Sexyboom
Definitivamente lo mío no es salir huyendo. Hoy hemos empezado con el juego de cojer; me he escapado unas cuantas veces, pero, por arriesgarme,me han dado. Lo malo es que, después, me he desgañitado corriendo sin conseguir dar a nadie. Era la variante con “stop". Si dices “stop” y te quedas quieto, no pueden darte. Y nadie se arriesga , todos dicen “stop” cuando estás a distancia de ellos. Tsché,tsché. Muy mal. Hay que arriesgarse un poquito de vez en cuando, ¿no?.
Proseguimos con estiramientos. Después de las carreritas que me he pegado, estoy algo axfisiada, y empiezo a arrepentirme de haber venido hoy. He dudado, no estaba del todo católica (la vacuna de la gripe me estaba dando por saco), y ahora la idea de estar tranquilamente en casita se me presenta como una alternativa muchisimo mas atractiva que estar aquí, en el suelo, estirándo hasta el último músculo,intentando recuperar el aliento.
Colocamos los bancos cercándo un espacio. “Andar en lineas rectas. Izquierda-derecha. Sin hacer diagonales ni curvas. Parar a esperar si es necesario.Cambiar el ritmo.Cuando gireís, que os lleve una parte del cuerpo.Os lo iré diciendo.” Empezamos a andar. Si nos vamos a chocar, paramos y esperamos. “La cabeza os lleva” -nos dice-. A la hora de girar, es la cabeza la primera que gira, luego le sigue el cuerpo. Seguimos andando. “Intentar proponer algo, sugerir algo durante un rato, y ver si alguien os sigue; o bien seguir a otro si veís que está proponiendo algo". Sigo andando. “Que os lleve la parte del cuerpo que queraís". Es mi hombro el que gira primero ahora. Es mi pie después. Y mis ojos.Hasta mi lengua toma la iniciativa. Empiezo una rutina de moverme en cuadrados alrededor del centro del espacio. Lo repito y repito. Es una rutina que intento comunicar al resto. Pero nadie parece fijarse. Bueno, empiezo a fijarme yo. Veo a un compañero y le voy copiando lo que hace. No es fácil, porque no sugiere nada, va alternativamente de un lado a otro. A veces eso es también una rutina. Intento seguirle de nuevo, pero esto no funciona. Una compañera parece seguirme los pasos. Lo hago fácil y al mismo ritmo siempre, a ver si nos coordinamos y nos sale algo. Pero de repente la pierdo, ya no me sigue. Vaya, parece que hoy no va a salirnos esta parte del ejercicio.La profe nos comenta que ha estado bien. Que no hemos pillado las sugerencias pero que da igual; ya lo iremos haciendo.
Cambiamos de historia. Nos colocamos al exterior de la zona acordonada, la zona que vamos a considerar “escenario". Nos pide que, entremos uno a uno en esa zona, y que, al incorporarnos, hagamos un movimiento y un sonido con el ritmo que queramos. El primero que entra hace su sonido y su movimiento, y el segundo ha de hacer uno que vaya al ritmo del anterior, o que lo complemente. Y así uno a uno, intentando que todos nuestros sonidos encajen, como una banda de jazz donde cada uno improvisa pero se acopla con el resto de las improvisaciones de los demás.
En el primer intento entro la quinta o sexta de los 10 que somos. Observo que el resto de los sonidos son agudos, asi que voy pronunciando un “beep” grave y mas continuado, al ritmo correspondiente para que encaje con los sonidos del resto de mis compañeros. Alguien se pierde y empieza a sonar muy mal. La profe nos para. Vale. Segundo intento. Ahora salgo la tercera. Al principio me paso al sonido agudo. Luego van entrando los demás. Esta vez estamos encajando muy bien. Decido experimentar, pronunciando una palabra en vez de un sonido. Escojo “everything", porque las dos sílabas me dan juego a meterlo en el ritmo. Se acopla bien, perfecto. Al rato decido cambiar de nuevo. En vez de un sonido, creo una base. Un “eeeehhhhh” sostenido grave, que dura los segundos que puedo ir expulsando el aire , y que da una sensación de “fondo” al resto de los sonidos. Wow. Perfecto!! Acabamos, la profe nos felicita. Si señor, al final daba la sensación de jazz, cada uno improvisando pero encajando muy bien!.
Cambiamos de tercio. Andamos por el espacio de escenario, pero nos dice “Sois la ostia. Andar como si fueseis los reyes del mundo.Estais en lo alto, sois lo mejor, sentiros como eso, actuar como si lo sois. “. Caminamos intentando sentirnos superiores. Dentro va creciendo (o vamos construyendo) la sensación de que somos únicos, irremplazables, lo más de lo más, y nuestras barbillas se elevan, nuestro paso se vuelve firme.
Nos lo vamos creyendo. La profe nos anuncia que, a la voz de un “ya!” suyo, deberemos de pararnos y ponernos en una postura de lo más provocativa y sexy que podamos. Ya!. Hmmm, empiezan a salir posturitas. Ya!. Es dificil explicaróslas en texto
Otra más. Y otra. Cada vez salen mas provocaticas, la verguenza se desvanece. Intento no reirme al ver a mis compañeros, pero, es que algunas posturas son cómicas de narices. “Si teneís a alguien cerca, hacer la postura tb con esa persona". Seguimos haciendo posturas individuales. Pero nos dice “ya!” cada dos segundos, cada uno, varias muy seguidas. Me dentengo en una postura, cuando una compañera que estaba cerca me agarra por detras. Hacemos varias posturas provocativas. Volvemos al individualismo. Ahora tengo a un compañero cerca. Hacemos un pose conjunto, se nos añade otra compañera. Ahora somos un trio. La profe nos ve, y repite el “ya!” a cortisimos intervalos. Asi que las dos, puestísimas en el papel de lobas, lo acosamos y lo dejamos en plan sandwich en varias de las posturas. La profe se ríe - normal, menudo cuadro hemos montado-.
En el siguiente ejercicio nos pide que, individualmente, seleccionemos 5 posturas de las que estabamos haciendo, y las ensayemos hasta que nos queden entrelazadas. Así por separado entra más el sentido del ridículo. Cada uno ensayando posturas… me pongo enfrente de la pared usando las ventanas como espejo donde puedo verme mientras las hago. Ojos cerrados, brazos arriba, van bajando lentamente por el cuerpo, cuando llegan a las piernas, pose con el culo p´afuera . Giro, culo para un lado, mirada provocativa hacia delante. Otra vez erguida, me giro de lado, levanto leeeentamente mi camiseta por delante, señalo con el indice, miradita lasciva. Me agacho lentamente, piernas abiertas….hmmm demasiados detalles os estoy dando.
La profe comienza a mover los módulos de madera del fondo, y los convierte en dos pequeñas paredes con espacio detrás. Vamos a hacer un desfile de moda - nos anuncia - . “Debereís de salir de detrás de la pared , hacer algo provocativo , andar por la pasarela como si fueseís tops models, y al llegar adelante, hacer las 5 posturas ensayadas, y volver andando. De dos en dos, así que sin parones, y atendiendo al compañero.”
La musica suena. Buen ritmo. Empiezan dos compañeras. No está mal, aunque falta algo de coordinación, y , un poquitín -desde mi humilde opinión- de sensualidad. El orden es aleatorio, vamos saliendo como queremos. Me adelanto y coincide que mi compañero del sandwich tb va hacia las paredes. Nos ponemos de acuerdo para salir. A la de tres, yeeep. Una caricia a la pared, me sale un gemidito. Uy. Salgo andando como una diosa vamosssss, pero sin adelantarme al compi. Empiezo las posturas. Con la primera me sale otro gemidito. Uy.Uy. Me parece que cuando empiezo a improvisar me meto en el papel y pierdo el control!. Hago las 5, intento mientras mirar a un punto perdido en la pared de delante . Si miro la cara de la gente me va a resultar más dificil. Acabo las 5 antes que mi compañero, asi que muevo un poco las caderas al ritmo de la música, más chula que un ocho, y cuando acaba segundos después, volvemos andando.
Cuando vuelvo al grupo, doy ánimos de una compañera poniendo mis manos sobre sus hombros y ella me pasa la mano por la espalda. Roce casual, pero que me hace reflexionar: Estos ultimos días, que vamos teniendo más confianza los unos con los otros, nos animamos con gestos, con manos a los hombros, con más contacto físico. Está genial, se nota que se va formando poco a poco espíritu de equipo.
Siguen mis compañeros, acabamos el ejercicio. “Algunos tienen madera de módelo” expresa uno. Y suspira sonriendo. Caramba. ¿Y eso por quién? ¿Tan bien lo he hecho? jejej “Si tienes madera de modelo tienes madera de actor” dice la profe. “Y todos teneís madera de actor".
Acabamos en parejas, hablándo ambos a la vez, intentando no perder el hilo, sin escuchar al otro.
Proseguimos con estiramientos. Después de las carreritas que me he pegado, estoy algo axfisiada, y empiezo a arrepentirme de haber venido hoy. He dudado, no estaba del todo católica (la vacuna de la gripe me estaba dando por saco), y ahora la idea de estar tranquilamente en casita se me presenta como una alternativa muchisimo mas atractiva que estar aquí, en el suelo, estirándo hasta el último músculo,intentando recuperar el aliento.
Colocamos los bancos cercándo un espacio. “Andar en lineas rectas. Izquierda-derecha. Sin hacer diagonales ni curvas. Parar a esperar si es necesario.Cambiar el ritmo.Cuando gireís, que os lleve una parte del cuerpo.Os lo iré diciendo.” Empezamos a andar. Si nos vamos a chocar, paramos y esperamos. “La cabeza os lleva” -nos dice-. A la hora de girar, es la cabeza la primera que gira, luego le sigue el cuerpo. Seguimos andando. “Intentar proponer algo, sugerir algo durante un rato, y ver si alguien os sigue; o bien seguir a otro si veís que está proponiendo algo". Sigo andando. “Que os lleve la parte del cuerpo que queraís". Es mi hombro el que gira primero ahora. Es mi pie después. Y mis ojos.Hasta mi lengua toma la iniciativa. Empiezo una rutina de moverme en cuadrados alrededor del centro del espacio. Lo repito y repito. Es una rutina que intento comunicar al resto. Pero nadie parece fijarse. Bueno, empiezo a fijarme yo. Veo a un compañero y le voy copiando lo que hace. No es fácil, porque no sugiere nada, va alternativamente de un lado a otro. A veces eso es también una rutina. Intento seguirle de nuevo, pero esto no funciona. Una compañera parece seguirme los pasos. Lo hago fácil y al mismo ritmo siempre, a ver si nos coordinamos y nos sale algo. Pero de repente la pierdo, ya no me sigue. Vaya, parece que hoy no va a salirnos esta parte del ejercicio.La profe nos comenta que ha estado bien. Que no hemos pillado las sugerencias pero que da igual; ya lo iremos haciendo.
Cambiamos de historia. Nos colocamos al exterior de la zona acordonada, la zona que vamos a considerar “escenario". Nos pide que, entremos uno a uno en esa zona, y que, al incorporarnos, hagamos un movimiento y un sonido con el ritmo que queramos. El primero que entra hace su sonido y su movimiento, y el segundo ha de hacer uno que vaya al ritmo del anterior, o que lo complemente. Y así uno a uno, intentando que todos nuestros sonidos encajen, como una banda de jazz donde cada uno improvisa pero se acopla con el resto de las improvisaciones de los demás.
En el primer intento entro la quinta o sexta de los 10 que somos. Observo que el resto de los sonidos son agudos, asi que voy pronunciando un “beep” grave y mas continuado, al ritmo correspondiente para que encaje con los sonidos del resto de mis compañeros. Alguien se pierde y empieza a sonar muy mal. La profe nos para. Vale. Segundo intento. Ahora salgo la tercera. Al principio me paso al sonido agudo. Luego van entrando los demás. Esta vez estamos encajando muy bien. Decido experimentar, pronunciando una palabra en vez de un sonido. Escojo “everything", porque las dos sílabas me dan juego a meterlo en el ritmo. Se acopla bien, perfecto. Al rato decido cambiar de nuevo. En vez de un sonido, creo una base. Un “eeeehhhhh” sostenido grave, que dura los segundos que puedo ir expulsando el aire , y que da una sensación de “fondo” al resto de los sonidos. Wow. Perfecto!! Acabamos, la profe nos felicita. Si señor, al final daba la sensación de jazz, cada uno improvisando pero encajando muy bien!.
Cambiamos de tercio. Andamos por el espacio de escenario, pero nos dice “Sois la ostia. Andar como si fueseis los reyes del mundo.Estais en lo alto, sois lo mejor, sentiros como eso, actuar como si lo sois. “. Caminamos intentando sentirnos superiores. Dentro va creciendo (o vamos construyendo) la sensación de que somos únicos, irremplazables, lo más de lo más, y nuestras barbillas se elevan, nuestro paso se vuelve firme.
