Turismo en Brasilia
Hay cosas que definitivamente me superan. Una de ellas es la actitud que asumen algunos cuando están de viaje en el extranjero. En Brasilia, una vez culminados los trabajos que nos llevaron allí, tuvimos la oportunidad de disfrutar de un día libre en esa ciudad, debido a la conexión aérea para el retorno.Lo normal en esos casos (creo yo), cuando no conoces la ciudad, es salir a dar una vuelta por allí, por sus sitios más destacados, plazas, iglesias, monumentos, para conocer alguna cosa. Pues he aquí que los sujetos que me acompañaban no se les ocurrió mejor idea que perder medio día sumergidos en un centro comercial, shopping o mall (como quieran que se llamen) haciendo compras desesperadas. Vamos, que hay que tener cojones para viajar miles de kilómetros hasta esa ciudad (o cualquier otra) para malgastar el tiempo yendo de compras en tiendas que igual las consigues en cualquier shopping de tu ciudad.
En fin, saciado el afán consumista, por cierto nada acorde con la ideología de izquierda que se dice practicar, nos vamos finalmente a ver algo de Brasilia, hermosa ciudad que ha sido declarada patrimonio del mundo por su genial arquitectura, por el manejo de los espacios (amplios, muy amplios) de su urbanística y por la belleza de su paisajismo.
Con ese antecedente ¿qué se supone que es lo normal en este caso?... pues digo yo que ir y admirar y disfrutar eso. Pues no, respuesta equivocada. El asunto se convirtió en una carrera contra reloj para tomar el mayor número de fotos en el menor tiempo posible. Cual turistas japoneses, armados de mil y un cámaras digitales, no hubo foto que no se tomara. No importaba que cuernos era el fondo. El asunto era tomarse una foto frente a cualquier monumento, estatua o edificio como prueba de que “yo estuve allí”. Vieron, pero no observaron. Estuvieron, pero no lo vivieron.Y se puso mejor en la noche. En un país con una oferta gastronómica típica tan rica y variada como Brasil, a estos tipos no se les ocurrió mejor cosa que ir a cenar en un restaurante ¡¡¡mexicano!!!!!… como dicen en el otro lado del Atlántico: hay que joderse!!. Coño, que es como ir a Francia o España y meterse a comer en un McDonald’s, ¡¡misericordia!!.
Luego de la degustación mexicana y de unos cuantos grados de alcohol corriendo por la venas, tocaba por supuesto salir a quemar esas calorías con una buena movida del esqueleto. Estupenda idea. ¿A dónde crees que fueron estos?... ¿a bailar samba, axé, pagode o cualquier otro de los ritmos brasileños?... No, no, no, nada de eso.. a bailar salsa y merengue, faltaba más, que para esos somos caribeños.Perdóname este post a bocajarro y mal escrito, pero es que no acabo de entender a aquellos que viajan a otros países y, lejos de intentar conocer un poco más del sitio al que van, se empeñan en arrastrar con ellos la rutina y las costumbres de sus vidas.
En fin, que gracias a Dios ya conocía Brasilia, porque de lo contrario te juro que los hubiera matado a todos.
"Deusa do amor" - Olodum
Powered by Castpost
Comentario:
jajaja....vaya personajes!!..y vaya forma de desperdiciar una oportunidad estupenda...en fin...























GeoBitácoras: