VOLVER
No voy a contar el tiempo, ¿para qué? Ha pasado y en algún lugar
estará. Iba a empezar prometiendo, ¿para qué? Mejor me ciño al
principio de realidad y asumo que hay promesas que uno no puede
cumplir, porque la vida no se puede organizar al antojo de uno
mismo. Los días como vienen se van, y las horas las va una llenando,
siempre con las sensación de que lo que necesita es tiempo.
Empezaré por decir que se os echa de menos, y seguiré por contaros
que las cosas van bien. En todos estos meses ha pasado mucho, y
menos mal, que sino vaya panaroma.
Laia, está hecha un tesoro de criatura que nos tiene a todos como
locos. Va regalando sonrisas sin que le cueste apenas nada y eso ya
es una cualidad que como la siga manteniendo, le hará feliz a ella y a
todos los que la rodeamos.
En este tiempo he llenado un cuaderno de historias y le he contado al
silencio mil cosas que tengo ganas de compartir con vosotros.
Joder, iba a volver a prometer, que fácil viene a la mente esta
palabrita que guarda lo imposible muchas veces. Bueno, lo dejaré
en que voy a intentar venir más amenudo a vaciar aquí todas esas
hojas llenas de palabras, de palabras llenas, llenas de palabras.
En mayo aprobé. El sueño va haciéndose realidad poco a poco. No
sé si lo lograré alcanzar en plenitud, pero si así no es, que me quiten
lo bailao, que no es poco.
Ahhh!!!...Ya pasó el día en que este blog cumplió un añito. ZORIONAK
querido espacio.
Un besito a tod@s y nos vemos cuando el tiempo me dé tregua.