Vale más una imagen que mil cagadas...
Hay que ver la de refranes que usa uno desde que es bloguero, mis voraces lerdonautas. Yo que pensaba que en este país tan sólo el abuelo de 'Médico de familia' y Rodríguez Ibarra los usaban de forma frecuente...
En relación al título de mi divagación de hoy, puedo decir que me he despertado con ganas de alimentar y engrandecer mi ego; y teniendo en cuenta que esto no suele ser frecuente en mi persona, sino todo lo contrario, he maquinado una nueva parida made in me.
Así que me vais a permitir la licencia de recrearme en mi brillante figura internetera y presentaros mi flamante fotolog (o flog, cómo le dicen por ahí):
TaZa Y 3/4
... de título poco ingenioso pero certero y apropiado. La paginilla en cuestión no permite nada más que la subida de una foto al día, así que paciencia, mis deseosos admiradores. Aún así espero leer en él vuestros escasos, aunque complacientes comentarios que tanto me llenan intrínsicamente en mis adentros más míos.

Se me presenta una de estas semanas que dejan a uno exhausto y con la sensación de ser una cagarruta con patas. De las que cuando por fin puedes disponer de tiempo libre y disfrutar, tu única apetencia es echarte en el sofá a agonizar mientras suena la sintonía de 'Cine de barrio' de fondo. Así que quizá por ello, uno necesite autoinsuflarse ánimos para resistir a los embites de la rutina.
Como si de un dictador se tratase (y a falta de estatuas que retirar) gustoso estoy de ofreceros una oda que un afamado cantautor coruñés (conocido como Sonicko) dedicó a mi humilde persona en su día: La canción de Jotabecero. Muy Serrat, sí señor.

Llegando hasta este extremo de autobombo y zarandaja propia y bajo la promesa de divagar de nuevo en cuanto mis acuciantes obligaciones me lo permitan, juro no fusilaros más con adulaciones a mi persona... hasta que me vuelva a apetecer. Y sino os gusta lo que hay, a leer Libertad Digital, majetes.
En relación al título de mi divagación de hoy, puedo decir que me he despertado con ganas de alimentar y engrandecer mi ego; y teniendo en cuenta que esto no suele ser frecuente en mi persona, sino todo lo contrario, he maquinado una nueva parida made in me.
Así que me vais a permitir la licencia de recrearme en mi brillante figura internetera y presentaros mi flamante fotolog (o flog, cómo le dicen por ahí):
... de título poco ingenioso pero certero y apropiado. La paginilla en cuestión no permite nada más que la subida de una foto al día, así que paciencia, mis deseosos admiradores. Aún así espero leer en él vuestros escasos, aunque complacientes comentarios que tanto me llenan intrínsicamente en mis adentros más míos.

Se me presenta una de estas semanas que dejan a uno exhausto y con la sensación de ser una cagarruta con patas. De las que cuando por fin puedes disponer de tiempo libre y disfrutar, tu única apetencia es echarte en el sofá a agonizar mientras suena la sintonía de 'Cine de barrio' de fondo. Así que quizá por ello, uno necesite autoinsuflarse ánimos para resistir a los embites de la rutina.
Como si de un dictador se tratase (y a falta de estatuas que retirar) gustoso estoy de ofreceros una oda que un afamado cantautor coruñés (conocido como Sonicko) dedicó a mi humilde persona en su día: La canción de Jotabecero. Muy Serrat, sí señor.

Llegando hasta este extremo de autobombo y zarandaja propia y bajo la promesa de divagar de nuevo en cuanto mis acuciantes obligaciones me lo permitan, juro no fusilaros más con adulaciones a mi persona... hasta que me vuelva a apetecer. Y sino os gusta lo que hay, a leer Libertad Digital, majetes.
... y al 7º día, descansó.
Sinceramente, no llevo la cuenta de los días que llevo porculeando con este blog ni si me merezco un descanso, pero a uno, aún siendo un pelín agnóstico, le gusta ser consecuente con lo que le rodea. Por tanto, lerdonautas míos, cumpliré a rajatabla el tercer mandamiento y santificaré estas fiestas como Dios manda (véase tocarse el badajo day and night). De hecho, llevo santificando mi cuerpo tres días a base de alcohol, sexo, drogas y pop&rock (es que soy más light y menos heavychón). A este paso, la crucifixión me resultaría una relajada sesión de bronceado.
Habiéndome levantado (cosa de la que me arrepentí al instante), me percaté al momento de las pocas ganas que tenía de bordelear en 'TaZa...' y de que decididamente no tengo los bífidus cerebrales para gaitas extremeñas. Así que, uno que es muy mañoso, ha descubierto que en sus -frecuentes- días de sequía intelectual o hastío columnista, os dejará un obsequio en forma de canción, texto, imagen o huevo Kinder. Poco original, cierto, impropio de mí. Pero os queda eso o iros a leer los blogs de frustrados esquizoides sin vida sexual... A quien se le pase por la cabeza incluirme en esa lista, le pateo el higadillo hasta la sepultura. Como dice mi amigo David: 'El que avisa no es traidor...es avisador'.

Campestre estampa.
No sé porqué carajo me he levantado con la imagen de una verde campiña en la mente; en éstos momentos es cuando a uno le gustaría tener un psicoalgo argentino como mascota para que me explicase la paranoia.
Así que, visto el percal, ya sé cual será mi obsequio bloguero de hoy.
He aquí.
En este momento, pues, me retiro a cabecear en el sofá y evitar dejar cercos salivares en los cojines. He dicho.
Habiéndome levantado (cosa de la que me arrepentí al instante), me percaté al momento de las pocas ganas que tenía de bordelear en 'TaZa...' y de que decididamente no tengo los bífidus cerebrales para gaitas extremeñas. Así que, uno que es muy mañoso, ha descubierto que en sus -frecuentes- días de sequía intelectual o hastío columnista, os dejará un obsequio en forma de canción, texto, imagen o huevo Kinder. Poco original, cierto, impropio de mí. Pero os queda eso o iros a leer los blogs de frustrados esquizoides sin vida sexual... A quien se le pase por la cabeza incluirme en esa lista, le pateo el higadillo hasta la sepultura. Como dice mi amigo David: 'El que avisa no es traidor...es avisador'.

No sé porqué carajo me he levantado con la imagen de una verde campiña en la mente; en éstos momentos es cuando a uno le gustaría tener un psicoalgo argentino como mascota para que me explicase la paranoia.
Así que, visto el percal, ya sé cual será mi obsequio bloguero de hoy.
En este momento, pues, me retiro a cabecear en el sofá y evitar dejar cercos salivares en los cojines. He dicho.
¡No me toques el conejo...!
No hay derecho. Definitivamente, no lo hay; levantarse luchando contra las descomunales legañas asesinas, tropezando por doquier abollando paredes y columnas y cuando apenas he logrado alcanzar la cocina para actimelizar mi turgente body serrano, la actualidad estremecedora viene a mí como si de un zapatillazo en la jeta se tratase.
Ha tenido lugar un horripilante secuestro. Uno espera que mínimamente hayan tenido la decencia de raptar a la Paris Hilton, a Anita Obregón o a Chiquetete. Y que hayan fijado una suma de dinero inalcanzable para todos ellos. Favor que nos harían a todos...
Pero no, señores/as míos/as. El desgraciado es... un conejo. Ver para creer, que diría aquel. Titulareo:
"El dueño de un conejo lo toma como rehén y exige 50.000 dólares en concepto de rescate." Fuente: Terra

Toby, sufridor nato.
El secuestrado en cuestión recibe el nombre de Toby y al parecer se está convirtiendo en todo un ídolo de masas en los interneses de medio mundo. Lo jocoso del asunto es que su dueño, el muy malandrín, que amenaza con comérselo de no conseguir la cuantía, ha recaudado ya en torno a unos 20.000 dólares (una jartá de €, vamos) con la campaña llamada Save Toby. Y la vida resuelta durante un tiempo, suponiendo que el tipo se haya cubierto las espaldas y que esto tenga visos de legalidad.
Dado que la picaresca española es algo innato en todos nosotros, he decidido apuntarme al carro:

