logotipo

img_google
Taniusky de los Bosques
La vida de Taniusky de los Bosques... que os voy a contar...
Acerca de
No hay mejores ni peores palabras para describirse a uno mismo. La cosa consiste en intentar conocerse y darse a conocer ante los demás. Y si te pica la curiosidad... Adelante.. ¡Bienvenido a mi ciber-bosque! Aunque prefiero los de verdad...
Sindicación
 
Paranoias con internet

Hace tiempo, mientras andabamos, hablé con mi Montañes sobre un tema que me pareció la mar de interesante.
Él me decía, que yo ya no era la sabinera empedernira que años atrás fuí, y tenía razón.

Nunca olvidaré la época de mi vida en la que encontré a Sabina. Yo rondaba los 13 años o alguno más, no recuerdo exáctamente bien que edad tenía.
Mi padre acababa de marchar a Coruña a trabajar, en un puesto mejor, para darnos a todos una gran vida (o eso es lo que parecía). Yo acababa de pasar una de las peores o tal vez la peor, etapa de mi vida, pues me habian tratado de loca en mi colegio y los niños maltrataban todo lo que provenía de mi: mi fisico, mi alma, mis sueños... Yo tenía asumido que era un bicho raro, feo, gordo y sobre todo raro raro.
Pero en fín, todo eso merece quedarse en el pasado, no voy a revivirlo, porque no se merecen ese placer.
El caso es que yo empecé a escucharle, a prestar atención a sus letras, y chas! A los 15 cuando mi padre decidió que ya no quería formar parte de nuestra familia, pues... Me agarré a Sabina, como un escalador se agarra al pivolet una vez que resbala.

Y ahí estaba yo, con 15 años recién cumplidos, siendo una ferbiente sabinera.
Sabina me arrullaba en sus canciones, me hacía llorar para desahogarme, me comprendía. Nadie en el mundo podrá saber ni entender lo que yo he llegado a querer y quiero a Sabina.
Si... Lo sé... Quiero al Sabina que me inventé, pero ¿para qué quiero más? Lo cierto, es que cuando le he visto en persona y he hablado con él, no me ha defraudado para nada, así que... No creo que ande muy equivocada de la imagen que tengo de él.
En fín, el caso es que yo cree una comunidad de Msn para él, sí, se llamaba Joaquín Sabina, un músico hecho poeta. Mucha gente no estaba de acuerdo con el título, pero lo cierto es que ese grupo que yo cree con 15 años llegó a alcanzar la cifra de 5000 usuarios registrados, que sí, que puede que no fuesen muchos, pero para mí, que nadie de mi edad entendía que me gustase Sabina (ni lo siguen entendiendo) era algo maravilloso, me sentía muy orgullosa de ello.
Pasó el tiempo, y con él vinieron los amores y los desamores, yo seguí adorando a Sabina (si me acusan alguna vez de adorar falsos idolos, será por esto) y fui abandonando poco a poco la comunidad, aunque todos sabían que era mía. Tal vez fue mi dejadez, pero un día, la Semana Santa del año pasado, me la arrebataron, me la robaron, arrancaron una parte mía, aunque fuese de mentira. Yo no quise reconocerlo, pero me destrozaron... Durante casí 5 años esa comunidad había creicido y la había hecho yo ¡Era parte de mí!
Malditos bastardos... La cogieron para poner el enlace de un chat satánico, ya me direís...
¿QUÉ COÑO TIENE QUE VER ESO CON SABINA?
Hubo muchas conjeturas, hasta creimos que podria haber sido el primer chico con el que estuve, pero nunca lo supimos y aunque lo supiera, no hubiera servido para nada.

Desde aquel entonces, creo que desarrolle miedo a internet. Creé otra cuenta de correo electrónico, no puse nombres ni fotos, y hasta hace poco sólo los que ya me conocían sabían el aspecto que yo tenía. Me dio miedo, mucho miedo que pudieran hacerme daño desde aquí. De hecho desde entonces, ya ni kedadas ni leches en vinagre, aunque debo reconocer que si quede con alguien, pero era alguien que había despertado toda la confianza en mí, aunque eso de gustarle Sabina... Na de na jajaja. Se trataba de mi montañes del monte bajo, conocido por la blogesfera con el nombre de Estirau (el cual es mi compañero de alegrias y penas desde hace más de 1 año ya).
Ahora sigo queriendo a Sabina, sigo idolatrandolo aunque de otra manera, quizás algo más madura o dejadiza. No creo que nadie pueda hacerme nunca olvidarme de él. Pero no creo, que nunca vuelva a poner mucho sobre mí en la red, al menos nada que al usarlo pueda hacerme daño.

En fin, aunque fuese así, ahora tengo un compañero de vida donde poder agarrarme. Te quiero.
 
Comentario:
Lo tengo en cuenta reina, yo tambien te quiero, creo que alguna vez lo has notado entre rayos de luna o de sol, entre suspiros y respiraciones pausadas, aunque tambien entre copas y shisas, entre gritos y suspiros entrecortados, entre tu y yo.

Yo no tengo nada que agradecerle a sabina, bueno, algo si, que te ayudo a ser la que eres, y que es la que quiero yo.

Te quiero.

No