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El dia que me apunté a un curso de teatro
Me lancé sin saber que era lo que me esperaba...
Acerca de
Kathyuska: En el largo camino de conocerse a sí misma, se apunta a todo tipo de nuevas experiencias. La última, este curso de teatro, donde ama y odia, observa y actua.
Sindicación
 
Segunda clase
Parece ser que no soy la única que estaba acojonada por venir a este curso. He llegado a clase la primera (ey, me quedan aún buenas costumbres del colegio de monjas), y al poco tiempo han llegado otros compañeros míos con los que he empezado a hablar. ¿Estabaís nerviosos el otro día?- pregunto-.El otro día si, y hoy también estaba muerta de miedo antes de venir -me contesta una chica-. Sí, yo también- me contesta un chico.Y yo- me contesta el que faltaba-. Bueno, bien, eso me dá ánimos. Las penas compartidas son menos penas.
Se incorpora a nuestra conversación la profe. Uno de los chicos y yo estamos conversando sobre su trabajo, sus horarios… la profe comienza a cambiarse de ropa delante nuestro. Estoy dirigiéndome a ella en la conversación cuando se quita toda la parte de arriba. Wow - pienso yo - el mundo del teatro.
Sonrío por dentro - me sorprende, pero me parece genial tener esa naturalidad- y sigo hablando inténtando no apartar la vista de sus ojos. naturalidad,naturalidad.
Empezamos la clase en sí con estiramientos, respiraciones -me relajo- y nos ponemos en marcha con un juego infantil que todos conocen menos yo. ¿Qué pasa? ¿Me perdí en la infancia todos los juegos típicos? Es lo típico de soltar un nombre, el nombrado coje la pelota mientras los demás salen huyendo despavoridos, y después intenta lanzar la pelota y dar con ella a uno de ellos…. Si no lo consigues, te dan una letra de la palabra “burro". Pues bueno.Adivinar quién se lleva la primera y única palabra “burra". La menda. En fin, que le vamos a hacer. Ya sabía yo que mi dinamismo no iba a llevarme nunca a la élite del deporte de patio.
Proseguimos con un ejercicio de pasarnos la pelota unos a otros, repitiendo el nombre del destinatario. Así aprendemos los nombres. Apropiado ejercicio.Ya se me habían olvidado todos desde el martes pasado. Me doy cuenta de que falta gente. A lo mejor pensaron que ese curso no era lo suyo. Como yo.
Sólo que yo he vuelto. Le he echado un par. El jueguecito se complica usando dos pelotas. Me llevo algun que otro pelotazo en la cabeza (pero no soy la única, todos pringamos) y me falta capacidad de concentración en un par de ocasiones. Normal, mi mente siempre tiende a irse a otras cosas, haga lo que haga.
El siguiente ejercicio me encanta. La profe nos entrega un zapato a cada uno. Zapatos de vestuario (alrededor del salón donde hacemosel curso hay percheros con ropa, maniquíes, cajas con todo tipo de objetos que puedan ser usados en una función). Nos pide que los coloquemos en una zona, como si estuviesen encima de una balsa de papel, y tuviesen que estar armonicamente colocados para no hundir la balsa. Al primer intento los colocamos en circulo. Tras una sugerencia suya, uno de los zapatos se mueve al centro. Ahora nos pide que cada uno de nosotros nos coloquemos al lado del zapato que queramos. Ahora formamos un circulo, y uno de nosotros está en el centro de la balsa. “Comenzar a andar” - nos pide-. “Tendreís que parar todos a la vez, así que observaros, y no mireís los zapatos". No miro al suelo. Me tropiezo levemente con un zapato. Cuando vemos que el resto se acerca a un zapato, el resto buscamos el mas cercano y más o menos paramos al mismo tiempo. Lo repetimos varias veces.
Pero siempre paramos mas o menos al mismo tiempo. Asi que en una de esas, en vez de parar, sigo andando. El resto estan al lado de un zapato, dando pequeños pasos para no alejarse, y me miran como diciendo “a donde vas, hija, parate ya". La profe para el ejercicio. Y les pide al resto que exploremos lo que estaba sugiriendo yo. (estaba
sugiriendo algo, uff, que alivio, ya pensé que era la rarita de clase). Y probamos varias veces, y es curioso, y muy satisfactorio, como nos miramos mientras caminamos, y decidimos cuando pararnos, y cuando empezar, sólo intuyendo cuando deseamos hacerlo. Un ejercicio muy interesante. ¿Habeís jugado alguna vez al un,dos,tres pajarito ingles? Yo nunca habia jugado a nada con semejante denominación. “¿Pajarito inglés?” Se me ocurren varias cosas que pueden ser un “pajarito ingles", pero desde luego ninguna de ellas es infantil. Tras una breve explicación comprendo que era aquel juego del Stop al que jugabamos en la trasera de la Cruz Roja. (el colegio de monjas en el que pasé mi infancia era colindante a un hospital de la Cruz Roja)
La profe se coloca de espaldas. Cuando cuenta tres (no, mas bien cuando le da la gana,jeje) se da la vuelta. Y si te pilla moviendote en su camino hacia ella, te manda al final del salón de nuevo. Todos caemos (es estricta la muy jodía, capta hasta el más leve gesto, y pal colmo, te incita a reirte o moverte) y todos volvemos, ciclicamente. Unas risas. Sobra decir que no soy yo quien llega la primera. Pero, ¿acaso importa? Aqui dejo (o lo intento) la verguenza en la puerta.
Más tarde intentamos volver a tener esa coordinacion de grupo, pero es dificil que 10 personas caminen en paralelo e “intuyan” cuando parar y cuando continuar. Al menos es dicifil para la segunda clase. Y más cuando nos pide que a la vez cantemos lo que queramos. La primera (y unica) cancion que se me viene a la cabeza es “Riders on the Storm” de The Doors. Pero no consigo acordarme de mas de dos frases del estribillo, así que las repito una y otra vez.
Bueno, Jim Morrison hubiera estado orgulloso
Y terminamos en círculo. Uno empieza una historia “Fui al monte el finde con unos colegas y nos sorprendió el mal tiempo y bla bla", y el siguiente la continúa.
En mi parte los aventureros montañeses construyen un ahuyentador de osos electrico, modificando el gps que llevaban. ¿Ya os que contado que bajo presion
mi mente se bloquea?
El próximo martes es fiesta, así que la aventura continuará dentro de una semana exacta.
No