HOLA. ESTA ES RAINBIE, MI FIEL ASPIRADORA.
Ha sido mi gran amiga durante mi etapa de pubertad; en los momentos duros, tan sólo ella me reconfortaba. Hemos compartido momentos entrañables (partidos de cricket, paellas bajo el sol, finales de OT...) pero todo toca a su fin. Si en el plazo de 24 horas no he recibido la suma de 250.000 euros y cuarto y mitad de gambas, amenazo con introducirme a Rainbie por vía rectal y poner así fin a su existencia.
...
Bien pensado, quizá el objetivo recaudatorio no sea lo suficientemente atrayente y el demoníaco gentío vea complacidas sus ilusiones de verme en dicha situación. Con un poco de suerte tal vez haya quién me pague para que lo haga directamente, ¿no?
Apenas he acabado de recuperarme de tan conejil tragedia, me derrumban un mito mitoso:
Víctor Manuel dedicó una canción a Franco en 1966, editada por Belter y presentada ante la esposa del Generalísimo.

Apaga y vámonos. Santiago y cierra España. Hasta aquí puedo leer... y todos esos mohosos refranes e intrépidas frases que no alcanzo a recordar ahora.
¡Mi rojillo adalid de la democracia! ¡Mi progre patrio preferido! (...ha sonado a trabalenguas, ¿verdad?) ¡El cantautor que jalea la retirada de la estatua del caudillo! Mi lúcida rosa roja se ha marchitado mientras oía la canción en cuestión: HE AQUÍ.
Visto lo visto ya sólo me resta hacerme socio del Club de Fans de Ángel Acebes y recapacitar sobre el devenir de la vida. Víctor, puestos en lo peor, siempre te quedará secuestrar a ese conejo que tienes en casa y al que llamas esposa.
Ha tenido lugar un horripilante secuestro. Uno espera que mínimamente hayan tenido la decencia de raptar a la Paris Hilton, a Anita Obregón o a Chiquetete. Y que hayan fijado una suma de dinero inalcanzable para todos ellos. Favor que nos harían a todos...
Pero no, señores/as míos/as. El desgraciado es... un conejo. Ver para creer, que diría aquel. Titulareo:

El secuestrado en cuestión recibe el nombre de Toby y al parecer se está convirtiendo en todo un ídolo de masas en los interneses de medio mundo. Lo jocoso del asunto es que su dueño, el muy malandrín, que amenaza con comérselo de no conseguir la cuantía, ha recaudado ya en torno a unos 20.000 dólares (una jartá de €, vamos) con la campaña llamada Save Toby. Y la vida resuelta durante un tiempo, suponiendo que el tipo se haya cubierto las espaldas y que esto tenga visos de legalidad.
Dado que la picaresca española es algo innato en todos nosotros, he decidido apuntarme al carro:

Ha sido mi gran amiga durante mi etapa de pubertad; en los momentos duros, tan sólo ella me reconfortaba. Hemos compartido momentos entrañables (partidos de cricket, paellas bajo el sol, finales de OT...) pero todo toca a su fin. Si en el plazo de 24 horas no he recibido la suma de 250.000 euros y cuarto y mitad de gambas, amenazo con introducirme a Rainbie por vía rectal y poner así fin a su existencia.
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Bien pensado, quizá el objetivo recaudatorio no sea lo suficientemente atrayente y el demoníaco gentío vea complacidas sus ilusiones de verme en dicha situación. Con un poco de suerte tal vez haya quién me pague para que lo haga directamente, ¿no?
Apenas he acabado de recuperarme de tan conejil tragedia, me derrumban un mito mitoso:

