Paradigma tecnológico
¡Ay el paradigma tecnológico! Quizá me sienta tan cercano a este paradigma por lo vagas que son las cosas que decimos y hacemos habitualmente. Concretamente en esta carrera, Pedagogía, por la experiencia que tengo… Cuánta palabra, cuánto regocijo en la diversidad de conceptos muchas veces irracionales o ambiguos, cuánto tiempo perdido en el camino… Creo que este paradigma, al menos hoy día, es el que más falta nos hace. Creo que tendríamos que acercarnos un poco más al mundo de las ciencias, al lenguaje claro, simple y universal de las matemáticas, al razonamiento puro y duro de la lógica y del sentido común. No hablo de abandonar los otros paradigmas, pero creo que éste se merece un empujoncito. Creo que la tecnología es una pieza clave para resolver problemas, para tener los pies en el suelo, para no escondernos detrás de principios o conceptos muy bonitos pero muchas veces vacíos de contenido. De nuevo parece claro que la interdisciplinariedad es necesaria, al menos, para compartir las diferentes formas de pensar y analizar que se derivan de los diferentes paradigmas.
Comentario:
Hola Sergio!!! Bueno, bueno, eso de vuelta al paradigma tecnológico… Hace relativamente poco tiempo, hemos tenido que hacer un trabajito sobre las racionalidades curriculares y se nos planteó la duda de que es arriesgado centrarse en un único paradigma a la hora de referirse o enfrentarse a la realidad, pues, desde su emergencia, el sujeto convive con el sinsentido y es desde éste que se ve obligado a significar la vida, instaurando códigos para poder vivir: creencias, mitos, fantasías, instituciones, normas, ritos, ciencia, técnicas y herramientas. En todo proceso de conocimiento, tropezamos a cada instante con el error y la equivocación, la complejidad de los problemas nos desarticula y por esta razón, se vuelve necesario un reordenamiento intelectual que nos habilite para pensar lo que se presenta como complejo.
Cualquier problemática que se aborde (educativa, social, política, económica, etc.), requiere del concierto de todos los conocimientos disponibles, y esta convergencia de saberes representa una articulación compleja. Por eso yo abogo por el paradigma de la complejidad, porque éste representa para la pedagogía y las ciencias de la educación en general, una nueva perspectiva teórica y epistemológica de los saberes referidos a la formación del ser humano, la cual supone ante todo un cambio hacia un aprendizaje significativo. Dicho paradigma integra y en él confluyen: el paradigma interpretativo (o constructivista), el positivista, el crítico, el conductual, el cognitivo, el academicista, el tecnológico o tecnocrático y el práctico, con todas sus posibles variantes: socio-cultural, socio-cognitivo, socio-crítico, etc., con una clara preferencia por los aspectos cualitativos, donde el papel de las ciencias de la educación es el de interpretar, donde la unidad básica es el individuo como miembro de la escuela o de la sociedad, al cual se comprende a través de métodos subjetivos a través de la teoría de la significación, por medio de relaciones con sentido para la acción y desde un enfoque crítico y constructivo. Pero sin desechar todas aquellas aportaciones provenientes de los enfoques más realistas o cuantitativistas, que en un momento dado puedan proporcionarnos datos o explicaciones de interés.
Es precisamente desde este enfoque complejo, filosófico y educacional desde donde se encuentran mayores referencias para la comprensión de los fenómenos educativos y el diseño de sus diferentes componentes (currículum, organización de la escuela, la didáctica general y la específica, la labor del maestro y del alumno y sus relaciones, la construcción del conocimiento y del aprendizaje, etc.). Así que, siento decirte, que en mi opinión limitarse a la utilización de un sólo paradigma me parece limitarse en la vivencia y comprensión de la realidad.
Seguiremos dialogando. Un besete.
Cualquier problemática que se aborde (educativa, social, política, económica, etc.), requiere del concierto de todos los conocimientos disponibles, y esta convergencia de saberes representa una articulación compleja. Por eso yo abogo por el paradigma de la complejidad, porque éste representa para la pedagogía y las ciencias de la educación en general, una nueva perspectiva teórica y epistemológica de los saberes referidos a la formación del ser humano, la cual supone ante todo un cambio hacia un aprendizaje significativo. Dicho paradigma integra y en él confluyen: el paradigma interpretativo (o constructivista), el positivista, el crítico, el conductual, el cognitivo, el academicista, el tecnológico o tecnocrático y el práctico, con todas sus posibles variantes: socio-cultural, socio-cognitivo, socio-crítico, etc., con una clara preferencia por los aspectos cualitativos, donde el papel de las ciencias de la educación es el de interpretar, donde la unidad básica es el individuo como miembro de la escuela o de la sociedad, al cual se comprende a través de métodos subjetivos a través de la teoría de la significación, por medio de relaciones con sentido para la acción y desde un enfoque crítico y constructivo. Pero sin desechar todas aquellas aportaciones provenientes de los enfoques más realistas o cuantitativistas, que en un momento dado puedan proporcionarnos datos o explicaciones de interés.
Es precisamente desde este enfoque complejo, filosófico y educacional desde donde se encuentran mayores referencias para la comprensión de los fenómenos educativos y el diseño de sus diferentes componentes (currículum, organización de la escuela, la didáctica general y la específica, la labor del maestro y del alumno y sus relaciones, la construcción del conocimiento y del aprendizaje, etc.). Así que, siento decirte, que en mi opinión limitarse a la utilización de un sólo paradigma me parece limitarse en la vivencia y comprensión de la realidad.
Seguiremos dialogando. Un besete.
Comentario:
Intento interpretar tus palabras y creo entender, o quiero pensar, que al reclamar el paradigma tecnológico pretendes combatir la demasiado cotidiana costumbre que tenemos en la facultad del "yo opino...", como si en esta afirmación cupiese todo, como si el hecho de opinar no necesitase de fundamentos consistentes ni razonamientos sólidos, porque "ah! esta es mi opinión; en mi casa jugamos así".
Por otro lado, creo que con "conceptos bonitos pero vacíos de contenido" puedes referirte al vaciado de las palabras que llevan a cabo aquellos que se llenan la boca con discursos aparentemente consistentes pero vacíos de intencionalidad, que se concretan en la práctica en la misma mierda, pues en realidad sólo hay intención de aparentar novedad.
Si cualquiera de las dos anteriores es cierta, o ambas, compro billete y me subo a tu noria. Pero estas situaciones no se derivan del exceso de presencia de los paradigmas hermenéutico o socio-crítico. Surgen del abandono, del nihilismo educativo,del desencuentro entre el educador y los educandos, de la falta de comprensión.
¿Acaso estos paradigmas se basan en "conceptos vacíos"?
¿Qué hay de la relación como eje vertebrador de la educación? ¿Qué hay del deseo de cambiar la realidad? ¿Y de la reflexión? ¿Son conceptos vacíos? ¿No dicen nada? Tal vez lo digan todo... ¿Es que la educación actual rezuma todo esto?
No rezuma, muy al contrario se duele de su falta, y el paradigma tecnológico se usa entonces para encubrir su ausencia. Y la perpetúa. Porque la tecnología puede ser un recurso para el hombre, pero no puede suplir la humanidad. Y allí donde el educador no apuesta, no se entrega, poco puede hacer un diseño exhaustivo.
Por otro lado, creo que con "conceptos bonitos pero vacíos de contenido" puedes referirte al vaciado de las palabras que llevan a cabo aquellos que se llenan la boca con discursos aparentemente consistentes pero vacíos de intencionalidad, que se concretan en la práctica en la misma mierda, pues en realidad sólo hay intención de aparentar novedad.
Si cualquiera de las dos anteriores es cierta, o ambas, compro billete y me subo a tu noria. Pero estas situaciones no se derivan del exceso de presencia de los paradigmas hermenéutico o socio-crítico. Surgen del abandono, del nihilismo educativo,del desencuentro entre el educador y los educandos, de la falta de comprensión.
¿Acaso estos paradigmas se basan en "conceptos vacíos"?
¿Qué hay de la relación como eje vertebrador de la educación? ¿Qué hay del deseo de cambiar la realidad? ¿Y de la reflexión? ¿Son conceptos vacíos? ¿No dicen nada? Tal vez lo digan todo... ¿Es que la educación actual rezuma todo esto?
No rezuma, muy al contrario se duele de su falta, y el paradigma tecnológico se usa entonces para encubrir su ausencia. Y la perpetúa. Porque la tecnología puede ser un recurso para el hombre, pero no puede suplir la humanidad. Y allí donde el educador no apuesta, no se entrega, poco puede hacer un diseño exhaustivo.
Comentario:
mejor mañana q hoy no logro relacionar las ideas, será q no tengo muy desarrollado el pensamienro análitico y por eso no puedo pensar...! que pena! pero por muchas mates q sepa no me van a sacar de la tesitura!
mañana es fiesta, solo para algunos, con mas calma mas!
mañana es fiesta, solo para algunos, con mas calma mas!
Comentario:
aja! vengo a por mas, pero ahora te contesto!
Comentario:
Si es que no sé qué hago que no me dedico a ensamblar tornillos y estoy aquí liao escribiendo tonterías...jeje
Srta. Pensante, ¿no te parece un poco demagógico hablar de lo bello de la educación y de la unicidad del ser? Yo no hablo de basarnos sólo en el paradigma tecnológico, ¿hablas tú de descartarlo totalmente? En fin, yo no creo que las personas seamos tornillos, pero sí creo que nos hace falta entrenar un poco nuestro pensamiento lógico, matemático y tecnológico para no perder demasiado la perspectiva y seguir razonando con sencillez, claridad y sentido común. Una buena dosis de tecnología creo que nos vendría bien, al menos a los que hacemos carreras de letras...
Srta. Pensante, ¿no te parece un poco demagógico hablar de lo bello de la educación y de la unicidad del ser? Yo no hablo de basarnos sólo en el paradigma tecnológico, ¿hablas tú de descartarlo totalmente? En fin, yo no creo que las personas seamos tornillos, pero sí creo que nos hace falta entrenar un poco nuestro pensamiento lógico, matemático y tecnológico para no perder demasiado la perspectiva y seguir razonando con sencillez, claridad y sentido común. Una buena dosis de tecnología creo que nos vendría bien, al menos a los que hacemos carreras de letras...
Comentario:
¬¬
¡no puedo evitar exarte una mirada de sospecha!
el indoviduo no es un objeto que se pueda aislar de todas las variables que le rodean y llevar a cabo comportamientos preestablecidos ante un estimulo. Separar al individuo de la relación compleja que le relaciona con el mundo es una visión no solo falsa sino sesgada.
Lo bello de todo esto es q la educación trata del ser, y cada ser es UNO y UNICO! si todo eso fuera un impedimento me dedicaría a esamblar tornillos en una cadena de montaje!
el comentar se va a acabar!
¡no puedo evitar exarte una mirada de sospecha!
el indoviduo no es un objeto que se pueda aislar de todas las variables que le rodean y llevar a cabo comportamientos preestablecidos ante un estimulo. Separar al individuo de la relación compleja que le relaciona con el mundo es una visión no solo falsa sino sesgada.
Lo bello de todo esto es q la educación trata del ser, y cada ser es UNO y UNICO! si todo eso fuera un impedimento me dedicaría a esamblar tornillos en una cadena de montaje!
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