrita sea técnica. La que se armó fue de órdago. En la portería, las puertas, empapadas cual esponjas, no cerraban y la humedad se filtraba desde el suelo hasta las paredes, haciendo que aquello pareciera la casa de las caras de Belmez. Incluso vinieron a la portería unos alumnos de una escuela o fundación de parapsicología, porque habían oído que unas manchas muy extrañas aparecían por todas partes. Pero bueno, finalmente la cosa quedó en que no era de origen supernatural… ni tampoco suprarrenal, como se comprobó más tarde.
Hace tres meses pagamos la última derrama y los vecinos, en un acto solidario sin precedentes, nos reunimos en el vestíbulo para celebrar un acontecimiento como aquel. Pero las reuniones de vecinos, cuando los asistentes son más de tres, terminan por convertirse en una junta extraordinaria. Y como en toda junta, hubo ruegos y preguntas. Una pareja que tres meses atrás había comprado el piso (no habían padecido nuestro calvario) propuso, como quien no quiere la cosa, cambiar el ascensor. Es que ellos esperaban que naciera pronto su primer niño y en nuestro ascensor no cabía un carrito “todo-terreno” homologado. Comenzaron las discusiones. Porque todos estábamos contentos –por supuesto- de que la finca estuviera tan bonita, pero arruinados por los gastos. Al final, no sé cómo, se propuso instalar una puerta automática y habilitar una parte del vestíbulo como parking para carritos. Claro que una chica del tercero quería que su bici también tuviera un espacio allí y opinaba que dedicarlo sólo a los futuros carritos parecía discriminar a otros usuarios de vehículos sin motor.
Abandoné la reunión en silencio, a pesar de que era el presidente de la comunidad. Al día siguiente puse mi piso en venta.
Hará un par de semanas, mi mujer y yo estrenamos nuestra flamante caravana, y ahora vivimos en un camping a unos quince kilómetros de la ciudad. Parece idílico: vivir cerca de la naturaleza, rodeados de pinos piñoneros, con el mar a tres pasos y escuchando el cric-cric de los grillos por la noche. De todas formas, ya comienzo a estar harto. Estoy por plantearle a mi mujer que nos retiremos a la paz y tranquilidad de un convento que, hoy en día, también acepta parejas… Aunque Miguel y Carmen nos han avisado de que hay una larga lista de espera. Me lo temía.


Como hoy no he tenido tiempo ni para pensar ni para escribir algún tema, tiro de cosas ya escritas y os dejo un relato de humor que escribí no hace mucho para el foro catalán de BookCrossing.
Gracias a todos por las muestras de apoyo, en relación al post anterior, pero os aseguro que no estoy en lo más mínimo afectada. Y, mira tú por donde, me dio pie para escribir un post sobre el tema.
 
LA CASUALIDAD Y EL TIEMPO

“Lo que llamamos casualidad
no es ni puede ser sino la causa ignorada
de un efecto desconocido
”.
Voltaire.



Ayer la casualidad trajo a mi blog-novela a un lector cuyo comentario, si yo aspirara a ser una gran novelista, me hubiera dejado para el arrastre. Como no es el caso, ahora mismo no estoy hundida en la más negra depresión ni he decidido tirar mi novela al fuego purificador. Era la primera vez que recibía un comentario negativo, y supongo que alguna vez tenía que ser la primera.
Decía su mensaje tal que así:
Lo siento mucho por ti, pero esto que escribes es un verdadero bodrio. Con el más profundo de los respetos te aconsejo que dejes de perder el tiempo con esto y disfrutes con la lectura de cosas que merezcan la pena.
No voy a discutir (tampoco puedo) con “la casualidad me trajo aquí” si mi novela es un bodrio o no. También se dice que "El Código da Vinci” lo es y mirándolo desde esa perspectiva, pues no sé si sentirme halagada :-) porque bodrio o no bodrio, se vende como los churros. Agradezco sus dos consejos y, especialmente, su profundo respeto (siempre es de agradecer), pero no hacían falta. Ni pierdo el tiempo escribiendo mi “bodrio” particular, ni dejo de disfrutar de una buena lectura. Hace bastantes años que se me pasó la manía de ser una gran escritora y si escribo es porque me lo paso bien haciéndolo. Si a alguien no le gusta, tampoco puedo hacer mucho al respecto, salvo aconsejarle que no lo lea. Y me sorprendió que el autor de dicho mensaje –según parece desprenderse de las estadísticas- se leyera los once capítulos. Eso si que es perder el tiempo, y lo siento por él (o ella). Porque yo no pierdo un minuto más de lo estrictamente necesario en leer algo que me parece un bodrio como la copa de un pino.
En fin, yo comprendo que hay gente que se aburre y pierde su tiempo en leer cosas que no les interesan lo más mínimo. Con lo bonito que es hacer puzzles o jugar al solitario.
 
LOS SIMS
Creí equivocadamente que, después del Caesar III, no volvería a engancharme tanto con un juego de construcción de ciudades. Pero, ya lo veis, estaba equivocada. Porque desde que el sábado tuve la buena –o mala- suerte de encontrar el “SimCity 3000 World Edition” en oferta, ya nunca será lo mismo jugar con el Caesar, que ha sido mi juego de PC de cabecera desde hace años.
No sabía yo que ser alcaldesa fuera tan complicado, virtualmente hablando, porque cuando no están descontentos con la red de transportes públicos (con lo que cuesta hacer una red de metro en condiciones, y sin socavones), se quejan que pagan demasiados impuestos (que no dan ni para poner una triste parada de bus) o que ya me vale que acepte poner una cárcel de máxima seguridad por el bien de las arcas municipales. Y, como mucho, te recompensan con una casita para el alcalde que, dadas las alturas del juego en que te la conceden, sólo puedes construir al lado mismo del vertedero de basuras. O con una estatua ecuestre tuya que maldita la falta que te hace el gasto, cuando no se lanzan a las calles a desfilar en tu honor y luego se quejan que el tráfico está cortado. Y de tres por cientos no se hablaba, no :-) Para que veáis que la realidad siempre supera a la ficción. Total, que después de jugar unas cuantas horas con el dichoso juego y quedar completamente endeudada, fue una gozada enviarles todas las catástrofes habidas y por haber, desde una plaga bíblica de langostas a un ataque alienígena con abducciones al por mayor, pasando por la lluvia ácida de una nube de gas tóxico (ellos se la buscaron por fastidiarme mis granjas y arrozales, y convertir aquella idilica zona rural en un complejo industrial apestando a humos). Por supuesto, antes de enviarles todos los males, me aseguré de tener salvada la partida. Que a la próxima oportunidad que encuentre, vuelvo a la carga. Si es que ya lo dicen que eso del poder –aunque sólo sea virtual- es muy adictivo.



Haciendo caso a Carboanion –y porque el libro lo tenía en la estantería- me leí “Violación cósmica” de Theodore Sturgeon. Una historia interesante en la que la humanidad se une contra la amenaza alienígena de la forma más curiosa. El título de la novela, que es traducción real del original en inglés (“Cosmic rape”) no me parece el más adecuado. Yo lo hubiera titulado “La colmena humana”. Aunque este título, sin duda, destripa el argumento básico de la novela. En todo caso, y salvando el problema de que la traducción no me pareció del todo buena (Carboanion explica algo sobre el tema), es un libro recomendable y una lectura interesante.
 
¿A LOS SUPERHEROES LES LLEGARÁ LA JUBILACIÓN?
Supongo que este articulillo es sólo una excusa para colgar la ilustración que Garson hizo el otro día del Spiderman futuro, pero ¿no os lo habéis preguntado alguna vez? los super-héroes de los cómics de nuestra infancia ¿se jubilarán algún día y se retirarán a jugar al dominó o a la petanca, o irán de vacaciones a Benidorm?
Superman nació en 1938, y ya rebasó la edad de jubilarse. Batman es otro que, junto a Superman, podría retirarse a su club de golf matando el tiempo entre hoyo y hoyo. Spiderman aún tiene cuerda para rato, apenas rebasada la meta volante de los 40. Hulk y él son de la misma promoción, así ambos aún no están en edad de evitar mojarse la barriga.
Muchos de los personajes de cómic, desde el elástico Reed Richards hasta el acuático Namor son cuarentones aún en forma, pero llegará el día que la próstata les juegue una mala pasada. ¿Os imagináis a Superman, aún conservando su bien peinado tupé –ahora de color gris acero-, contándoles batallitas a sus nietos después de la siesta? Seguro que le llaman el abuelo cachas, como al de la Selva de los Famosos. ¿A ver si resultará…?
 