Apaga y vámonos. Santiago y cierra España. Hasta aquí puedo leer... y todos esos mohosos refranes e intrépidas frases que no alcanzo a recordar ahora.
¡Mi rojillo adalid de la democracia! ¡Mi progre patrio preferido! (...ha sonado a trabalenguas, ¿verdad?) ¡El cantautor que jalea la retirada de la estatua del caudillo! Mi lúcida rosa roja se ha marchitado mientras oía la canción en cuestión: HE AQUÍ.
Visto lo visto ya sólo me resta hacerme socio del Club de Fans de Ángel Acebes y recapacitar sobre el devenir de la vida. Víctor, puestos en lo peor, siempre te quedará secuestrar a ese conejo que tienes en casa y al que llamas esposa.
'¿Qué sabes de Rusia?' (Vuelve el Cid Galeador)
Tras varias semanas de ofuscación bloguera, tiempo justo e inspiración precaria (pido perdón por ello) vuelvo a la carga con algo que ayer noche me dejó extasiado: el certamen de Miss España.
Me he revelado como un auténtico seguidor/detractor de este tipo de Galas, a partes iguales. ¿Podré innovar y hacer un oficio de ésto? Si los de GH lo han conseguido...
Debo decir, que aún siendo un hombre sabio, justo y tolerante, soy realista, amigos: los tópicos se cumplen. Esa es la verdad absoluta. De ahí que existan, ¿o no?
El menda, que no tenía especial intención de sentarse a ver palmitos, optó por dejarse llevar por la euforia 'bellezil' que reinó en mi casa este fin de semana, porque hay que ver qué orgullosos estaban mis padres de que el día anterior se hubiera llevado el gato al agua el maniquí coruñés. Y es que la tierra tira. Tanto es así, que aunque las representantes de las cuatro provincias gallegas sean fetos maquillados, siempre oiré lo de: 'pues esa chavaluca que salada es, oye'

Segundo: una Gala sin Luis María Ansón al frente del jurado, piropeando e intentando arrimar la cebolleta con las tipas, no es lo mismo, francamente, no lo es.
Viendo el panorama desolador, me dedico a deambular por casa hasta que llega a mis oídos que ha ocurrido un fallo en la primera descalificación. Ju, ju, ju. Poco tarda en venir a la cabeza de todos el olor a la palabra 'tongo'. Veo a la ex-Miss María José Suárez indignada al frente del cotarro -que por cierto se me hace raro verla sin estar escoltada por Juncal Rivero y Macario-. Fallo informático, alegan. Puaf, la estrategia Ana Rosa ya está demodé. Se solventa y sigue adelante. Pelma García y Oscar Martínez (hay que ver lo que se parece a la familia Aragón) animan el asunto. Desde el backstage, Marta Torné y Su Culo. Lo siento mucho, pero así es. Con esas dimensiones culares aquello cobra vida y derechos de tener DNI propio. Pues eso, la dueña de Su Culo, que es algo así como la versión femenina de Carlos Lozano, nos intenta vender Nivea aderezando la cosa con su frase de la noche: 'Yo sólo sé que sois guapísimas'. Sapiencia infinita, la suya.
Tras varias descalificaciones, llega el momento de discurso de las seis finalistas. Pasada la época en que las Misses demostraban un encefalograma plano profundo tras haber sido preguntadas por el jurado, desde hace un par de años optan por darles un minuto de speech libre. Con cuchillo de Albacete en mano y babilla psicopática en las comisuras, subo el volumen de la tele y me afano en no perderme nada. La situación me recuerda a la escena de Miss Agente Especial en la que Sandra Bullock parodia a las Misses diciendo aquello de: 'Deseo la paz en el mundo.'
Comienzan sus discursos y yo me derrumbo en ese mismo instante. Forjo en mi mente un proyecto de ley que asegure la eutanasia obligatoria a las Misses en cuanto abran la boca. Dos discursos más tarde, me planteo si es factible el transplante de hemisferios cerebrales de simios a humanos. Sólo es una duda. Llega el turno de la última, Miss Sevilla , todo un referente en estos certámenes. Sollozos y agradecimientos a sus compañeras, bla bla bla. Pero remata con una frase histórica a lo 'I have a dream' : 'Y a los dirigentes que están en el más alto poder, (titubeo) (snif) decirles que (doble titubeo) (snif) (lágrima) actúen con templanza, (vacío mental) que (titubeo explícito con 'eeeeh' incluído) tienen a mucha gente detrás (momento 'qué hago yo en este escenario) en consecuencia'. Las opciones eran aplaudir o ponerle un piso. Yo opté por iniciar una recogida de firmas on line que aseguren un puesto digno para esta chica. Algo como la Secretaría Gral. de la ONU. En breve, colgaré la URL.

