Presentación


- Rafael Moneo
- Ayuntamiento de Cartajena
- Fundación Teatro Romano de Cartagena
LA IMPLICACIÓN DE FUNDACIÓN CAJAMURCIA EN LA RECUPERACIÓN DEL TEATRO ROMANO DE CARTAGENA
Dentro de su línea estratégica de recuperación y puesta en valor del patrimonio histórico-artístico de las zonas en las que está implantada, la Fundación Cajamurcia ha promovido el proyecto de rehabilitación y adecuación del entorno del Teatro Romano de Cartagena y de la creación del Museo con las piezas arqueológicas encontradas en la excavación.
La Fundación Cajamurcia se ha implicado en este proyecto desde el primer momento.
Además de colaborar económicamente, con una inversión de más de 23,5 millones de euros ha impulsado la realización de las excavaciones, así como la catalogación y documentación de las piezas encontradas, el acondicionamiento del entorno y la creación del Museo Teatro Romano, actuaciones estas últimas efectuadas por el arquitecto Rafael Moneo.
Desde que se descubriera en 1988, el Teatro Romano de Cartagena constituye uno de los proyectos más emblemáticos del área de Patrimonio de la Fundación Cajamurcia, ya que se trata no solo del yacimiento arqueológico más importante de la Región, sino que figura además entre los ejemplos más representativos de la arquitectura clásica y del arte hispano-romano en Europa. Se trata de un conjunto arquitectónico del siglo I a. de C. que se alza como un importante polo de atracción del turismo cultural y que enriquece el potencial de la Región de Murcia como cuna de un legado histórico-artístico de gran proyección exterior.
Estas actuaciones de recuperación del patrimonio evidencian la vocación de la Fundación Cajamurcia de ser útil al conjunto de la sociedad y ratifican el compromiso de hacer factible que los vestigios del pasado sean disfrutados en la actualidad y transmitidos, en las mejores condiciones, a las generaciones futuras.
TEATRO ROMANO
La recuperación del Teatro Romano de Cartagena ha supuesto la integración de uno de los descubrimientos arqueológicos más sorprendentes de España en el tejido urbano de la ciudad, así como su adecuada conservación y exposición con fines didácticos y culturales, tanto para el público de la Región como para los numerosos visitantes que se acerquen a contemplar este nuevo foco turístico.
El trabajo de recuperación patrimonial ha permitido sacar a la luz un momento único oculto durante siglos y que ha puesto de manifiesto que la ciudad portuaria aporta un legado arqueológico, artístico y cultural de primer orden. Oculto y enterrado durante siglos hasta su hallazgo a finales de los 80, el teatro Romano de Cartagena ha abierto sus puertas al público convertido en uno de los grandes tesoros de la arqueología española y en uno de los más grandes y fastuosos de la Hispania romana.
Construido en el siglo I a. de C. bajo el gobierno de Augusto y ubicado en el centro de la ciudad con unas espectaculares vistas al mar, el teatro ha sido concebido como la gran sala arqueológica al aire libre y final del recorrido del Museo diseñado por el arquitecto Rafael Moneo- en el que se exponen las piezas halladas en las excavaciones-que guía al visitante hasta el interior del yacimiento en un recorrido arqueológico de más de 2.000 años de historia.
MUSEO DEL TEATRO ROMANO
El interés arqueológico de las piezas halladas, durante las sucesivas campañas de excavación del teatro de Cartagena, motivó la creación de un nuevo espacio museístico: el Museo del Teatro Romano de Cartagena, una iniciativa en la que han participado Fundación Teatro Romano de Cartagena, Ayuntamiento de Cartagena y Fundación Cajamurcia con el fin
de dotar a la Región de un centro que permite explicar a todos los visitantes la importancia de Cartagena en el contexto europeo de ciudades de referencia de la arquitectura de la época imperial romana.
El Museo del Teatro Romano de Cartagena reparte sus salas entre dos edificios conectados por un paso subterráneo y permite al visitante llegar desde la plaza del Ayuntamiento hasta el mismo teatro Romano, salvando 25 metros de altura y el ancho de dos calles. Para ello, el arquitecto Rafael Moneo no ha dudado en crear un entramado de túneles, corredores, escaleras mecánicas y pasarelas, consiguiendo un sorprendente y original diseño del conjunto.
En las salas del museo se puede contemplar la colección de piezas arquitectónicas originales así como esculturas, relieves y diversas placas epigráficas que simbolizan el mecenazgo de las familias más notables de la ciudad durante esta época. Además, se exhiben planos, fotografías y audiovisuales que explican la evolución urbana de este espacio en el que se ubica el Teatro, a lo largo de la historia.





