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ME CAGO EN EL BUEN GUSTO
El blog escrito con el corazón y ambos huevos
Acerca de
Tato Camela. tatocamela@yahoo.com.ar
 
La desgracia no tiene perdón (ni premios)

Se entregan muchos premios en el mundo (y también en esos países donde no hay conexiones de área local, los cuales no pueden ser considerado países porque están fuera de onda y seguramente no saben lo que es el Msn ni la Pepsi… además tiene religiones que no les importan a nadie y duermen con sus cabras). Y con respecto a los premios, estoy de acuerdo en qué algunos merecen tenerlos en cantidad y con más brillo que los demás, otros tendrán su distincioncilla que brilla con buena voluntad y otros deberán irse a sus casas sin nada que brille entre sus dedos. Pero nunca nadie hizo el esfuerzo de premiar a los que tanto mérito hacen (y hacemos) para no ser premiados… es decir, nadie nunca se dignó en buscar presupuesto, en buscar sponsors, banderas de Budweiser, en hacer castings y pasarles en cepillo a alguna alfombra roja para premiar a quienes nunca fueron premiados (en los países con conexiones de área local… si es así en los que no hay de esas, ya es bien sabido que no importan), ni honrados (ni admitidos en fiestas donde sirven camarones con brandi), ni abrasados por gente con traje como en las finales de la UEFA… quiero decir, que nunca son premiados los infelices, los desgraciados y los pobres diablos (los maricones y los hijosdeputas sí, y muchas veces). Claro, siempre hay premios para los que corren rápido (no me refiero a los que les roban las carteras a las viejas), para los que bracean hasta el cansancio en los cien metros con cloro de primer nivel, para los que saltan alto, para los que se comen setenta huevos cocidos en dos minutos, para los brasileños (siempre para los brasileños), para los que levantan pesas con el miembro, para Catherine Zeta Jones y otra más para los brasileños! Y los infelices nada… un carajo! Siempre con las manos vacías y con una patada en el culo cuando intentan entrar en alguna fiesta donde sirven camarones con brandi. Entonces, de esta forma, los infelices siempre serán infelices (o pobres diablos) si nunca pueden ser más que alguien en las categorías en las que se entregan premios (no incluyo los premios a mejor guión porque nunca importaron… menos en Hollywood). En cambio, si existiera algún premio para los desgraciados (infelices, muertos de hambre o guionistas de películas donde no hay disparos) podría haber alguna especie de mejor humor en ese sector (el de los desgraciados). Alguna especie, de aumento de ánimo en los que nunca son premiados ni valorados (y por supuesto no juegan en la selección de Brasil), aunque… claro… la competencia va a ser más reñida que la mierda ya que sobran pobres diablos (y buenos guionistas sin trabajo) y, sinceramente, es muy poco probable que alguien tenga ganas de organizar un evento para los infelices (ni de buscar sponsors).
 
Comentario:
¡Pero con que impetu escribes!
Se nota que te apasiona el tema
sería otra cosa si fueras chilena
¿no crees?
 
Comentario:
Ahora se pueden mandar mesajes de vuelta carajo sin spams ni ninguna de esas mierdas!!!!!
No