Me gusta el furrrrbol
No me gusta el futbol. Nada de nada. Pero, jugarlo, de vez en cuando, y sin responsabilidad alguna, es divertido; lo reconozco.
Empezamos jugando un partidillo, tres contra tres. La profe, un compañero y yo formamos el team ganador. 4-3 resultado final. Unos cuantos goles bien bonitos, con su desmarque y todo - lo que hay que ver- y algunos tiros fuera de puerta.
Pasamos a los estiramientos. Y despues seguimos ejercitando las posturas de la silla, pero con mas variaciones. Con todas las variaciones. Cambios de ritmo, de motores, con repeticiones… Después salimos “al escenario” de dos en dos, y con musica de fondo, lo vamos ejecutando. Somos impares, asi que hace falta “un voluntario” que repita. Me ofrezco.
Que confianza tengo ya con mi silla.
Para final de trimestre tenemos “proyecto de fin de curso". Hay varios papelitos doblados en la mesa. “Coje uno". Lo cojo y lo abro. Contiene una palabra. “Para el dia 16, preparar algo con lo que consigais expresar esa palabra".
Ale. Hay tarea. La palabrita se las trae. Pero bueno. Seguro que en el inmsonio de esta noche empiezan a salir las palabras. Me propongo escribir (y pedir a mis amigos que escriban) todo lo que les invoque la palabra. Lo que les haga expresar. Lo que me haga expresar. Iré apuntandolo todo, a ver que forma va tomando.
Empezamos jugando un partidillo, tres contra tres. La profe, un compañero y yo formamos el team ganador. 4-3 resultado final. Unos cuantos goles bien bonitos, con su desmarque y todo - lo que hay que ver- y algunos tiros fuera de puerta.
Pasamos a los estiramientos. Y despues seguimos ejercitando las posturas de la silla, pero con mas variaciones. Con todas las variaciones. Cambios de ritmo, de motores, con repeticiones… Después salimos “al escenario” de dos en dos, y con musica de fondo, lo vamos ejecutando. Somos impares, asi que hace falta “un voluntario” que repita. Me ofrezco.
Que confianza tengo ya con mi silla.
Para final de trimestre tenemos “proyecto de fin de curso". Hay varios papelitos doblados en la mesa. “Coje uno". Lo cojo y lo abro. Contiene una palabra. “Para el dia 16, preparar algo con lo que consigais expresar esa palabra".
Ale. Hay tarea. La palabrita se las trae. Pero bueno. Seguro que en el inmsonio de esta noche empiezan a salir las palabras. Me propongo escribir (y pedir a mis amigos que escriban) todo lo que les invoque la palabra. Lo que les haga expresar. Lo que me haga expresar. Iré apuntandolo todo, a ver que forma va tomando.
Agua, Aire, Tierra y Fuego
Brrr que frio hace. Se hace duro venir a estas horas, cuando es ya de noche - profunda casi - y el aire esta helado. El pensamiento “con lo bien que se tiene que estar en casa” se está instalando como habitual cada vez que subo los escalones del edificio. Luego se me pasa al instante, en cuanto cruzo la mirada con alguien de clase.
Hoy comenzamos con un ejercicio de respiración. Tumbados, respiramos abdominalmente mientras vamos moviendo lentamente un brazo o una pierna. Seguimos con calentamientos , los de siempre, calentando articulaciones, olvidando los rollos del dia, centrandonos. El saludo al sol completa esta fase inicial.
Hoy volvemos a las posturas de las sillas. Las hacemos, cada uno con su silla, y nos pide que lo hagamos, pero cambiando el “motor". Que nos lleve la cabeza, o la pierna, o el hombro. Que los movimientos sean guiados por una de las extremidades… y que modifiquemos el ritmo. A camara lenta, rapido…unas posturas de una manera, otras de otra…. sin fijar nada, solo experimentando con esto y lo otro. Al principio me noto rigida, las posturas salen como fotos fijas. Como el otro dia cuando me puse nerviosa. Pero, el rato va pasando (estamos muchos minutos con esto), y, cada vez, estoy mas suelta. Me vuelvo a dejar llevar (el problema va a ser que me auto-ato mucho) y me empieza a gustar mucho lo que va saliendo. Mucho.
Nos pide que lo hagamos en parejas, “escuchando al otro". Aunque no le veas, le percibes. Y si tu compañero va lento, o vas lento tb, o haces lo contrario. La cuestion es ESCUCHAR. estar abierto a percibir, y dejar que el cuerpo actue segun lo que esta escuchando. La profe observa a mi compañero y mi. Luego confesará que ha visto escenas preciosas, con mucho significado, sólo observando lo que ibamos creando cada uno con sus posturas, reaccionando y escuchando al otro. Endorphine-Up. Voy a patentar el nombre.
Nos pone deberes: observar los elementos. Agua, Aire, Tierra y Fuego.
Hoy comenzamos con un ejercicio de respiración. Tumbados, respiramos abdominalmente mientras vamos moviendo lentamente un brazo o una pierna. Seguimos con calentamientos , los de siempre, calentando articulaciones, olvidando los rollos del dia, centrandonos. El saludo al sol completa esta fase inicial.
Hoy volvemos a las posturas de las sillas. Las hacemos, cada uno con su silla, y nos pide que lo hagamos, pero cambiando el “motor". Que nos lleve la cabeza, o la pierna, o el hombro. Que los movimientos sean guiados por una de las extremidades… y que modifiquemos el ritmo. A camara lenta, rapido…unas posturas de una manera, otras de otra…. sin fijar nada, solo experimentando con esto y lo otro. Al principio me noto rigida, las posturas salen como fotos fijas. Como el otro dia cuando me puse nerviosa. Pero, el rato va pasando (estamos muchos minutos con esto), y, cada vez, estoy mas suelta. Me vuelvo a dejar llevar (el problema va a ser que me auto-ato mucho) y me empieza a gustar mucho lo que va saliendo. Mucho.
Nos pide que lo hagamos en parejas, “escuchando al otro". Aunque no le veas, le percibes. Y si tu compañero va lento, o vas lento tb, o haces lo contrario. La cuestion es ESCUCHAR. estar abierto a percibir, y dejar que el cuerpo actue segun lo que esta escuchando. La profe observa a mi compañero y mi. Luego confesará que ha visto escenas preciosas, con mucho significado, sólo observando lo que ibamos creando cada uno con sus posturas, reaccionando y escuchando al otro. Endorphine-Up. Voy a patentar el nombre.
Nos pone deberes: observar los elementos. Agua, Aire, Tierra y Fuego.
Not today
Dia chungo en el curro. Muchas cosas, mucho papeleo, muchos problemas. Sólo quiero irme a casa y descansar.
PJ Harvey, me pones nerviosa
Nuestra tutora vuelve a clase. Enseguida nos preguntá que hicimos el otro dia - que curiosidad tiene jejej- .
Intento dejar caer lo novedosos y atractivos que eran esos ejercicios con texto, con literatura, con escritura. A ver si me pilla la indirecta. Que si, que es genial aprender a expresar con el cuerpo, que es imprescindible para el teatro, que lo voy a agradecer…. pero culquier pequeñito texto es una alegria para el cuerpo!.
Jugamos a cojernos. Ey, hoy no me pillan. Ando mas al loro que nunca. Ni se me acercan. Que bien, que bien.
Calentamos y hacemos el saludo al sol.
El siguiente ejercicio fortalece la confianza. De parejas, uno sujeta al otro mientras va cayendo al suelo. Consiste en dejarse caer, pero confiando en que tu compañero te va guiando hasta el suelo y no va a dejarte caer a plomo. Para no estar siempre con la misma persona (y eso que gracias a lo que sea, no hay esos rollos de parejitas de “yo me pongo con tal siempre") vamos caminando, y cuando nos apetece, cojemos a alguien y lo ayudamos a caer al suelo. Lentamente.
Pasamos a un ejercicio de posturas. Como aquel dia de las posturas “sexys". Pero, nos da una silla a cada uno, y nos ponemos a practicar maneras de sentarnos en la silla. Experimentamos. Tumbados con la silla encima, pasando por entre el respaldo y el asiento, la silla plegada, tumbada, sentados encima de los hierros…. Da tiempo para todo tipo de experimentaciones. Mi silla es rosa. Blandita. Se pliega en dos, haciendo mucho ruido. Le falta un enganche del asiento, asi que nada de sentarse a lo bruto.
Ahora nos pone musiquita. Vamos a hacer las posturas de dos en dos. Observo a varios de mis compañeros (con otras sillas, no son todas iguales; Las hay de tela, de mimbre….).Van saliendo cosas majas. Hoy, no se porqué, me estoy quedando de los ultimos en salir. Normalmente, salgo enseguida, si no la primera. Pero no estoy muy animadilla hoy…..
Salgo, empieza un tema de PJ Harvey . Bueno, genial, me viene bien para mi rutina de posturas: son tristes ( me siento a horcajadas apoyando la cabeza en el asiento) repentinas (caigo de golpe al suelo llevandome conmigo la silla y representando en el suelo la postura de estar sentado) suplicantes (voy detras de la silla arrastrandome por el suelo hasta que la alcanzo) dolorosas ( me siento encima de la estructura metalica de la silla, vencida y volcada en el suelo). Pero me pongo nerviosa;nerviosa de tener temblor en los brazos, de no controlar. Es la primera vez que me pasa en clase. El primer dia estuve nerviosa, pero por empezar algo nuevo. En los ejercicios me dejo llevar, improviso, y nunca le doy demasiada importancia. Pero hoy, no se porque, me he dado cuenta de que me estaban mirando. ¿Será que estos desconocidos estan dejando de ser desconocidos y me empieza a importar lo que piensen al verme? Buf, desecho el pensamiento de inmediato. El temblor ha de ser visible, pero me autoconvenzo de que no pasa nada, respiro - habia dejado de hacerlo- y a la mitad de la “representacion” se me pasa. Nadie lo ha notado, pero uf…. Al menos he tenido algo de esa “templanza” que deben de tener los actores….seguir pase lo que pase, improvisar si algo sale mal….
Debe de ser el día: poco animada, desconcentrada…con nervios…..
Intento dejar caer lo novedosos y atractivos que eran esos ejercicios con texto, con literatura, con escritura. A ver si me pilla la indirecta. Que si, que es genial aprender a expresar con el cuerpo, que es imprescindible para el teatro, que lo voy a agradecer…. pero culquier pequeñito texto es una alegria para el cuerpo!.
Jugamos a cojernos. Ey, hoy no me pillan. Ando mas al loro que nunca. Ni se me acercan. Que bien, que bien.
Calentamos y hacemos el saludo al sol.
El siguiente ejercicio fortalece la confianza. De parejas, uno sujeta al otro mientras va cayendo al suelo. Consiste en dejarse caer, pero confiando en que tu compañero te va guiando hasta el suelo y no va a dejarte caer a plomo. Para no estar siempre con la misma persona (y eso que gracias a lo que sea, no hay esos rollos de parejitas de “yo me pongo con tal siempre") vamos caminando, y cuando nos apetece, cojemos a alguien y lo ayudamos a caer al suelo. Lentamente.
Pasamos a un ejercicio de posturas. Como aquel dia de las posturas “sexys". Pero, nos da una silla a cada uno, y nos ponemos a practicar maneras de sentarnos en la silla. Experimentamos. Tumbados con la silla encima, pasando por entre el respaldo y el asiento, la silla plegada, tumbada, sentados encima de los hierros…. Da tiempo para todo tipo de experimentaciones. Mi silla es rosa. Blandita. Se pliega en dos, haciendo mucho ruido. Le falta un enganche del asiento, asi que nada de sentarse a lo bruto.
Ahora nos pone musiquita. Vamos a hacer las posturas de dos en dos. Observo a varios de mis compañeros (con otras sillas, no son todas iguales; Las hay de tela, de mimbre….).Van saliendo cosas majas. Hoy, no se porqué, me estoy quedando de los ultimos en salir. Normalmente, salgo enseguida, si no la primera. Pero no estoy muy animadilla hoy…..