¿EL ULTIMO?
Ayer Buenafuente, en su monólogo, nos describía una situación que muchos hemos vivido. Entramos en la panadería y pedimos la tanda: “¿El último?” (o “¿la última?”). Como de costumbre, llevamos prisa. La prisa que tú tengas es directamente proporcional a la parsimonia de los que te preceden (+Prisa = +Parsimonia). Me pregunto yo porqué a algunas personas les cuesta tanto escoger una simple barra de pan. No quiero pensar si se trata de algo más complejo como, por ejemplo, una ensaimada.
Yo comprendo que hay personas que no tienen prisa, pero los que curramos siempre andamos a golpe de pito y tenemos que tratar de aprovechar el tiempo de que disponemos al máximo, para que nos cunda.
Por ejemplo: entras en el banco, porque se te ha terminado la libreta que siempre actualizas en el cajero que te pilla de camino, y hay un señor (o señora) jubilado que, tras hacer las gestiones pertinentes, comienza a enrollarse con el empleado y le cuenta su vida. Y media docena de personas más esperando y una sola ventanilla. Comienzas a refunfuñar para tus adentros, aunque no sirve para nada. Que es muy bonito lo de la atención personalizada, pero todo dentro de unos límites.
Otro caso curioso es el de la cola del supermercado. Como vas una vez a la semana tu carro va bastante lleno. De entrada, de las tres cajas sólo hay una abierta. Te lo tomas con calma, te pones en la cola, en el puesto 27º, y esperas que te toque. Cuando por fin llegas a la cinta negra y comienzas a colocar tus adquisiciones sobre ella, te percatas que la señora que hay detrás de ti lleva poca cosa y, como eres educada, le dices que pase delante. Y entonces ves la cara enfurruñada del señor que va inmediatamente detrás de ella, que también lleva cuatro cosas y que con la mirada parece estar reconviniéndote porque no le dejas pasar también a él. Y compruebas que las doscientas treinta y siete personas que hay detrás de este señor tampoco llevan gran cosa. Y ahí está el dilema. Que si dejas pasar a uno, todos los demás se ven con el derecho de exigirte lo mismo. Lo lees en sus miradas. Así que la solución está en hacerte la sueca, poner tus cositas en la cinta y aligerar el tema. La cuestión es terminar rápido y liberarte de la lapidación visual de la que eres objeto. Lo paradójico del caso es que tú, con tus 150 productos, probablemente, tardas mucho menos en efectuar todo el proceso que la señora que lleva un cartón de leche, un paquete de galletas y fideos para la sopa. Más que nada porque tú vas por faena y si mantienes una conversación con el/la cajero/a lo haces simultáneamente. Deberían poner un cartelito de esos que llevaban antes los autobuses (no sé si aún lo llevan): “No distraigan al conductor”. En este caso: “No distraigan al cajero”.


Comentaba Roberto Zucco que deberíamos tocarnos más. Urtx decía que con su familia más directa le gusta el contacto intenso. Nachete y Grial estaban a favor de mantener su burbuja bien ordenada. Pensé que estaría bien profundizar con el tema pero tenía otro en mente. Yo prefiero que mi burbuja sea selectiva. Por eso hay gente que me llama arisca o “esquerpa”, porque no besuqueo al primero que me presentan (yo siempre pongo la mejilla en ese acto social, que es lo que es) y guardo las debidas distancias. También estoy de acuerdo con Urtx en que con mi familia más directa me gusta el contacto intenso, pero con la más directa ¡ojo! Que si una tía del sobrino de mi prima segunda me achucha como si me hubiera visto nacer mi único deseo es huir a la primera oportunidad. Y en cuanto a que deberíamos tocarnos más… si que es verdad que a más de uno le gustaría eso. Pero, no me apunto. Que hay gente que no tiene manos, que tiene tentáculos.