Una docena, carajo!

Bueno, después de insultarme con todos los vecinos porque no estuvieron de acuerdo en verme caminar por la calle vestido solamente con los calzoncillos oficiales de la selección de fútbol (y una trompa de elefante obscena), ya que no tenía frío después de meterme duro y parejo medio litro de ron con Seven Up porque estaba deprimido por culpa de los alemanes hijosdeunagranputa, no le hago caso nadie y voy así a comprar cigarrillos y una docena de huevos. Porque, más allá de todos esos hijosdeputas, nunca perdí el sentido patrio (ni el pudor) y salí a comprar cigarrillos como Dios me trajo al mundo mostrando orgulloso mis calzoncillos nacionalistas y el tatuaje que deja en claro que me gustan con el pelo morocho y las tetas bien grandes (y una moto que no me acuerdo como mierda llegó ahí). Vecinos de mierda! Miren que larga es la trompa del elefantito, cien porciento nacional carajo! Ahora, con su permiso me voy a comprar una caja de Marlboro (de esas que traen como diez) y huevos! Voy a cocinarme una tortilla en bolas! La tortilla con muchos huevos y cien porciento nacional también, laputamadre! Y cualquier problema se lo dicen al elefantito, hijosdeunagranputa!