Finalmente, se alza con el título Miss Girona, merecidamente, bajo el comentario de mi padre: 'Miss PicoDePavo... dónde esté la de A Coruña...'
En fin, que echo de menos al embajador ruso y sus sencillas cuestiones mundanas. ¿Quién no sabe decir algo de Rusia?... Y no, no vale 'Vodka' como respuesta.
Me he revelado como un auténtico seguidor/detractor de este tipo de Galas, a partes iguales. ¿Podré innovar y hacer un oficio de ésto? Si los de GH lo han conseguido...
Debo decir, que aún siendo un hombre sabio, justo y tolerante, soy realista, amigos: los tópicos se cumplen. Esa es la verdad absoluta. De ahí que existan, ¿o no?
El menda, que no tenía especial intención de sentarse a ver palmitos, optó por dejarse llevar por la euforia 'bellezil' que reinó en mi casa este fin de semana, porque hay que ver qué orgullosos estaban mis padres de que el día anterior se hubiera llevado el gato al agua el maniquí coruñés. Y es que la tierra tira. Tanto es así, que aunque las representantes de las cuatro provincias gallegas sean fetos maquillados, siempre oiré lo de: 'pues esa chavaluca que salada es, oye'

Segundo: una Gala sin Luis María Ansón al frente del jurado, piropeando e intentando arrimar la cebolleta con las tipas, no es lo mismo, francamente, no lo es.
Viendo el panorama desolador, me dedico a deambular por casa hasta que llega a mis oídos que ha ocurrido un fallo en la primera descalificación. Ju, ju, ju. Poco tarda en venir a la cabeza de todos el olor a la palabra 'tongo'. Veo a la ex-Miss María José Suárez indignada al frente del cotarro -que por cierto se me hace raro verla sin estar escoltada por Juncal Rivero y Macario-. Fallo informático, alegan. Puaf, la estrategia Ana Rosa ya está demodé. Se solventa y sigue adelante. Pelma García y Oscar Martínez (hay que ver lo que se parece a la familia Aragón) animan el asunto. Desde el backstage, Marta Torné y Su Culo. Lo siento mucho, pero así es. Con esas dimensiones culares aquello cobra vida y derechos de tener DNI propio. Pues eso, la dueña de Su Culo, que es algo así como la versión femenina de Carlos Lozano, nos intenta vender Nivea aderezando la cosa con su frase de la noche: 'Yo sólo sé que sois guapísimas'. Sapiencia infinita, la suya.
Tras varias descalificaciones, llega el momento de discurso de las seis finalistas. Pasada la época en que las Misses demostraban un encefalograma plano profundo tras haber sido preguntadas por el jurado, desde hace un par de años optan por darles un minuto de speech libre. Con cuchillo de Albacete en mano y babilla psicopática en las comisuras, subo el volumen de la tele y me afano en no perderme nada. La situación me recuerda a la escena de Miss Agente Especial en la que Sandra Bullock parodia a las Misses diciendo aquello de: 'Deseo la paz en el mundo.'
Comienzan sus discursos y yo me derrumbo en ese mismo instante. Forjo en mi mente un proyecto de ley que asegure la eutanasia obligatoria a las Misses en cuanto abran la boca. Dos discursos más tarde, me planteo si es factible el transplante de hemisferios cerebrales de simios a humanos. Sólo es una duda. Llega el turno de la última, Miss Sevilla , todo un referente en estos certámenes. Sollozos y agradecimientos a sus compañeras, bla bla bla. Pero remata con una frase histórica a lo 'I have a dream' : 'Y a los dirigentes que están en el más alto poder, (titubeo) (snif) decirles que (doble titubeo) (snif) (lágrima) actúen con templanza, (vacío mental) que (titubeo explícito con 'eeeeh' incluído) tienen a mucha gente detrás (momento 'qué hago yo en este escenario) en consecuencia'. Las opciones eran aplaudir o ponerle un piso. Yo opté por iniciar una recogida de firmas on line que aseguren un puesto digno para esta chica. Algo como la Secretaría Gral. de la ONU. En breve, colgaré la URL.

