Mierdas que se fueron a la mierda!

Yo aún era un cabro cuando me tuve que mudar de mi ciudad natal Hestron’s (capital de Bershtron’s, en Buerson Swestern’s, cerca Untramburgo y 9 de Julio) en dónde insultase entre vecinos era pan de todos los días y, más que pan, se almorzaba con una botella y media de ron marca Srownsphöff y papas de copetín hasta que la familia se cagaba encima (porque sino era mala educación). Eso pasaba porque en Hestron’s (y en la ciudad vecina Moltrown’s, en donde el invierno duraba dos años y medio) nadie respetaba a nadie (y menos al viejo hijodemilputa del vecino) y el agua caliente nunca alcanzaba un carajo y había que mandar a la mierda a cualquier hijodeputa que se cruzaba para no pensar en que la vida era una mierda! Por eso, era obligación tomarse toda la botella Srownsphöff (con manicito también) porque servía tanto para soportar un poco el frío de cargase y, de paso, para olvidarse de que la vida era una mierda! Los inviernos eran duros cuando el sol caía (y en dos meses y medio no aparecía más porque no tenía ganas), la niebla tapaba todo y no se veía un carajo cuando se cruzaba la calle. El que no tomaba Srownsphöff, con aceitunas, era un maricón (tampoco había otra marca ni planes de cambiar un carajo nada). El que no insultaba a los vecinos no era digno de Hestron’s, ni de Moltrown’s, ni nada que tenga que ver con Buerson Swestern’s (y 9 de Julio). El frío y el Srownsphöff eran los únicos amigos que se podía tener y si se quería jugo de naranja para mezclar había que hablar con un viejo que vivía en la loma del culo a la izquierda que, por supuesto, pedía cosas obscenas a cambio. Viejo hijodeputa! Hestrown’s, digo Hestron’s siempre fue una mierda pero una mierda conocida (para mi, porque no lo conoce nadie y ni por puta figura en el mapa). Mierdas que se van y mierdas que vinieron después, pero yo me hice hombre (menos los miércoles), carajo… y en el supermercado no venden un ron como la gente, laputamadre!