Salgo, empieza un tema de PJ Harvey . Bueno, genial, me viene bien para mi rutina de posturas: son tristes ( me siento a horcajadas apoyando la cabeza en el asiento) repentinas (caigo de golpe al suelo llevandome conmigo la silla y representando en el suelo la postura de estar sentado) suplicantes (voy detras de la silla arrastrandome por el suelo hasta que la alcanzo) dolorosas ( me siento encima de la estructura metalica de la silla, vencida y volcada en el suelo). Pero me pongo nerviosa;nerviosa de tener temblor en los brazos, de no controlar. Es la primera vez que me pasa en clase. El primer dia estuve nerviosa, pero por empezar algo nuevo. En los ejercicios me dejo llevar, improviso, y nunca le doy demasiada importancia. Pero hoy, no se porque, me he dado cuenta de que me estaban mirando. ¿Será que estos desconocidos estan dejando de ser desconocidos y me empieza a importar lo que piensen al verme? Buf, desecho el pensamiento de inmediato. El temblor ha de ser visible, pero me autoconvenzo de que no pasa nada, respiro - habia dejado de hacerlo- y a la mitad de la “representacion” se me pasa. Nadie lo ha notado, pero uf…. Al menos he tenido algo de esa “templanza” que deben de tener los actores….seguir pase lo que pase, improvisar si algo sale mal….
Debe de ser el día: poco animada, desconcentrada…con nervios…..
La nueva profe
Hoy tenemos nueva profe. No es que vaya a ser la tónica habitual; nuestra profe de siempre tiene una obra de teatro que ensayar: el fin de semana la representan en varios lugares. Es una obra que ya llevan años con ella, recorriendo el pais, y no sólo el pais, sino también otros territorios , europeos y americanos. Me alegra saber que nuestra tutora está en activo. Y acudo a clase con esa incertidumbre de no saber qué sorpresas nos deparará la noche.
Llego a la puerta y me encuentro a varios de mis compañeros esperando. Y es casi la hora. Charlamos y nos reimos. Intentamos deducir quien es mirándo y examinando a todas las chicas que pasan por la zona. No pasan muchas: es de noche y hace mucho frío, y la zona donde estamos en un conjunto de calles que organizan parcelas de vida, parcelas de villas con jardines, cortacespeds y luces en las cocinas.
Empezamos calentando. Y hoy calentamos también la voz. Emitimos ruidos, emitimos nuestros nombres utilizando solo las consonantes. Quedan cosas muy curiosas. Nos pone musica - un poco pachangera para mi gusto- y nos incita a caminar y a saludarnos entre nosotros. “Hola". “Hola". Cada vez nos hace mas gracia, y nos saludamos con mas alegria. Pasamos un buen rato calentando asi.
Esta profe le da mas importancia al texto. Se nota porque , aparte de “calentar la voz", nos lee un poema largo y duro , titulado La Paliza. No recuerdo el nombre del autor, aunque intenté quedarme con el, e incluso lo repetí mentalmente a la salida. Como otros recuerdos, se desvanecen en la noche y los pierdo en el limbo; a la mañana nunca aparecen. Ella nos pide que le pongamos banda sonora al poema. Mis compañeros dan golpes contra el suelo al terminar las frases: yo decido hacer un fondo. Hago un ritmo suave contra la madera. Es una letania, se convierte en el ritmo del tambor de una procesion. Es lo que me incita.
Continuamos con el circulo de “los contadores de historias". Uno empieza la historia, el siguiente la continua. Empieza ella. “Caminaba por la calle en un dia frio, lluvioso, gris…[…]". Segun el circulo, soy la ultima. Escucho como la historia toma diferentes rumbos al ir pasando de persona en persona. Los estilos al contarlos son bastante conversacionales, es decir, cuentan la historia como cuando cuentas una anecdota a alguien. Utilizas pocas descripciones, te centras en contar lo que has hecho. El estilo de la profe al empezar era muchisimo mas literario. Cuando me toca el turno, intento hacerlo asi. ” Cuando abri los ojos en el interior del coche, percibi una difusa sombra en el exterior.Apenas se desdibujaba entre la densa niebla. Salí, y poco a poco me dí cuenta de quien eras. Eras […] ” . Empezé a añadir detalles que habia oido en los capitulos de mis compañeros, para acabar lo mas literario que pude. Me encantó el silencio posterior. Y más el “que bonito final” que oi de algunos compañeros. Y que decir de la expresion de la profe.
