No estaba muerto
Es un lugar común, lo sé, pero en verdad el tiempo pasa volando. No escribo desde finales de marzo. En un abrir y cerrar de ojos se me fue un mes y pico. Como dice aquella vieja canción colombiana, no estaba muerto... estaba de parranda. Bueno, tampoco es exactamente así, el caso es que he estado bastante ocupado con algunos asuntos personales. Pedí tres semanas libres para pasar unos días a tiempo completo con mi hijo, que tuvo vacaciones de mitad de período; finiquitar la compra del apartamento, resolver el préstamo del banco y atender a Max, el gato, que otra vez se enfermó de la boca y requería un tratamiento largo y complicado con visitas interdiarias al veterinario.
No me puedo quejar, las cosas últimamente están saliendo bien, se van enderezando las cargas, por lo menos en lo que se refiere a los asuntos personales. Atrás van quedando sinsabores, frustraciones. La angustia existencial (y sentimental) que me llevó a iniciar este blog es apenas un recuerdo que se disipa en la bruma del tiempo. Creo que, en buena parte, a ello obedece el hecho de que no haya escrito por tanto tiempo en el blog.
En lo profesional, las cosas no van tan bien pero tampoco me puedo quejar. Luego del desastre de la misión a Bolivia no he vuelto a participar en ningún otro viaje, por algunas diferencias de opinión con el Gerente para América Latina de la empresa en la que trabajo. Unos colegas de la Gerencia de Recursos Humanos me están haciendo la segunda (como decimos por aquí) para ver si me trasladan a alguna de las oficinas que tenemos en el exterior. Parece que hay alguna oportunidad en Europa.
Te confieso que esto no me entusiasma mucho. Si bien sería una gran experiencia, la verdad es que me desanima el hecho de dejar otra vez atrás a familiares y amigos. Volver a comenzar en un sitio desconocido no es fácil ni agradable y menos en esta oportunidad que no estoy huyendo de nada, como cuando fui a Montevideo hace tantos años. De todos modos aún es prematuro hablar de esto. Ya veremos si se concreta este ofrecimiento que me han hecho.
Por lo pronto, nos seguimos viendo por aquí. Trataré de ser más consecuente con este blog que, aunque irrelevante, me proporciona momentos de distracción... ah! y gracias por preguntar ;-)
No me puedo quejar, las cosas últimamente están saliendo bien, se van enderezando las cargas, por lo menos en lo que se refiere a los asuntos personales. Atrás van quedando sinsabores, frustraciones. La angustia existencial (y sentimental) que me llevó a iniciar este blog es apenas un recuerdo que se disipa en la bruma del tiempo. Creo que, en buena parte, a ello obedece el hecho de que no haya escrito por tanto tiempo en el blog.
En lo profesional, las cosas no van tan bien pero tampoco me puedo quejar. Luego del desastre de la misión a Bolivia no he vuelto a participar en ningún otro viaje, por algunas diferencias de opinión con el Gerente para América Latina de la empresa en la que trabajo. Unos colegas de la Gerencia de Recursos Humanos me están haciendo la segunda (como decimos por aquí) para ver si me trasladan a alguna de las oficinas que tenemos en el exterior. Parece que hay alguna oportunidad en Europa.
Te confieso que esto no me entusiasma mucho. Si bien sería una gran experiencia, la verdad es que me desanima el hecho de dejar otra vez atrás a familiares y amigos. Volver a comenzar en un sitio desconocido no es fácil ni agradable y menos en esta oportunidad que no estoy huyendo de nada, como cuando fui a Montevideo hace tantos años. De todos modos aún es prematuro hablar de esto. Ya veremos si se concreta este ofrecimiento que me han hecho.
Por lo pronto, nos seguimos viendo por aquí. Trataré de ser más consecuente con este blog que, aunque irrelevante, me proporciona momentos de distracción... ah! y gracias por preguntar ;-)
Comentario:
donde sea que te encuentres, recibe mi cariñoso deseo de que pases un feliz cumpleaños!! y no te pierdas amigo, me haces falta! Beijos
Comentario:
Me alegra saber que estabas de parranda, espero leerte mas seguido, siempre tienes alguna buena historia que compartir. Hasta pronto.























GeoBitácoras: