ENTRE YODO Y CARBÓN
Entre yodo y carbón, un sello en el pasaporte y 14 horas de vuelo escala en Madrid. El regreso tuvo sabor a choripan con pisco aún en el paladar.
[…]
11 de septiembre.
Air Madrid, sujeta mi culo en pleno cielo, sobre el océano, mientras intento dormir y no me dejo…finalmente los rayos de sol me descubren un arco iris a través del vidrio pintado en escarcha.
La Cordillera desde el cielo es magnífica. Increíble. Aconcaua, rey de reyes, corona de algodón.
En 1973 sucedió lo que la historia y su sociedad chilena rememoraba a mi llegada: el golpe a Allende.

Llegar un día como este es para unos celebración, para otros luto y en común, algo que no se olvida y que ha marcado un ahora, un después.
En plena hospitalidad Nazábal, sobre un cerro que levanta la mirada por encima de la ciudad, veo, por la mañana, la Cordillera nevada en su cima.

Teleférico que sube y baja, micros en plena cursa de comisión – quemando el asfalto-, calles anchas e interminables sectores vivienda. La vida transcurre entre trayectos de Pick- up, rostros de jornada completa y hora extra. El ocio se resguarda en los interiores, sin que en las calles pueda divisarse el placer del descanso. Una Penélope anuncia los MOll,centro de relación y consumo constante. Allí me compré un precioso abrigo sin botones: salvación del último fío pre-primaveral.
Un vendedor ambulante se acerca tras el anterior y el siguiente, vendiendo entre el tráfico alcachofas, fresas y complementos para el móvil, Super Ocho de la Nestlé! ( Voy a enviarles a una carta para que introduzcan este delicioso dulce)...
Bajo la Casa de la Moneda un Parra con casi un siglo de vida se muestra desenfadado y crítico, irónico y divertido. Una sala de exposiciones increíble demuestra que la ciudad vive su desarrollo a un ritmo acelerado aunque marcado por precedentes de represión. Mientras, las flores cubren los pies de Allende que queda esculpido en piedra bajo el sol que ilumina la enorme urbe.
Conocí a una gran artista, Voluspa Jarpa, que en una nueva fase personal demostraba su renovada faceta artística: libre. Un placer acompañar el café con ella.
Coincide que entramos en fiestas y las fondas, el pisco y la relación social son opera prima en un concierto de chuecas, guarachas y otros ritmos folclóricos.
Nada impide la diversión y los encuentros con amigos.
[…]
Un jeep y 5 compañeros de viaje nos llevan a un safari de parrilla en la costa norte, Guanaqueros.

Vi por primera vez, en una terraza de Tongoy (al lado de Guanaqueros), un pelícano. Parecerá una estupidez, pero me fascinó ver tanta naturaleza viva cerca de mí. Flores que no conocía… ellas, geniales, envolvían los regresos hacia la casa que habíamos alquilado, tras paseos en la playa y puestas de sol escondiéndose en el Pacifico.
Junto a un delicioso pisco sawer probé erizo de mar y empanadas de marisco riquísimas (camarones, ostiones, …).
Pintorescas construcciones de madera que alojaban en modo de hogar nuestra efímera estancia se convertían en ciudad de festejo. Juegos de cartas y nuevos personajes llenaron mi tiempo y entretenimiento de manera amable y divertida.
Por alguna razón, nunca nos faltó Capel ni Coca Cola Light… tampoco papel donde pintar nuestras borracheras ni para liar nuestro thc.
Aníbal, Cote, Hevia, Mane, Germán y yo éramos seis pendejos disfrutando del descanso y la conversación de licor de pura cepa.
El olor a carbón aún candente nos despertaba: ellos cogían las motos a golpear las flores con deportivo escape y ellas, se entretenían con la arena, los paseos, los preparativos y los caños.
Una mañana fuimos todos en moto a la playa. Hevia me dejó su Honda, que para mí era una yegua mansa por conocer.
“Cuando vayas a girar, recuerda: embrague, primera y frena un poco. Si no, te vas a caer”.
La historieta es predecible, lo sé.
Emma, en su gesto de giro pensaba en estas palabras, repitiéndolas como un discurso que hay que memorizar de por vida, y mientras eso se procesaba en su preciosa cabeza, Emma no ejecutaba la recomendación.
De pronto noté que resbalaba la rueda trasera con la arena y en ello tuve el impulso de lanzarme, de cabeza, en inteligente salto y parábola inmejorable, hacia la orilla.
Me justifiqué ( encima) auto convenciéndome que la ostia, finalmente, era necesaria para saber caer…

