Prisioneros del culo

Semanas tortuosas, semanas en donde la diarrea no cesaba y el culo cada vez más me quemaba. Semanas en donde el culo no mentía y no había forma de parar la mierda, ni con el queso de mi tía! Semanas entre el inodoro y el olor a mierda, entre el desodorante de ambientes y los seres del santuario del culo, entre el papel suave y la lija, y por qué no hablar un poco de la pija? Semanas entre lo duro y lo blando (la mayoría de las veces agua calentita), ente la mañana y la hora de tomarse un Jack, entre el culo y el más allá y el primo Hernando (que hace mucho que no llama el hijodeputa). Semana de siete días y mierda fría, de los pulsos, las pulseras, Las Pulcras, las puntas de las hojas y laputamadrequeloparió! Culos áridos y sueños de darla por el culo (a Nicole Kidman). De profecías y el vodka con sandía (uno de los culpables de semanas cagando a los gritos), de profetas y la revista Big Tetas (2.99 pounds en todos quiscos de Krensintöng y países bajos), de lectura sucia y que más que decir de lo sucio del culo? No empecemos a ser redundantes, laputamadre! No me jodan, carajo! No me jodan! Culos grandes y los tablas, precios altos en lo suave del papel y los más baratos que raspan el culo (pero con semejante diarrea no hay presupuesto que aguante, aunque tampoco es cuestión de ir por la vida caminando como si a uno le hubieran roto el culo por culpa de esos papales que riman con pija). La mierda no es algo que pueda dejarse en manos de la mierda, como tampoco puede cagarse uno en toda esa mierda! Quiénes osan urdir contra el santuario del culo? Para qué conspirar contra lo inevitable! La diarrea siempre vuelve (con mas ácido) y no hay mierda más mierda que la mierda!
Comentario:
¡Buenisimo!...Ja Ja Ja... Me habeis hecho recordar una anecdota vivida ¡coño!.. El día que visité Guatemala, por hartarme panes con chorizo en las calles de esa ciudad, enfermé de cólera intestinal: terminé cagando y vomitando sangre en una clínica médica privada...Por poco y cago hasta el mismo culo ¡joder! Entonces fuí un prisionero del culo por casi una semana, después me deportaron los hijos de puta, me dijeron que por cagón me tenía que ir pa'l coño de la puta madre. :-(
Comentario:
Esto se resuelve si te haces garchar por un trava con una banana ecuatoriana por pija. Te echa un semen-to en el grueso y te diseca toda la diarra.