Nos lo vamos creyendo. La profe nos anuncia que, a la voz de un “ya!” suyo, deberemos de pararnos y ponernos en una postura de lo más provocativa y sexy que podamos. Ya!. Hmmm, empiezan a salir posturitas. Ya!. Es dificil explicaróslas en texto
Otra más. Y otra. Cada vez salen mas provocaticas, la verguenza se desvanece. Intento no reirme al ver a mis compañeros, pero, es que algunas posturas son cómicas de narices. “Si teneís a alguien cerca, hacer la postura tb con esa persona". Seguimos haciendo posturas individuales. Pero nos dice “ya!” cada dos segundos, cada uno, varias muy seguidas. Me dentengo en una postura, cuando una compañera que estaba cerca me agarra por detras. Hacemos varias posturas provocativas. Volvemos al individualismo. Ahora tengo a un compañero cerca. Hacemos un pose conjunto, se nos añade otra compañera. Ahora somos un trio. La profe nos ve, y repite el “ya!” a cortisimos intervalos. Asi que las dos, puestísimas en el papel de lobas, lo acosamos y lo dejamos en plan sandwich en varias de las posturas. La profe se ríe - normal, menudo cuadro hemos montado-.
En el siguiente ejercicio nos pide que, individualmente, seleccionemos 5 posturas de las que estabamos haciendo, y las ensayemos hasta que nos queden entrelazadas. Así por separado entra más el sentido del ridículo. Cada uno ensayando posturas… me pongo enfrente de la pared usando las ventanas como espejo donde puedo verme mientras las hago. Ojos cerrados, brazos arriba, van bajando lentamente por el cuerpo, cuando llegan a las piernas, pose con el culo p´afuera . Giro, culo para un lado, mirada provocativa hacia delante. Otra vez erguida, me giro de lado, levanto leeeentamente mi camiseta por delante, señalo con el indice, miradita lasciva. Me agacho lentamente, piernas abiertas….hmmm demasiados detalles os estoy dando.
La profe comienza a mover los módulos de madera del fondo, y los convierte en dos pequeñas paredes con espacio detrás. Vamos a hacer un desfile de moda - nos anuncia - . “Debereís de salir de detrás de la pared , hacer algo provocativo , andar por la pasarela como si fueseís tops models, y al llegar adelante, hacer las 5 posturas ensayadas, y volver andando. De dos en dos, así que sin parones, y atendiendo al compañero.”
La musica suena. Buen ritmo. Empiezan dos compañeras. No está mal, aunque falta algo de coordinación, y , un poquitín -desde mi humilde opinión- de sensualidad. El orden es aleatorio, vamos saliendo como queremos. Me adelanto y coincide que mi compañero del sandwich tb va hacia las paredes. Nos ponemos de acuerdo para salir. A la de tres, yeeep. Una caricia a la pared, me sale un gemidito. Uy. Salgo andando como una diosa vamosssss, pero sin adelantarme al compi. Empiezo las posturas. Con la primera me sale otro gemidito. Uy.Uy. Me parece que cuando empiezo a improvisar me meto en el papel y pierdo el control!. Hago las 5, intento mientras mirar a un punto perdido en la pared de delante . Si miro la cara de la gente me va a resultar más dificil. Acabo las 5 antes que mi compañero, asi que muevo un poco las caderas al ritmo de la música, más chula que un ocho, y cuando acaba segundos después, volvemos andando.
Cuando vuelvo al grupo, doy ánimos de una compañera poniendo mis manos sobre sus hombros y ella me pasa la mano por la espalda. Roce casual, pero que me hace reflexionar: Estos ultimos días, que vamos teniendo más confianza los unos con los otros, nos animamos con gestos, con manos a los hombros, con más contacto físico. Está genial, se nota que se va formando poco a poco espíritu de equipo.
Siguen mis compañeros, acabamos el ejercicio. “Algunos tienen madera de módelo” expresa uno. Y suspira sonriendo. Caramba. ¿Y eso por quién? ¿Tan bien lo he hecho? jejej “Si tienes madera de modelo tienes madera de actor” dice la profe. “Y todos teneís madera de actor".
Acabamos en parejas, hablándo ambos a la vez, intentando no perder el hilo, sin escuchar al otro.