Cote se reía sin parar… Cote: a ella le debo una reflexión fonética profunda.
Las olas lamen con fuerza este país que se siente inquieto. La gente joven demuestra que es ella la que está empujando la situación actual hacia la mejora. En ello comprendía... Yo soy de la generación que no recuerda lo que costó esa lucha, que lo rememora como libro de historia de básica sin saber lo que fue vivirlo, parecido a lo que vivieron mis padres.
[…]
La Fonda.
Mi querida Fonda,
Cuando llegamos estabas prácticamente vacía; entre tanto, llegamos con sangre 40 grados. Un pequeño escenario presidía el espacio de tierra y pequeñas mesas que envolvían el perímetro rectangular.
Hevia, un extrovertido "señor eciclopedia", se acercó al cantante de la pequeña banda de música que estaba calentando motor.
Así pues, la bienvenida la dio Jivia y se cantó “Germán no te vayas” entre notas de divertido vaivén. Me reí como una niña, me embriagué hasta saciar mis 8 años de supuesta alergia destilada.
Fonda, mi querida fonda….Una gran carpa en pleno Tongoy donde acabó reuniendo a todos los que salían de puente.
Al cuarto día, Jabba el Hutt, alias la dueña, cerró la bella casita de madera guanaqueriense mientras en su maletero guardaba una enorme calculadora y nosotros partíamos con las motos en el trasero.
Al regreso, nuevos paseos, reuniones de familia Rocca y Nazábal y una noche entera con Dieguito, el independizado y malvado hombre de arena blanca.
Contigo vimos salir el sol.
La familia en la que me alojaba merece una mención especial pues Clara madre, argentina de porte menudo y más viva que nadie me enseñaba amorosamente fotografías de familia , la cual, en su ruptura, sigue unida.
Clarita Rocca, linda mujer que conduce swift nuevo, divertía en una agradable cena el barro luco y el crudo compartido en un Tip-y Tap típico de Santiago.
El sábado 23 fuimos a Valparaíso. Ciudad costanera con lobos marinos tomando el sol en plataformas flotantes del puerto, calles estrechas y empinadas que cubren los cerros los cuales bordean la costa alzándose hacia el cielo y mirando el mar, mirando el mar... Ciudad de estudio académico, artístico. Se respiraba bohemia. Dibujos en las paredes, gatos en las calles, casas de madera de gamas de colores impensables, marisco loco, marisco frito, marisco con aire y profundo aroma a Pacífico.
El sol se iba, y un digeridoo soplaba la arena (Germán, no hace falta que hagas vibrar un bambú, tú solo ya vibras…).