El nivel está subiendo mucho. Me cuesta mas trabajo tener ideas, aunque me dejo llevar y a ver que pasa. Asi que estos momentos me suben mi autoestima (de la cual siempre tengo dudas)….
Acabamos la clase con 9 papeles en blanco en el suelo (hoy somos 9). Podemos escribir en el lo que queramos. Despues, pasamos al siguiente papel, hasta que todos escribimos en todos. El resultado es excepcional. En algunas hojas, un comentario sigue al otro, es una reaccion. En otras, es un comentario. Y otras, un ejercicio de sinceridad emocional de todos los que estamos alli. Me hubiera encantado quedarme con alguna y transcribirla aqui, pero ella se las ha llevado. Quiere leerlas….
Llego a la puerta y me encuentro a varios de mis compañeros esperando. Y es casi la hora. Charlamos y nos reimos. Intentamos deducir quien es mirándo y examinando a todas las chicas que pasan por la zona. No pasan muchas: es de noche y hace mucho frío, y la zona donde estamos en un conjunto de calles que organizan parcelas de vida, parcelas de villas con jardines, cortacespeds y luces en las cocinas.
Empezamos calentando. Y hoy calentamos también la voz. Emitimos ruidos, emitimos nuestros nombres utilizando solo las consonantes. Quedan cosas muy curiosas. Nos pone musica - un poco pachangera para mi gusto- y nos incita a caminar y a saludarnos entre nosotros. “Hola". “Hola". Cada vez nos hace mas gracia, y nos saludamos con mas alegria. Pasamos un buen rato calentando asi.
Esta profe le da mas importancia al texto. Se nota porque , aparte de “calentar la voz", nos lee un poema largo y duro , titulado La Paliza. No recuerdo el nombre del autor, aunque intenté quedarme con el, e incluso lo repetí mentalmente a la salida. Como otros recuerdos, se desvanecen en la noche y los pierdo en el limbo; a la mañana nunca aparecen. Ella nos pide que le pongamos banda sonora al poema. Mis compañeros dan golpes contra el suelo al terminar las frases: yo decido hacer un fondo. Hago un ritmo suave contra la madera. Es una letania, se convierte en el ritmo del tambor de una procesion. Es lo que me incita.
Continuamos con el circulo de “los contadores de historias". Uno empieza la historia, el siguiente la continua. Empieza ella. “Caminaba por la calle en un dia frio, lluvioso, gris…[…]". Segun el circulo, soy la ultima. Escucho como la historia toma diferentes rumbos al ir pasando de persona en persona. Los estilos al contarlos son bastante conversacionales, es decir, cuentan la historia como cuando cuentas una anecdota a alguien. Utilizas pocas descripciones, te centras en contar lo que has hecho. El estilo de la profe al empezar era muchisimo mas literario. Cuando me toca el turno, intento hacerlo asi. ” Cuando abri los ojos en el interior del coche, percibi una difusa sombra en el exterior.Apenas se desdibujaba entre la densa niebla. Salí, y poco a poco me dí cuenta de quien eras. Eras […] ” . Empezé a añadir detalles que habia oido en los capitulos de mis compañeros, para acabar lo mas literario que pude. Me encantó el silencio posterior. Y más el “que bonito final” que oi de algunos compañeros. Y que decir de la expresion de la profe.
El nivel está subiendo mucho. Me cuesta mas trabajo tener ideas, aunque me dejo llevar y a ver que pasa. Asi que estos momentos me suben mi autoestima (de la cual siempre tengo dudas)….
Acabamos la clase con 9 papeles en blanco en el suelo (hoy somos 9). Podemos escribir en el lo que queramos. Despues, pasamos al siguiente papel, hasta que todos escribimos en todos. El resultado es excepcional. En algunas hojas, un comentario sigue al otro, es una reaccion. En otras, es un comentario. Y otras, un ejercicio de sinceridad emocional de todos los que estamos alli. Me hubiera encantado quedarme con alguna y transcribirla aqui, pero ella se las ha llevado. Quiere leerlas….
Molto vivace
Somos impares. ¿Con quién me toca en el primer ejercicio? Con la profe. En cualquier curso, en cualquier ejercicio, si te toca con el/la profe, aprenderás mejor, peeeero, tendrás la tensión propia del momento. ¿Y con que empezamos hoy? No sé si os acordareís de aquel ejercicio donde, a ritmo de la opera, pintábamos un imaginario lienzo. Uno de los integrantes de cada pareja artística ha de sentarse a horcajadas en una silla ( como Liza Minelli en Cabaret ) , y, mientras suena la música, el otro, de pie, ha de “pintar” en su espalda. Y con ritmo. Nada de masajitos y plim. Yo me siento la primera.Me siento, me reclino y apoyo la cabeza en mis brazos. A ver que sale de aquí.
Suena un alegro ma non troppo (juraría que es Vivaldi; maybe El Verano) y noto las manos en mi espalda. Se mueven arriba y abajo, izquierda y derecha, mientras suenan los acordes. Empieza a ser relajante. Uy, cambia el ritmo;molto vivace. Pinta con los brazos, con el subidoncillo hay tambien pequeños empujones firmes. Vuelve el tempo tranquilo. Toques mas suaves. También por los muslos. Y el cuello. Caramba. Pasan los minutos. Vuelve a ser muy relajante. La música baja su volumen y se acerca al silencio.
Bueno, ahora me toca a mí. El ejercicio de aquel día - el de la opera- me había gustado mucho. Se me da bien seguir la música. Empezamos. Izquierda y derecha, arriba y abajo, lentos con la lentitud del adagio, rapidos en el presto, mas profundos en el crescendo, buen agarre en el fortissimo…. No me olvido de la nuca o de los muslos, y no sólo uso las manos; también entran en juego los antebrazos, el brazo entero.
Finaliza la música. Mi partenaire se levanta lentamente con gestos de haberse relajado en abundancia.
Pasamos a caminar -de nuevo- por un espacio delimitado, utilizando sólo las verticales y horizontales. Nada de caminar en diagonal. Todos a la vez. Nos pide proponer rutinas, y ver que pasa. Andamos y andamos. Veo a una compañera caminando en “cuadrado". Tres pasos y gira 90 grados. Tres pasos y gira 90 grados. Me coloco a unos pasos detras y la sigo haciendo lo mismo. Otro más se nos une. Está saliendo algo, ya que el resto de compañeros, o se estan uniendo, o forman una antítesis en otra esquina, permaneciendo quietos. Que bueno, por fin nos sale algo en este ejercicio. Y es todo improvisado al 100%!!. Seguimos. Intento fijarme en el resto, no sea que haya una rutina clara y no me de cuenta. Intento proponer algo. Me quedo quieta. Un compañero se acerca y nos quedamos uno enfrente del otro. Eso en sí es una rutina. Pero no encaja con el resto. Podía haber surgido algo, pero no ha sido así. Seguimos. Así durante muchos minutos. Observo alguna otra propuesta, pero no sé muy bien como unirme a ella. Veo otra más, e intento hacer una antítesis. Van saliendo cositas, es un gran avance!!
Me acerco a por mi semper fidelis botellín de agua. Mientras colocan los bancos en posición de platea. La profe me nombra. “Ya que estás ahi, empieza tú.” Ale, hoy soy la conejillo de indias,jejej. “Vas a salir al pasillo, cierras la puerta, y te tomas el tiempo que necesites. Luego entras, caminas hasta nosotros, te paras y nos miras uno por uno. Cuando acabes, regresas al pasillo". “El resto - dice dirigiendose a los demás - sólo tendreís que intentar hacérselo más fácil, asi que nada de risas o gestos".
Vale, me voy al pasillo.
Brrrr, que diferencia de temperatura. Y que silencio.
¿Será esto lo que siente el actor detrás del escenario, momentos antes de salir a escena? ¿esa soledad, esa incertidumbre? .
