Agosto, 2ª parte
Si hasta ayer estaba hecha una ruina, ahora estoy de agosto tranquilo...
La casa de N es grande y bonita... (Aparte de que tiene comida, agua caliente, luz, internet... xD)
Me mudaré aquí hasta finales de mes creo...
mm...
se está muy agusto!!!!
Ya se lo decía a A , creo que ahora necesitaba un poquito de tranquilidad, por fuera y por dentro....
Por lo menos, estos días, estoy de vacaciones. Aunque tenga que currar.
Ah.
Que paz.
^_^
La casa de N es grande y bonita... (Aparte de que tiene comida, agua caliente, luz, internet... xD)
Me mudaré aquí hasta finales de mes creo...
mm...
se está muy agusto!!!!
Ya se lo decía a A , creo que ahora necesitaba un poquito de tranquilidad, por fuera y por dentro....
Por lo menos, estos días, estoy de vacaciones. Aunque tenga que currar.
Ah.
Que paz.
^_^
Redecora tu vida
Cual veinteañera compradora del Ikea, mi vida se va redecorando poco a poco.
Casa nueva.
Curro nuevo.
Y un corazón pequeñito, vacío y lleno de tiritas que habrá que volver a llenar de besos, de abrazos y de cariño.
Agosto en Madrid.
Agosto vacío.
Llego a casa por la noche, después del curro. Me descalzo, pongo los pies en la mesa y me lío un "cigarro". Calor. Le echo de menos. Solo un poco. Pongo la tele, aunque no la veo. Igual es que el ruido me oculta a mí misma la necesidad de no estar sola. Putas manías arrastradas de años.
Miro por la ventana. El vecino de enfrente está conectado a internet. Quiero cobrar y ponerme el teléfono en mi casa ya.
Echo de menos mirar el correo todos los días, escribir, bloguear. El portátil, arrogante, me mira desde el sofá. Lo enciendo un rato e intento ponerme con los diseños que tengo pendientes.
La inspiración también se va de vacaciones en agosto.
Casa nueva.
Curro nuevo.
Y un corazón pequeñito, vacío y lleno de tiritas que habrá que volver a llenar de besos, de abrazos y de cariño.
Agosto en Madrid.
Agosto vacío.
Llego a casa por la noche, después del curro. Me descalzo, pongo los pies en la mesa y me lío un "cigarro". Calor. Le echo de menos. Solo un poco. Pongo la tele, aunque no la veo. Igual es que el ruido me oculta a mí misma la necesidad de no estar sola. Putas manías arrastradas de años.
Miro por la ventana. El vecino de enfrente está conectado a internet. Quiero cobrar y ponerme el teléfono en mi casa ya.
Echo de menos mirar el correo todos los días, escribir, bloguear. El portátil, arrogante, me mira desde el sofá. Lo enciendo un rato e intento ponerme con los diseños que tengo pendientes.
La inspiración también se va de vacaciones en agosto.





