Poder y buenas nalgadas

Todos los que llegan al cargo de jefe siempre son unos viejos, cerdos, verdes? Sin prejuzgar a nadie, por lo general quién no es un cerdo, viejo y verde que día por medio le toca el culo a cualquier empelada que anda por ahí tratando de trabajar en paz no tiene las condiciones de ser jefe o, mejor aún, quién no es jefe es porque no es un viejo cerdo, verde, hijodeputa. Es decir… si entra una chica nueva a la oficina, con quién va a dirigirse primero para pedir indicaciones de lo que debe hacer? Con el viejo mejor vestido que le pida que se de una vueltita y le de una buena palmada en el culo para que se acuerde de quién manda! El jefe! Aún así, no vayan a pensar que llevar el timón es pura diversión y nalgadas…ser jefe tampoco es un trabajo fácil. Hay que demostrar diariamente que uno es un cerdo que no le importa un carajo si una mujer tiene experiencia, sentimientos o dignidad… NO! Hay que mostrar a todos los empleados cómo se da una buena palmada en el culo…es más, hay que dar cátedra de cómo se toca un culo!... que se escuche bien fuerte ese ptzzzzzzzzzz! en las nalgas de las empleadas putas que para lo único que sirven es para sacar fotocopias o para agacharse bien agachado cuando se cae el lápiz del mandamás –generalmente apropósito- que no puede dejar de deleitarse, mientras se pasa la mano por la entrepierna, de esas buenas curvas! Un jefe no se puede conmover con la novela de las tres, un jefe tiene fumarse bien fumado un habano, tiene que chuparse bien chupado un trago a las nueve de la mañana y tiene que poner en práctica su mejor cara de cerdo en lo que dure el horario laboral mientras le mira las tetas de la secretaria –que imperiosamente deben que ser grandes si exige un buen sueldo-que intenta explicarle la agenda del día. Está despedido!!! Yhea!





