Envuélveme...
Como un pérfido reptil, te sigo.
Te persigo
Tu eres presa, yo cazador,
y te acecho entre las sombras
bajo tus ojos discretos;
en las tinieblas calladas
de tus fúnebres labios.
Tu mirada intermitente con esos ojos depredadores
que tienes entre tus párpados inmóviles
Esos bellos ojos claros de miel.
Macabros como fantasmas deprimidos.
Tenebrosos son esos tus ojos lascivos;
que me desvisten fijamente.
Y son como dos islas
tus senos estrangulantes.
Abrázame...
y envuélveme en tu sed, otra vez
Flirteá conmigo, así como tú sabes,
Tú lo sabes...
que me matas con tus formas generosas
que deslizas frente a mis pupilas dilatadas.
Sedúceme...
con la arena de tus manos
Embrújame...
con el escote insolente de tu blusa
Atrápame...
en el desierto de tu cuerpo
carente de accesorios y prendas,
con tan solo tu nombre encima.
Envísteme...
ahora mil veces con fuerza,
pero lento...
Como el "tic-tac" del reloj en tu pared;
serán mil los segundos que estaré sumergido,
en tu oasis nocturno,
instalado en el vértice
de tus fecundos anzuelos, es decir,
tus piernas firmes desenvainadas.
Envuélveme...
con la carnada que cubre tu fémur derecho
formando cien grados fantásticos de ángulos obtusos
con tus rodillas espléndidas
Y te inundaré con el veneno mortal de mis arterias
Convulsionándonos en el cause de tu sudor agonizante.
Te persigo
Tu eres presa, yo cazador,
y te acecho entre las sombras
bajo tus ojos discretos;
en las tinieblas calladas
de tus fúnebres labios.
Tu mirada intermitente con esos ojos depredadores
que tienes entre tus párpados inmóviles
Esos bellos ojos claros de miel.
Macabros como fantasmas deprimidos.
Tenebrosos son esos tus ojos lascivos;
que me desvisten fijamente.
Y son como dos islas
tus senos estrangulantes.
Abrázame...
y envuélveme en tu sed, otra vez
Flirteá conmigo, así como tú sabes,
Tú lo sabes...
que me matas con tus formas generosas
que deslizas frente a mis pupilas dilatadas.
Sedúceme...
con la arena de tus manos
Embrújame...
con el escote insolente de tu blusa
Atrápame...
en el desierto de tu cuerpo
carente de accesorios y prendas,
con tan solo tu nombre encima.
Envísteme...
ahora mil veces con fuerza,
pero lento...
Como el "tic-tac" del reloj en tu pared;
serán mil los segundos que estaré sumergido,
en tu oasis nocturno,
instalado en el vértice
de tus fecundos anzuelos, es decir,
tus piernas firmes desenvainadas.
Envuélveme...
con la carnada que cubre tu fémur derecho
formando cien grados fantásticos de ángulos obtusos
con tus rodillas espléndidas
Y te inundaré con el veneno mortal de mis arterias
Convulsionándonos en el cause de tu sudor agonizante.
Para ver esta y otras entadas ir: ------->>>> Te Busco A Ti