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¡Te juro que es verdad!
Un blog irrelevante y absolutamente prescindible
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MUTATO NOMINE

El mentiroso siempre es pródigo en juramentos (Pierre Corneille)




Movimiento en apoyo del idioma español en Internet
Sindicación
 
Profesión: Blogger
Ocioso como soy (no sé si por falta de una vida emocionante o por pura vocación) me pasé la tarde navegando en Internet tratando de averiguar cuál es el término correcto para definir a esos seres que tienen (tenemos) un blog. Yo siempre he dicho “blogger”, pero como he encontrado la acepción “bloguer” en algunas bitácoras, me di a la tarea de indagar cual era la expresión adecuada.

Al margen de esta necedad (pues da igual una u otra palabrita), el caso es que el Google me llevó a una página donde está el Curriculum Vitae de un Dr. José Luís Orihuela, de la Universidad de Navarra, que en sus extensas e impresionantes credenciales incluye los títulos de profesor universitario, conferencista y “bloguer”... si, si.. bloguer. Joder, yo no sabía que esto es una profesión. Cuando empecé a escribir por aquí lo hice por ocio, diversión, distracción, ¡que sé yo!. ¿Pero oficio blogger?.

Esa me gustó, te lo confieso. Así que a partir de ahora me presentaré de esa manera. A mi escaso Curriculum profesional le incluiré el pomposo título de blogger. En cuanta planilla, formulario, solicitud y etcétera deba llenar, me registraré como tal. Vamos, si hasta suena impresionante… “profesión: blogger”. Eso si, dicho con aire de suficiencia y en tonito algo pedante.

Mañana mismo presento en la Gerencia de Recursos Humanos mi nuevo título, a ver si me suben la prima por profesionalización. Aunque me queda la duda ¿equivaldrá a una maestría o a un doctorado? ¿o será apenas un diplomado?.

Y si de impresionar se trata, me pregunto si también servirá para ligar chicas en los bares. Ya me imagino la escena en la barra del Bohemio’s luego del contacto inicial con la rubia aquella:

  • Rubia despampanante (y tonta según el estereotipo): ¿y tú qué es lo que haces?.

  • Mutato Nomine (fingiendo natural indiferencia): soy blogger.
  • R.d. (desconcertada): ¿blo quéee?.

  • M.N. (ahora haciéndome el interesante): …escribo, nena… y lo publico en Internet.

  • R.d. (visiblemente deslumbrada): guaaaooooooo… un escritor!.

  • M.N. (con mirada castigadora): si, escritor… ¿nos conectamos en tu casa o en la mía?.


  • ¡¡¡Ligue seguro!!!

    Ya hablando en serio ¿es tal el alcance y la importancia de los blogs que da como para incluir en la hoja de vida ese “título”?. Porque abogado, mucama, economista, taxista o cualquier otra cosa parecida, venga y pase. ¿Pero blogger?... Tú me dirás que no todos los blogs son como éste, que también hay bitácoras serias, técnicas y especializadas sobre política, economía, noticias, literatura, informática y mil cosas más. Es cierto, pero de allí a colgarse el titulito de blogger como carta de presentación en esta vida hay un salto enorme. Me temo que en el fondo subyace un problema de onanismo patológico del ego: mucha gente tomándose demasiado en serio a si misma.


    La verdad de hoy:
    “Cosas veredes, Sancho, que harán fablar a las piedras” (Miguel de Cervantes por boca del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha).

     
    Comentario:
    Y eso entra en el régimen general o te tienes que dar de alta en autónomo? (broma) Pues totalmente de acuerdo contigo. Esto de los blogs ha sido un boom (o bum). De repente todo el mundo tenía uno. Una moda, algo así como jugar al padel (k aun no se lo k es). Está claro que todos tenemos nuestro puntito narcisista-exibicionista, y que el anonimato potencia egos tímidos y doma vergüenzas, pero de ahí a que esto sea una profesión a incluir en el c.v. ...
    Buen post!
    Bsnss
    No