Finalmente, se alza con el título Miss Girona, merecidamente, bajo el comentario de mi padre: 'Miss PicoDePavo... dónde esté la de A Coruña...'
En fin, que echo de menos al embajador ruso y sus sencillas cuestiones mundanas. ¿Quién no sabe decir algo de Rusia?... Y no, no vale 'Vodka' como respuesta.
Soy débil... (Bienvenido, Mr. Oscar VOL II)
He de reconocerlo. No me pude resistir. Caí como un bobalicón en las redes del fanatismo cinéfiloestatuillero (descuidad, los de la RAE no se dejan caer por aquí). Uno se hace el digno y luego... nada. Y varios días me ha costado digerir lo visto, que hasta hoy no hago acto de presencia, mis idolatrados seguidores (¿no se supone que debe ser al revés?) .
Siendo objetivos y sinceros, uno ya se empieza a sentir un cabrón de tomo y lomo. Un verdadero CABRÓN. Sí, sí... no hay problema en admitirlo.
Todo tiene lugar cuando me apoltrono en la silla, ante la pantalla, para destripar cada detalle de la ceremonia y reírme del prójimo... ese punto antiyankie que tenemos todos, supongo. Unos reparten peganitillas y gritan a coro 'NO A LA GUERRA' y yo rajo de los actorcillos estos de la colina del letrero blanco. Cada uno a lo suyo, ¿o no?
La madrugada de los Oscar, uno que es pobre(véase el post anterior) y no dispone de Channel+, los siguió por la radio, que también tiene su encanto( ...) -qué decir, sino- hasta que me quedé sopa a eso de las 5. Al día siguiente te inundan con imágenes y comentarios hasta la saturación; pero no es lo mío. Lo mejor es esperar al resumen en abierto del Plus, para irte a dormir a gusto.
Empieza la ceremonia. El Chris Rock haciendo gracietas de negros. Bien. Es como poner a Arévalo en los Goya contando chistes de gangosos y leperos. El pobrecillo traductor, que se tituló en Home English, no pillaba una, claro. Más triste lo de la otra traductora, que intentaba poner voces, imitando al presentador de turno (lo intentó hasta con Edna, la diseñadora de 'Los Increíbles'). Bonita, que te están oyendo miles de personas. Ten un poco de amor propio. Discursos y premios más o menos aceptables. De súbito, ante mi sorpresa, plantan a los nominados en el escenario y designan al ganador ante la mirada de los espectadores. Me retrotraí a la más pura época OT: os juro que por un momento me esperé ver a Chenoa brincando al ritmo del 'It's raining man'.

No le dan el Oscar a Vigalondo, lástima. Pero por una parte me alegro. Es el típico graciosete que dices: 'anda, mira que chispa tiene' pero que a la media hora te apetece ofrecerle una mano de hostias.

Avanza la gala y llega el turno de interpretar las canciones. Beyoncé cantó tres de los temas. Criminal y mortal, su francés. Igualita a ZP en la Asamblea Nacional. Eso, sí: la mujer se esforzó, no veas que lío. Cantar en otro idioma rodeada de un coro de niños obesos para a continuación tener al Lloyd Webber, momificado, sentado al piano tocando la canción de 'El Fantasma de la ópera'...eso acojona, aunque no os lo creais. Entiendo, pues el stress de esa mujer, allí en backstage, con cuatro vestidos diferentes, rodeada de cincuenta mosntruítos con sobrepeso, preguntando en franchute a Prince: '¿Y tú, has visto mis bragas?'
Banderas y Santana en acción con la canción de Drexler. Éstos sin duda ensayaron a ritmo de coñac en el hall. Antoñito se me marcó un engendro de bulería con toques a lo 'Desperado' mientras el otro, a su bola, tocaba 'La Cumparsita'. Y van, y le dan el Oscar a Drexler. Lo mejor de la gala. Nunca una polémica ha sido tan rentable: premio ganado, popularidad in crescendo, contactos hollywoodienses y finalmente cantó. Qué listo, Jorgito.

Cosas como éstas hacen a uno mejor persona. No me he podido contener y esta tarde lo he hecho. En pleno Carrefour, he arrebatado la fregona a la limpiadora, he girado levemente mi cabeza y susurrando sonriente he cantado: Clavo mi remo en el agua.... Enseguida las de charcutería me han secundado, salchichón en ristre:"...llevo tu remo en el mío...". Se han unido los de información por megafonía: '...creo haber visto una luz... al otro lado del río...' ¡Todos juntos! Remaaaaa... remaaa...re-e-e-máaa... Magistral. Irrepetible. El Madison Square Garden hubiera enmudecido a nuestro lado. De repente, los hombres de negro se acercaron. 'Traen el Oscar', pensé. Lástima que optasen por hacer entrega de toletazos craneales.
Siendo objetivos y sinceros, uno ya se empieza a sentir un cabrón de tomo y lomo. Un verdadero CABRÓN. Sí, sí... no hay problema en admitirlo.
Todo tiene lugar cuando me apoltrono en la silla, ante la pantalla, para destripar cada detalle de la ceremonia y reírme del prójimo... ese punto antiyankie que tenemos todos, supongo. Unos reparten peganitillas y gritan a coro 'NO A LA GUERRA' y yo rajo de los actorcillos estos de la colina del letrero blanco. Cada uno a lo suyo, ¿o no?
La madrugada de los Oscar, uno que es pobre(véase el post anterior) y no dispone de Channel+, los siguió por la radio, que también tiene su encanto( ...) -qué decir, sino- hasta que me quedé sopa a eso de las 5. Al día siguiente te inundan con imágenes y comentarios hasta la saturación; pero no es lo mío. Lo mejor es esperar al resumen en abierto del Plus, para irte a dormir a gusto.
Empieza la ceremonia. El Chris Rock haciendo gracietas de negros. Bien. Es como poner a Arévalo en los Goya contando chistes de gangosos y leperos. El pobrecillo traductor, que se tituló en Home English, no pillaba una, claro. Más triste lo de la otra traductora, que intentaba poner voces, imitando al presentador de turno (lo intentó hasta con Edna, la diseñadora de 'Los Increíbles'). Bonita, que te están oyendo miles de personas. Ten un poco de amor propio. Discursos y premios más o menos aceptables. De súbito, ante mi sorpresa, plantan a los nominados en el escenario y designan al ganador ante la mirada de los espectadores. Me retrotraí a la más pura época OT: os juro que por un momento me esperé ver a Chenoa brincando al ritmo del 'It's raining man'.

No le dan el Oscar a Vigalondo, lástima. Pero por una parte me alegro. Es el típico graciosete que dices: 'anda, mira que chispa tiene' pero que a la media hora te apetece ofrecerle una mano de hostias.

Avanza la gala y llega el turno de interpretar las canciones. Beyoncé cantó tres de los temas. Criminal y mortal, su francés. Igualita a ZP en la Asamblea Nacional. Eso, sí: la mujer se esforzó, no veas que lío. Cantar en otro idioma rodeada de un coro de niños obesos para a continuación tener al Lloyd Webber, momificado, sentado al piano tocando la canción de 'El Fantasma de la ópera'...eso acojona, aunque no os lo creais. Entiendo, pues el stress de esa mujer, allí en backstage, con cuatro vestidos diferentes, rodeada de cincuenta mosntruítos con sobrepeso, preguntando en franchute a Prince: '¿Y tú, has visto mis bragas?'
Banderas y Santana en acción con la canción de Drexler. Éstos sin duda ensayaron a ritmo de coñac en el hall. Antoñito se me marcó un engendro de bulería con toques a lo 'Desperado' mientras el otro, a su bola, tocaba 'La Cumparsita'. Y van, y le dan el Oscar a Drexler. Lo mejor de la gala. Nunca una polémica ha sido tan rentable: premio ganado, popularidad in crescendo, contactos hollywoodienses y finalmente cantó. Qué listo, Jorgito.

Cosas como éstas hacen a uno mejor persona. No me he podido contener y esta tarde lo he hecho. En pleno Carrefour, he arrebatado la fregona a la limpiadora, he girado levemente mi cabeza y susurrando sonriente he cantado: Clavo mi remo en el agua.... Enseguida las de charcutería me han secundado, salchichón en ristre:"...llevo tu remo en el mío...". Se han unido los de información por megafonía: '...creo haber visto una luz... al otro lado del río...' ¡Todos juntos! Remaaaaa... remaaa...re-e-e-máaa... Magistral. Irrepetible. El Madison Square Garden hubiera enmudecido a nuestro lado. De repente, los hombres de negro se acercaron. 'Traen el Oscar', pensé. Lástima que optasen por hacer entrega de toletazos craneales.