Respiro profundo varias veces mientras agarro con firmeza el picaporte. Abro la puerta, pero permanezco sin cruzar su umbral. Miro a mis compañeros, que están en absoluto silencio, mirándome fijamente. Comienzo a caminar. Me acerco mirándoles un poco a todos. Llego. Me paro. Empiezo a mirar. Uno por uno. Con tiempo. Sin prisas. Voy bien, llevo 4 compañeros y mi cara no ha cambiado un ápice. Mi compañera L., 5ª en la fila del banco, me mira mientras su cara refleja el esfuerzo por mantenerse seria. Me hace mucha gracia su semblante comprimido, r0ja de la tensión, con lágrimas brotando de los ojos. Se me tensa la mandíbula. Ey, ey, empiezo a perder un poco el control. Separo ligeramente los labios y respiro mejor ( la congestión nasal tampoco ayuda mucho ) y la tensión se va. Paso a más compañeros. Cuando termino vuelvo a mirarles otra vez, pero sólo a los que más dificil me ha resultado. Me va el rollo fuerte, si. Pero que demonios, ya que veo que puede dominarse, intento forzar otro poco más. Después de la última miradita, me giro y camino hacia la puerta. No la cerraré sin otro giro y una última mirada en grupo . Suena el plum de la puerta al cerrarse, y juraría que también oigo mi palpitar. Pero un “muuuuuy bien, pero que muy bien!” se oye levemente tras la madera. Abro la puerta y me felicitan. Me rio comentando los momentos de tension, me rio comentando lo roja y a punto de explotar que estaba L. El resto de compañeros va pasando la prueba. No se demoran tanto en la mirada, pero todos aguantan el tipo. Si señor. Hoy hemos recibido una gran lección: la Templanza es una de las bases del actor.
Me cuentan que el otro día - el de mi baja por catarro- practicaron posturas de “equilibrio". Posturas donde aguantas el equilibrio (pierna arriba y brazos abiertos en plan Postura de la Grulla de Karate Kid, haciendo el pino,etc… lo que fue saliéndole a cada uno). Hoy seleccionamos 5 posturas -a mi me dejan que sea solo 4, que bien; eso si, me dejan solo 5 minutos para inventarme esas 4, jejeje - y después, con música de fondo, se van ejecutando. Semblante serio, templanza, si sale algo mal se improvisa. En el teatro, si algo no va como planeado, hay que conseguir que parezca planeado. Ejecutamos, y no sale mal del todo. Por hoy, ha sido todo.
Suena un alegro ma non troppo (juraría que es Vivaldi; maybe El Verano) y noto las manos en mi espalda. Se mueven arriba y abajo, izquierda y derecha, mientras suenan los acordes. Empieza a ser relajante. Uy, cambia el ritmo;molto vivace. Pinta con los brazos, con el subidoncillo hay tambien pequeños empujones firmes. Vuelve el tempo tranquilo. Toques mas suaves. También por los muslos. Y el cuello. Caramba. Pasan los minutos. Vuelve a ser muy relajante. La música baja su volumen y se acerca al silencio.
Bueno, ahora me toca a mí. El ejercicio de aquel día - el de la opera- me había gustado mucho. Se me da bien seguir la música. Empezamos. Izquierda y derecha, arriba y abajo, lentos con la lentitud del adagio, rapidos en el presto, mas profundos en el crescendo, buen agarre en el fortissimo…. No me olvido de la nuca o de los muslos, y no sólo uso las manos; también entran en juego los antebrazos, el brazo entero.
Finaliza la música. Mi partenaire se levanta lentamente con gestos de haberse relajado en abundancia.
Pasamos a caminar -de nuevo- por un espacio delimitado, utilizando sólo las verticales y horizontales. Nada de caminar en diagonal. Todos a la vez. Nos pide proponer rutinas, y ver que pasa. Andamos y andamos. Veo a una compañera caminando en “cuadrado". Tres pasos y gira 90 grados. Tres pasos y gira 90 grados. Me coloco a unos pasos detras y la sigo haciendo lo mismo. Otro más se nos une. Está saliendo algo, ya que el resto de compañeros, o se estan uniendo, o forman una antítesis en otra esquina, permaneciendo quietos. Que bueno, por fin nos sale algo en este ejercicio. Y es todo improvisado al 100%!!. Seguimos. Intento fijarme en el resto, no sea que haya una rutina clara y no me de cuenta. Intento proponer algo. Me quedo quieta. Un compañero se acerca y nos quedamos uno enfrente del otro. Eso en sí es una rutina. Pero no encaja con el resto. Podía haber surgido algo, pero no ha sido así. Seguimos. Así durante muchos minutos. Observo alguna otra propuesta, pero no sé muy bien como unirme a ella. Veo otra más, e intento hacer una antítesis. Van saliendo cositas, es un gran avance!!
Me acerco a por mi semper fidelis botellín de agua. Mientras colocan los bancos en posición de platea. La profe me nombra. “Ya que estás ahi, empieza tú.” Ale, hoy soy la conejillo de indias,jejej. “Vas a salir al pasillo, cierras la puerta, y te tomas el tiempo que necesites. Luego entras, caminas hasta nosotros, te paras y nos miras uno por uno. Cuando acabes, regresas al pasillo". “El resto - dice dirigiendose a los demás - sólo tendreís que intentar hacérselo más fácil, asi que nada de risas o gestos".
Vale, me voy al pasillo.
Brrrr, que diferencia de temperatura. Y que silencio.
¿Será esto lo que siente el actor detrás del escenario, momentos antes de salir a escena? ¿esa soledad, esa incertidumbre? .
Respiro profundo varias veces mientras agarro con firmeza el picaporte. Abro la puerta, pero permanezco sin cruzar su umbral. Miro a mis compañeros, que están en absoluto silencio, mirándome fijamente. Comienzo a caminar. Me acerco mirándoles un poco a todos. Llego. Me paro. Empiezo a mirar. Uno por uno. Con tiempo. Sin prisas. Voy bien, llevo 4 compañeros y mi cara no ha cambiado un ápice. Mi compañera L., 5ª en la fila del banco, me mira mientras su cara refleja el esfuerzo por mantenerse seria. Me hace mucha gracia su semblante comprimido, r0ja de la tensión, con lágrimas brotando de los ojos. Se me tensa la mandíbula. Ey, ey, empiezo a perder un poco el control. Separo ligeramente los labios y respiro mejor ( la congestión nasal tampoco ayuda mucho ) y la tensión se va. Paso a más compañeros. Cuando termino vuelvo a mirarles otra vez, pero sólo a los que más dificil me ha resultado. Me va el rollo fuerte, si. Pero que demonios, ya que veo que puede dominarse, intento forzar otro poco más. Después de la última miradita, me giro y camino hacia la puerta. No la cerraré sin otro giro y una última mirada en grupo . Suena el plum de la puerta al cerrarse, y juraría que también oigo mi palpitar. Pero un “muuuuuy bien, pero que muy bien!” se oye levemente tras la madera. Abro la puerta y me felicitan. Me rio comentando los momentos de tension, me rio comentando lo roja y a punto de explotar que estaba L. El resto de compañeros va pasando la prueba. No se demoran tanto en la mirada, pero todos aguantan el tipo. Si señor. Hoy hemos recibido una gran lección: la Templanza es una de las bases del actor.
Me cuentan que el otro día - el de mi baja por catarro- practicaron posturas de “equilibrio". Posturas donde aguantas el equilibrio (pierna arriba y brazos abiertos en plan Postura de la Grulla de Karate Kid, haciendo el pino,etc… lo que fue saliéndole a cada uno). Hoy seleccionamos 5 posturas -a mi me dejan que sea solo 4, que bien; eso si, me dejan solo 5 minutos para inventarme esas 4, jejeje - y después, con música de fondo, se van ejecutando. Semblante serio, templanza, si sale algo mal se improvisa. En el teatro, si algo no va como planeado, hay que conseguir que parezca planeado. Ejecutamos, y no sale mal del todo. Por hoy, ha sido todo.
aaaattttCHUSS!!!
Bueno, la batalla tiene evidente ganador esta noche.
Señor Catarro 2 - La menda 0.
Tumbing con “Todo lo demás", de Woody Allen.
Envio un mensajito de que no puedo ir. Me contestan con animos.
Señor Catarro 2 - La menda 0.
Tumbing con “Todo lo demás", de Woody Allen.
Envio un mensajito de que no puedo ir. Me contestan con animos.