Una bailarina y un abogado ( ladronezuelo de gasolineras ;p) eran nuestros acompañantes que nos invitaron a compartir un día completo en una linda ciudad que rebosaba vida hacia fuera, mostrándola, llegando a expresar de una manera más libre que la formal Santiago.
[..]
Can de Canes.
Una tarde fuimos al campo de Aníbal. Allí estaba Sancho. Sancho es un perro labrador con cuello taurino y amistosa bienvenida señorial. Cuidador de terreno fértil y casa de campo magnífica.
Un lugar ideal para pasar un largo fin de semana entre naturaleza, vacas y caballos.
A los perros de Santiago no los entendí. Todos aquellos con los que me topé quedaban estirados en pleno arcén de plazas y calles sin inmutarse ante el paso enérgico laboral. Aún me pregunto si son vagos o hambrientos.
[…]
Dicen que siempre te encuentras un catalán en cualquier lugar, en cualquier rincón.
Una noche fuimos a cenar a un restaurante llamado Infraganti con el padre de Germán a quien le mando un dulce beso (no dos, listo!).
- De dónde es usted?- preguntó el camarero
- De Barcelona, Catalunya- respondí.
- Ah! Nuestro Chef es catalán!
En menos de un minuto Marc salió por la puerta impecable con su delantal gris ( ni una mancha!).
Estuvimos hablando de cocina, de procedencias, de coincidencias.
Desde Mollet del Vallés este joven enamorado de una bella y simpática chilena decidió embarcarse y construir una nueva vida y familia más allá de nuestra querida Catalunya. Con una enorme sonrisa en el rostro apreció la visita al restaurante y nos explicó que pronto estaría visitando michelines en nuestro país en modo de reportaje para vender la producción a cadenas de Santiago.
A esta pareja y su Infraganti: suerte.
Per cert, la crema catalana sense cremar, estava deliciosa.
Ah, no saps com trobava a faltar el café de máquina… la fanta de llimona… ;P
[…]
Pero todo viaje termina y la historia tiene mayores matices que quedan, finalmente, retratados en pinceladas de pura memoria personal, vivencia íntima compartida.
“[…]” este signo de puntuación indica lo que no se dice, lo que queda por decir, lo que se omite y queda bajo secreto sumario – el mío-.
Triste despedida de aeropuerto.Sello en el pasaporte.
Air Madrid vuelve a sujetarme el trasero dirección Madrid. En la maleta no llevo más que la satisfacción y el deseo de poder, un día cualquiera, regresar a Chile y seguir descubriendo sus interminables rincones y facetas.
A quienes conocí, fue un placer encontrarnos en este camino.Miro hacia atrás y lo hago con una gran sonrisa.
[…]
11 de septiembre.
Air Madrid, sujeta mi culo en pleno cielo, sobre el océano, mientras intento dormir y no me dejo…finalmente los rayos de sol me descubren un arco iris a través del vidrio pintado en escarcha.
La Cordillera desde el cielo es magnífica. Increíble. Aconcaua, rey de reyes, corona de algodón.
En 1973 sucedió lo que la historia y su sociedad chilena rememoraba a mi llegada: el golpe a Allende.

Llegar un día como este es para unos celebración, para otros luto y en común, algo que no se olvida y que ha marcado un ahora, un después.
En plena hospitalidad Nazábal, sobre un cerro que levanta la mirada por encima de la ciudad, veo, por la mañana, la Cordillera nevada en su cima.

Teleférico que sube y baja, micros en plena cursa de comisión – quemando el asfalto-, calles anchas e interminables sectores vivienda. La vida transcurre entre trayectos de Pick- up, rostros de jornada completa y hora extra. El ocio se resguarda en los interiores, sin que en las calles pueda divisarse el placer del descanso. Una Penélope anuncia los MOll,centro de relación y consumo constante. Allí me compré un precioso abrigo sin botones: salvación del último fío pre-primaveral.
Un vendedor ambulante se acerca tras el anterior y el siguiente, vendiendo entre el tráfico alcachofas, fresas y complementos para el móvil, Super Ocho de la Nestlé! ( Voy a enviarles a una carta para que introduzcan este delicioso dulce)...
Bajo la Casa de la Moneda un Parra con casi un siglo de vida se muestra desenfadado y crítico, irónico y divertido. Una sala de exposiciones increíble demuestra que la ciudad vive su desarrollo a un ritmo acelerado aunque marcado por precedentes de represión. Mientras, las flores cubren los pies de Allende que queda esculpido en piedra bajo el sol que ilumina la enorme urbe.
Conocí a una gran artista, Voluspa Jarpa, que en una nueva fase personal demostraba su renovada faceta artística: libre. Un placer acompañar el café con ella.
Coincide que entramos en fiestas y las fondas, el pisco y la relación social son opera prima en un concierto de chuecas, guarachas y otros ritmos folclóricos.
Nada impide la diversión y los encuentros con amigos.
[…]
Un jeep y 5 compañeros de viaje nos llevan a un safari de parrilla en la costa norte, Guanaqueros.

Vi por primera vez, en una terraza de Tongoy (al lado de Guanaqueros), un pelícano. Parecerá una estupidez, pero me fascinó ver tanta naturaleza viva cerca de mí. Flores que no conocía… ellas, geniales, envolvían los regresos hacia la casa que habíamos alquilado, tras paseos en la playa y puestas de sol escondiéndose en el Pacifico.
Junto a un delicioso pisco sawer probé erizo de mar y empanadas de marisco riquísimas (camarones, ostiones, …).
Pintorescas construcciones de madera que alojaban en modo de hogar nuestra efímera estancia se convertían en ciudad de festejo. Juegos de cartas y nuevos personajes llenaron mi tiempo y entretenimiento de manera amable y divertida.
Por alguna razón, nunca nos faltó Capel ni Coca Cola Light… tampoco papel donde pintar nuestras borracheras ni para liar nuestro thc.
Aníbal, Cote, Hevia, Mane, Germán y yo éramos seis pendejos disfrutando del descanso y la conversación de licor de pura cepa.
El olor a carbón aún candente nos despertaba: ellos cogían las motos a golpear las flores con deportivo escape y ellas, se entretenían con la arena, los paseos, los preparativos y los caños.
Una mañana fuimos todos en moto a la playa. Hevia me dejó su Honda, que para mí era una yegua mansa por conocer.
“Cuando vayas a girar, recuerda: embrague, primera y frena un poco. Si no, te vas a caer”.
La historieta es predecible, lo sé.
Emma, en su gesto de giro pensaba en estas palabras, repitiéndolas como un discurso que hay que memorizar de por vida, y mientras eso se procesaba en su preciosa cabeza, Emma no ejecutaba la recomendación.
De pronto noté que resbalaba la rueda trasera con la arena y en ello tuve el impulso de lanzarme, de cabeza, en inteligente salto y parábola inmejorable, hacia la orilla.
Me justifiqué ( encima) auto convenciéndome que la ostia, finalmente, era necesaria para saber caer…

Cote se reía sin parar… Cote: a ella le debo una reflexión fonética profunda.
Las olas lamen con fuerza este país que se siente inquieto. La gente joven demuestra que es ella la que está empujando la situación actual hacia la mejora. En ello comprendía... Yo soy de la generación que no recuerda lo que costó esa lucha, que lo rememora como libro de historia de básica sin saber lo que fue vivirlo, parecido a lo que vivieron mis padres.
[…]
La Fonda.
Mi querida Fonda,
Cuando llegamos estabas prácticamente vacía; entre tanto, llegamos con sangre 40 grados. Un pequeño escenario presidía el espacio de tierra y pequeñas mesas que envolvían el perímetro rectangular.
Hevia, un extrovertido "señor eciclopedia", se acercó al cantante de la pequeña banda de música que estaba calentando motor.
Así pues, la bienvenida la dio Jivia y se cantó “Germán no te vayas” entre notas de divertido vaivén. Me reí como una niña, me embriagué hasta saciar mis 8 años de supuesta alergia destilada.
Fonda, mi querida fonda….Una gran carpa en pleno Tongoy donde acabó reuniendo a todos los que salían de puente.
Al cuarto día, Jabba el Hutt, alias la dueña, cerró la bella casita de madera guanaqueriense mientras en su maletero guardaba una enorme calculadora y nosotros partíamos con las motos en el trasero.
Al regreso, nuevos paseos, reuniones de familia Rocca y Nazábal y una noche entera con Dieguito, el independizado y malvado hombre de arena blanca.
Contigo vimos salir el sol.
La familia en la que me alojaba merece una mención especial pues Clara madre, argentina de porte menudo y más viva que nadie me enseñaba amorosamente fotografías de familia , la cual, en su ruptura, sigue unida.
Clarita Rocca, linda mujer que conduce swift nuevo, divertía en una agradable cena el barro luco y el crudo compartido en un Tip-y Tap típico de Santiago.
El sábado 23 fuimos a Valparaíso. Ciudad costanera con lobos marinos tomando el sol en plataformas flotantes del puerto, calles estrechas y empinadas que cubren los cerros los cuales bordean la costa alzándose hacia el cielo y mirando el mar, mirando el mar... Ciudad de estudio académico, artístico. Se respiraba bohemia. Dibujos en las paredes, gatos en las calles, casas de madera de gamas de colores impensables, marisco loco, marisco frito, marisco con aire y profundo aroma a Pacífico.
El sol se iba, y un digeridoo soplaba la arena (Germán, no hace falta que hagas vibrar un bambú, tú solo ya vibras…).


Una bailarina y un abogado ( ladronezuelo de gasolineras ;p) eran nuestros acompañantes que nos invitaron a compartir un día completo en una linda ciudad que rebosaba vida hacia fuera, mostrándola, llegando a expresar de una manera más libre que la formal Santiago.
[..]
Can de Canes.
Una tarde fuimos al campo de Aníbal. Allí estaba Sancho. Sancho es un perro labrador con cuello taurino y amistosa bienvenida señorial. Cuidador de terreno fértil y casa de campo magnífica.
Un lugar ideal para pasar un largo fin de semana entre naturaleza, vacas y caballos.
A los perros de Santiago no los entendí. Todos aquellos con los que me topé quedaban estirados en pleno arcén de plazas y calles sin inmutarse ante el paso enérgico laboral. Aún me pregunto si son vagos o hambrientos.
[…]
Dicen que siempre te encuentras un catalán en cualquier lugar, en cualquier rincón.
Una noche fuimos a cenar a un restaurante llamado Infraganti con el padre de Germán a quien le mando un dulce beso (no dos, listo!).
- De dónde es usted?- preguntó el camarero
- De Barcelona, Catalunya- respondí.
- Ah! Nuestro Chef es catalán!
En menos de un minuto Marc salió por la puerta impecable con su delantal gris ( ni una mancha!).
Estuvimos hablando de cocina, de procedencias, de coincidencias.
Desde Mollet del Vallés este joven enamorado de una bella y simpática chilena decidió embarcarse y construir una nueva vida y familia más allá de nuestra querida Catalunya. Con una enorme sonrisa en el rostro apreció la visita al restaurante y nos explicó que pronto estaría visitando michelines en nuestro país en modo de reportaje para vender la producción a cadenas de Santiago.
A esta pareja y su Infraganti: suerte.
Per cert, la crema catalana sense cremar, estava deliciosa.
Ah, no saps com trobava a faltar el café de máquina… la fanta de llimona… ;P
[…]
Pero todo viaje termina y la historia tiene mayores matices que quedan, finalmente, retratados en pinceladas de pura memoria personal, vivencia íntima compartida.
“[…]” este signo de puntuación indica lo que no se dice, lo que queda por decir, lo que se omite y queda bajo secreto sumario – el mío-.
Triste despedida de aeropuerto.Sello en el pasaporte.
Air Madrid vuelve a sujetarme el trasero dirección Madrid. En la maleta no llevo más que la satisfacción y el deseo de poder, un día cualquiera, regresar a Chile y seguir descubriendo sus interminables rincones y facetas.
A quienes conocí, fue un placer encontrarnos en este camino.Miro hacia atrás y lo hago con una gran sonrisa.
EMMA
Antes de relatar una experiencia única, quisiera dedicarle este espacio a una amiga muy especial que pronto, en el próximo mes de diciembre, será madre.
Prepárate Buenos Aires!

Joven madre Johana, pequeña Emma...
A las dos y a su papá les envio mis más dulces abrazos, mi más sincero cariño.
Suerte en esta nueva aventura.
Prepárate Buenos Aires!

Joven madre Johana, pequeña Emma...
A las dos y a su papá les envio mis más dulces abrazos, mi más sincero cariño.
Suerte en esta nueva aventura.
CHILE

10 de Septiembre del 2006
Muevo los piececitos como una niñita que, impaciente, abre los ojos queriendo ver más allá del Tibidabo y la costa mediterránea.
El próximo domingo, mi maletita de supervivencia, mi más feliz emoción y la mejor compañía.






